Hezbollah lanzó nuevos ataques contra el norte de Israel «en respuesta a la violación del acuerdo de alto el fuego»


El grupo terrorista sostuvo que la tregua no se respetó en el frente libanés, pese a que Tel Aviv y Washington afirmaron que ese entendimiento no incluye el conflicto en Líbano. “Nuestros ataques seguirán”, afirmó en un comunicado

 

Hezbollah lanzó nuevos ataques contra el norte de Israel “en respuesta a la violación del acuerdo de alto el fuego” (REUTERS)

Hezbollah lanzó nuevos ataques contra el norte de Israel “en respuesta a la violación del acuerdo de alto el fuego” (REUTERS)



 

(Con información de EFE y AFP)

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Fuente: infobae.com

El grupo terrorista libanés Hezbollah anunció la madrugada del jueves nuevos ataques contra Israel y acusó a ese país de violar el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Irán y Estados Unidos. La organización sostuvo que la tregua no se respetó en el frente libanés, pese a que tanto Tel Aviv como Washington afirmaron que ese entendimiento no incluye el conflicto abierto en Líbano. Se trata del primer ataque del grupo desde el anuncio de la tregua temporal.

Hezbollah, aliado del régimen de Irán, afirmó que continuará sus operaciones militares. “Nuestros ataques seguirán hasta que la ‘agresión estadounidense-israelí’ contra el país termine”, indicó el grupo, que justificó su accionar “en defensa del Líbano y su gente y en respuesta a la violación del enemigo del acuerdo de alto el fuego”.

La organización también señaló que se mantuvo comprometida con el cese de hostilidades, al sostener que “se había ‘comprometido’ con el cese de las hostilidades, mientras que ‘el enemigo’ no lo hizo”.

El anuncio se produce en medio de versiones contradictorias sobre el alcance del acuerdo de alto el fuego. Pakistán, que actuó como mediador, informó inicialmente que la tregua incluía a todas las partes involucradas en el conflicto en Medio Oriente, incluido el Líbano.

Sin embargo, el Gobierno israelí aclaró posteriormente que ese frente no formaba parte de las negociaciones, al definir la confrontación como un conflicto bilateral. La Casa Blanca respaldó esa postura y reafirmó que el entendimiento se limita a la relación entre Washington y Teherán.

El humo se eleva desde una explosión en el barrio de Abbasiyeh tras un ataque israelí, en Tiro, Líbano, 8 de abril de 2026. REUTERS/Adnan Abidi

El humo se eleva desde una explosión en el barrio de Abbasiyeh tras un ataque israelí, en Tiro, Líbano, 8 de abril de 2026. REUTERS/Adnan Abidi

En este contexto, el Ejército israelí intensificó sus operaciones en territorio libanés. El miércoles, Israel ejecutó su ofensiva más virulenta hasta la fecha contra el Líbano, con una serie de bombardeos que causaron más de 250 muertos en una sola jornada. Las acciones militares profundizaron una campaña que incluye operaciones terrestres y ataques aéreos, en curso desde principios de marzo. Según las autoridades israelíes, los objetivos se vinculan con la presencia de combatientes de Hezbollah en zonas urbanas.

El Ejército israelí justificó los bombardeos al afirmar que Hezbollah se desplazó hacia barrios mixtos de Beirut, capital del Líbano, que concentró la mayor parte de los ataques. Desde la organización chií, en tanto, se informó que la ofensiva lanzada en respuesta tuvo como objetivo la localidad israelí de Al-Manar. Medios israelíes reportaron impactos en el norte del país y citaron fuentes militares que confirmaron la detección de ataques en esa zona.

Tras los bombardeos del miércoles, Hezbollah ya había anticipado una respuesta. El grupo aseguró que se vengaría y advirtió que “la sangre de las víctimas no será derramada en vano”. Esa declaración precedió a los ataques anunciados en la madrugada del jueves, en un escenario de escalada que complica la vigencia de la tregua impulsada entre Irán y Estados Unidos.

El frente libanés se reactivó luego de que Hezbollah lanzara ataques contra Israel como represalia por el operativo conjunto entre Washington y Tel Aviv sobre Teherán el 28 de febrero. Desde entonces, Israel mantiene una ofensiva sostenida contra el Líbano que, según cifras disponibles, dejó más de 1.700 muertos. La evolución de los enfrentamientos y la falta de consenso sobre el alcance del alto el fuego mantienen la incertidumbre sobre la posibilidad de contener la escalada en la región.