En el corazón productivo de Bolivia, los departamentos de Beni y Santa Cruz sostienen la seguridad alimentaria del país, concentrando la mayor producción de carne bovina con un hato que supera los 8 millones de cabezas.
Fuene: Radio Fides
Mientras el Beni mantiene una tradición ganadera basada en pasturas naturales, la llamada “carne verde”, Santa Cruz adoptó un modelo más intensivo e industrializado. La producción anual supera las 350 mil toneladas, de las cuales 290 mil se destinan al consumo interno y 50 mil se exportan, principalmente a China, reflejando una industria histórica, pero con precios que continúan aumentando.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El aumento del precio de la carne se atribuye a intermediarios, que controlan los remates y encarecen el producto. En el Beni, el kilo gancho se cotiza entre 40 y 43 bolivianos, mientras que al consumidor final puede llegar hasta 80 bolivianos, lo que redujo considerablemente el consumo interno. Autoridades y dirigentes denuncian que la carne de primera calidad se exporta mayoritariamente, dejando al mercado interno carne de menor calidad.
Ante este escenario, especialistas y productores coinciden en que es necesario de aplicar medidas estructurales que equilibren la cadena productiva y protejan al consumidor. Entre las recomendaciones destacan fortalecer la regulación estatal sobre intermediarios y garantizar la distribución de carne de calidad dentro del país.
