El Partido Comunista Chino amplía su infiltración en Taiwán hacia personal militar subordinado


La estrategia de reclutamiento del régimen de Beijing ha experimentado un cambio al centrarse en soldados y suboficiales, lo que incrementa la diversidad de fuentes de inteligencia y extiende la vulnerabilidad a filtraciones en la isla.

 

ARCHIVO: Personal militar de Taiwán opera un cañón doble Oerlikon de 35 milímetros durante un ejercicio militar anual previo al Año Nuevo Lunar en Chiayi, Taiwán, el 28 de enero de 2026 (Reuters)

ARCHIVO: Personal militar de Taiwán opera un cañón doble Oerlikon de 35 milímetros durante un ejercicio militar anual previo al Año Nuevo Lunar en Chiayi, Taiwán, el 28 de enero de 2026 (Reuters)



 

Fuente: infobae.com

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El Partido Comunista Chino (PCC) amplió su red de espionaje en Taiwán, trasladando sus esfuerzos de reclutamiento de oficiales militares de nivel medio a personal subordinado, en un proceso planificado y sistemático, según previno Tsai Ming-yen, director general del Buró de Seguridad Nacional (NSB, por sus siglas en inglés) durante una reunión del Comité de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional de la legislatura.

Este viraje ocurre cuando el régimen de Beijing refuerza su vigilancia aérea y marítima, genera preocupación internacional, y Taiwán enfrenta, además, desafíos estructurales en materia educativa y demográfica.

De acuerdo con Taipei Times, Tsai Ming-yen explicó que la infiltración china se basa en una red que integra seguridad nacional, inteligencia y esfuerzos de “frente unido”. Estos operativos emplean redes específicas para identificar y captar colaboradores locales a través de intercambios y actividades de contacto, constituyendo así organizaciones dedicadas a la recopilación de inteligencia.

Este enfoque se ha ampliado. Según investigaciones sobre casos de espionaje, la búsqueda de información clasificada ya no se limita a oficiales de nivel medio —tradicionalmente priorizados por su acceso a información sensible— sino que ahora incluye también a suboficiales y soldados rasos. Con ello, el alcance potencial de la captación se incrementa considerablemente, diversificando las fuentes de filtración posibles.

Beijing intensifica acciones “zona gris” y presión marítima sobre Taiwán

En paralelo al cambio en la estrategia de infiltración, China ordenó la reserva de espacio aéreo en el Mar Amarillo y el Mar de China Oriental desde el 27 de marzo hasta el 6 de mayo, un movimiento que según Tsai pareciera diseñado para “probar la respuesta de Estados Unidos” antes del encuentro previsto entre el presidente Donald Trump y el jefe del régimen chino Xi Jinping.

Los llamados “llamados para misiones aéreas”, que han sido activados sobre zonas que se extienden desde el Mar Amarillo, frente a Corea del Sur, hasta el mar que limita con Japón, carecen hasta ahora de explicación oficial por parte de Beijing, y tampoco se ha confirmado la realización de ejercicios militares.

Taipei Times cita a Tsai Ming-yen indicando que un avión de reconocimiento estadounidense ingresó recientemente en una de estas áreas reservadas para efectuar operaciones, lo que evidencia el interés chino en calibrar la reacción estadounidense ante sus acciones regionales.

China continúa además con actividades de “zona gris” —acciones que buscan presionar a Taiwán sin llegar a una confrontación militar abierta— y Taiwán ha respondido estableciendo un mecanismo interagencial para la vigilancia marítima. Este sistema incluye desde alertas tempranas para descubrir barcos sospechosos hasta procedimientos de reporte en tiempo real. El esquema facilita la cooperación entre fuerzas y la protección de infraestructuras críticas como cables submarinos, garantizando reparaciones inmediatas e investigaciones judiciales en caso de daño. En ese sentido, Tsai Ming-yen destacó que la conciencia del dominio marítimo se ha constituido en un pilar del intercambio de inteligencia entre Taiwán y sus socios internacionales.

Visita política en un contexto de tensión

En el plano político, Cheng Li-wun, presidenta del Partido Nacionalista Chino (KMT), viajó a China en una misión que denominó “histórica” de paz. Este viaje se produce mientras el Parlamento taiwanés, controlado por la oposición, mantiene bloqueado un plan gubernamental para destinar USD 40 mil millones a gasto en defensa, según el reporte de Taipei Times. Analistas mencionados por el medio señalaron que la presencia de Cheng podría ser utilizada por el régimen de Beijing para proyectar que “amplios sectores de Taiwán apoyan el principio de una sola China”.

FOTO DE ARCHIVO: Cheng Li-wun, presidenta del Kuomintang (KMT), el principal partido de oposición de Taiwán, habla durante su visita al Mausoleo de Sun Yat-sen en Nanjing, provincia de Jiangsu, China, el 8 de abril de 2026 (Reuters)

FOTO DE ARCHIVO: Cheng Li-wun, presidenta del Kuomintang (KMT), el principal partido de oposición de Taiwán, habla durante su visita al Mausoleo de Sun Yat-sen en Nanjing, provincia de Jiangsu, China, el 8 de abril de 2026 (Reuters)

El contexto se agrava con la actividad militar china en las inmediaciones de la isla y con la búsqueda de rutas alternativas para el suministro de energía. La petrolera estatal CPC Corp, Taiwan confirmó que este mes importará unos 8 millones de barriles de crudo —equivalente a un tercio del consumo mensual— a través del Mar Rojo, evitando el Estrecho de Ormuz, por donde suele transitar cerca del 20% del comercio global de petróleo y gas natural licuado. Fang Jeng-zen, presidente de la CPC, detalló en el Legislativo que la compañía ha acordado estas rutas alternativas con proveedores de Arabia Saudita.

La acumulación de factores económicos, militares y demográficos coloca a Taiwán ante un escenario de exigencia estratégica sostenida, donde la adaptabilidad gubernamental y la cooperación internacional adquieren carácter prioritario.