En un año y medio de elecciones continuas, el padrón se incrementó de 7.3 millones a más de 7.4 millones. A la conclusión de los procesos electorales, el TSE espera que en la Asamblea Legislativa se inicie el debate de las normas electorales.
Por Yolanda Mamani Cayo
Fuente: eldeber.com.bo
Con la segunda vuelta para gobernador en cinco de los nueve departamentos, Bolivia cerrará el proceso electoral más extenso de toda su historia democrática. Desde el 15 de diciembre de 2024 hasta el 22 de marzo de este año se realizaron cuatro elecciones y con el balotaje del 19 de abril serán cinco elecciones en 18 meses.
En este lapso, el padrón de electores ha crecido de 7.3 millones a más de 7.6 millones de habilitados, y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) cambió de autoridades en pleno proceso de las elecciones subnacionales.
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Las elecciones
La primera elección que comenzó este intenso periodo electoral (con todo lo que conlleva, desde campañas políticas, registro de candidatos, hasta el empadronamiento de nuevos electores) empezó el 13 de agosto de 2024 cuando el TSE lanzaba la convocatoria para “la elección de Autoridades del Órgano Judicial y del Tribunal Constitucional Plurinacional” que se debía realizar el 1 de diciembre de 2024, no obstante, debido a los conflictos sociales y bloqueos, el TSE recorrió la fecha al 15 de diciembre.
Esa elección judicial se realizó con un año de retraso, fue un proceso parcial por la sentencia constitucional 0770/ 2024 que declaró desierta la convocatoria en cinco regiones para el TCP y en dos para el Tribunal Supremo de Justicia. Después de casi dos años, estas elecciones complementarias aún están pendientes. Para esos comicios, el TSE habilitó a 7.3 millones de electores.
Cuatro meses después, en abril de 2025, el TSE lanzaba la convocatoria de las elecciones generales para elegir a presidente, vicepresidente, senadores y diputados. La jornada de votación se realizó el 17 de agosto del año pasado y participaron diez organizaciones políticas.
Para esos comicios el padrón de electores aumentó a 7.4 millones de ciudadanos habilitados.
Y fue el resultado de esta elección que arrojó el primer balotaje o segunda vuelta para elegir al presidente de Bolivia. Los candidatos en disputa fueron Jorge Tuto Quiroga de Libre con el 32% de la votación, frente al actual presidente, Rodrigo Paz del PDC que logró el 26,7%.
El balotaje y la tercera elección continua fue el 19 de octubre cuando ganó Paz con 54.96%, mientras que Quiroga obtuvo el 45% de votos. El nuevo presidente de Bolivia asumió el mando del Estado el 8 de noviembre de 2025.
A punto de culminar su gestión la sala plena del TSE, el 20 de noviembre lanzó la convocatoria para las elecciones subnacionales que se realizaron el 22 de marzo de este año, constituyéndose en la cuarta elección consecutiva.
Este proceso electoral se realizó bajo la administración de una nueva sala plena con seis vocales elegidos por la Asamblea Legislativa, a excepción de Gustavo Ávila quien fue designado como delegado presidencial al TSE en 2024 por el expresidente Luis Arce. Ávila continúa en el ente electoral, ahora con el aval del presidente Paz quien en febrero le ratificó su confianza con un decreto.
Tras emitir los resultados oficiales, el TSE fijó la segunda vuelta para las gobernaciones en seis departamentos: La Paz, Santa Cruz, Tarija, Oruro, Chuquisaca y Beni. No obstante, en La Paz, el partido de NGP, habilitado para el balotaje, declinó de participar debido a sus conflictos internos. El TSE admitió la renuncia y quedaron cinco regiones en carrera.
La anterior sala plena del TSE y la actual afrontaron escenarios complejos con los que tuvieron que lidiar para administrar los distintos comicios.
Una dificultad es la presión que surge desde organizaciones sociales, grupos de poder y actores políticos, hechos que pusieron a las elecciones generales de 2020 y las judiciales de 2024 en medio de amenazas y recursos constitucionales. Cabe mencionar que tanto los comicios de 2020 y de 2024 se realizaron con un año de retraso.
Otra dificultad, a consideración de la sala plena del TSE, es la urgente necesidad de reformar todas las normas electorales, por ejemplo, ajustar las reglas de registro de candidatos y los plazos de inhabilitación.
Análisis de Carlos Cordero
Para el experto en análisis político Carlos Cordero este largo proceso de elecciones con la participación masiva de la gente demuestra que en Bolivia se consolidó la democracia, frente a intenciones manifiestas que buscaron destruir el sistema democrático “con movilizaciones y golpes de Estado militares”.
“Se ha impuesto la democracia en Bolivia y ello genera un entusiasmo por participar. No creo que la ciudadanía esté fatigada, más bien son los políticos perdedores los que desprestigian la democracia como Evo Morales y Yahuasi”, afirma Cordero a EL DEBER.
Sobre los pedidos de reformas a las leyes electorales, Cordero dice que la Asamblea Legislativa es la que debe hacer ese trabajo y tiene unos dos años para proceder y si se organiza lo puede hacer de forma paralela trabajando en modificaciones a la Constitución Política que merece ajustes en varios ámbitos, pero especialmente en el sistema de partidos.

