El ala militar más radicalizada del régimen reafirmó su control total sobre la vía marítima petrolera y rechazó las condiciones de Trump para un alto el fuego. La declaración coincide con la confirmación del ataque a un petrolero vinculado a Israel en aguas del Golfo Pérsico

Un buque con vehículos navega hacia el estrecho de Ormuz el 22 de marzo de 2026, zona hoy bloqueada por la Guardia Revolucionaria de Irán tras cumplirse un mes de conflicto abierto con EE. UU. e Israel. (AP Foto)
Fuente: infobae.com
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La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el miércoles que el estratégico estrecho de Ormuz permanecerá cerrado para sus “enemigos”, desafiando las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con una escalada militar total si no se restablece el tránsito en la vía marítima más importante para el petróleo mundial.
En una jornada de máxima tensión, los Guardianes de la Revolución confirmaron además haber atacado con misiles al petrolero “Aqua 1” en el centro del Golfo Pérsico, asegurando que la embarcación pertenece al “régimen sionista”. El comunicado, difundido por la televisión estatal iraní, describió el buque como propiedad de Israel y señaló que quedó envuelto en llamas tras un “blanco preciso”. Qatar informó previamente que el ataque ocurrió dentro de sus aguas territoriales.
El control de Ormuz se ha convertido en el eje del conflicto que comenzó el pasado 28 de febrero. “La situación en el estrecho está firme y totalmente bajo el control de las fuerzas navales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”, señaló el mando militar iraní, subrayando que no cederán ante las presiones de Washington.
Por su parte, el presidente Trump mantuvo una retórica ambivalente a través de sus redes sociales. En una publicación en Truth Social, el mandatario exigió la reapertura del paso y amenazó con bombardear a la República Islámica hasta devolverla a la “Edad de Piedra”. Estas declaraciones contrastan con sus dichos del martes, cuando sugirió que Estados Unidos podría retirarse de la guerra en dos o tres semanas si lograba garantías sobre el programa nuclear iraní, incluso sin un alto el fuego formal.
Trump también afirmó el miércoles que el “nuevo régimen” iraní estaba buscando una tregua, una aseveración que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, calificó de “falsa y sin fundamento”. El canciller iraní, Abbas Araghchi, reforzó esta postura en declaraciones a Al Jazeera, advirtiendo que Teherán no acepta “amenazas ni plazos” y que la confianza en las negociaciones con Washington es “cero”.

El canciller iraní Abbas Araghchi, quien afirmó este miércoles que la confianza de Teherán en EE. UU. es «cero» y rechazó plazos para un alto el fuego tras un mes de conflicto regional. (AP Foto/Khaled Elfiqi, Archivo)
Mientras tanto, los combates se intensificaron en múltiples frentes regionales. En Teherán, los ataques aéreos alcanzaron el antiguo recinto de la embajada de Estados Unidos, actualmente bajo control de la Guardia Revolucionaria. Además, Israel informó haber destruido una planta de producción de fentanilo en Irán, alegando que el régimen experimenta con el opioide sintético para armas químicas; Teherán admitió el impacto en la fábrica Tofigh Daru, pero insistió en que produce medicamentos hospitalarios.
La inestabilidad ha disparado los precios del petróleo Brent por encima de los 103 dólares el barril, un aumento del 40% desde el inicio de las hostilidades. El impacto se siente en todo el Golfo: un dron alcanzó un tanque de combustible en el Aeropuerto Internacional de Kuwait provocando un gran incendio, y en los Emiratos Árabes Unidos, una persona murió en Fujairah tras ser alcanzada por los restos de un dron interceptado. Jordania también reportó la interceptación de un misil balístico y drones en las últimas 24 horas.
En el Líbano, la situación es igualmente crítica. Al menos cinco personas murieron en un ataque israelí en un barrio de Beirut. Desde el inicio de la invasión al sur del Líbano, tras la entrada de Hezbollah en el conflicto el 2 de marzo, las autoridades libanesas reportan más de 1.300 muertos y un millón de desplazados.
Hasta la fecha, el costo humano de la guerra asciende a más de 1.900 muertos en Irán, 19 en Israel y 13 miembros del servicio militar estadounidense, en un conflicto que amenaza con seguir expandiéndose a pesar de los esfuerzos diplomáticos por implementar un plan de 15 puntos propuesto por Washington.