El legislador señaló su investigación estará dirigida a develar qué empresas operaron en el país en coordinación con esta red, y a las personas que habrían trabajado con ellas
Fuente: El Deber
El diputado de la alianza Unidad, Alejandro Reyes, anunció una investigación por el caso de una red de desinformación rusa que operó en Bolivia tras la denuncia de un supuesto “autogolpe” del 26 de junio de 2024, durante la gestión del expresidente Luis Arce.
“Habrían participado empresas rusas en la generación de desinformación luego del falso golpe de Luis Arce Catacora. Personalmente voy a investigar este tema, porque está más que claro que lo que ha hecho Evo Morales, Luis Arce Catacora, Álvaro García Linera y todos los regímenes socialistas ha sido generar injerencia extranjera, entregar la soberanía nacional, siendo que su discurso era la defensa de esta justamente”, expresó el legislador.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Reyes señaló su investigación estará dirigida a develar qué empresas operaron en el país en coordinación con esta red, y a las personas que habrían trabajado con ellas
“Permitieron que rusos, chinos, venezolanos, hagan lo que quieran con este país para mantenerse en el poder, poder que se les terminó, y en ese sentido hay que develar su verdadera cara”, remarcó el diputado.
Una investigación, liderada por el consorcio internacional Forbidden Stories, reveló este que esta estructura rusa—denominada internamente “la Compañía”— destinó millones de dólares para posicionar narrativas favorables a Moscú y debilitar la imagen de Occidente en distintas regiones.
De acuerdo a los archivos, en el caso de Bolivia, incluso se organizó el traslado de especialistas a La Paz para diseñar estrategias comunicacionales para apuntalar al gobierno de Luis Arce. El actual gobierno de Rodrigo Paz no expresó ninguna opinión sobre la información de esta investigación.
El informe revela que esta red operó en más de 30 países y que solo entre enero y octubre de 2024, su presupuesto alcanzó los $us 7,3 millones.
Fuente: El Deber
