«No habrá vuelta atrás a la realidad previa al 7 de octubre», afirmó Israel Katz.

Fuente: https://actualidad.rt.com
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lanzó una advertencia directa al líder de Hezbolá, Naim Qassem, y prometió limpiar el sur del Líbano en medio de la escalada de tensiones en la frontera.
«Expulsaremos a Hezbolá y a sus partidarios del sur del Líbano con el control de seguridad del Ejército de Defensa de Israel», declaró, añadiendo: «arrancaremos los dientes de serpiente de Hezbolá en todo el territorio libanés«. El ministro sostuvo que estas acciones, junto con «el poderío de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y la valentía y el compromiso de nuestros soldados», permitirán traer la paz al norte.
El funcionario añadió que tanto Hezbolá como sus partidarios en el Líbano «pagarán un precio altísimo», subrayando que «los disparos no nos intimidarán» y que «el Ejército de Defensa de Israel es fuerte y decidido». «Tengo un mensaje claro para Naim Qassem, secretario de la organización terrorista Hezbolá. Tú y tus compañeros pagarán un precio muy alto por el aumento de los disparos contra los ciudadanos de Israel», afirmó, Katz.
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Asimismo, aseguró que «no habrá vuelta atrás a la realidad previa al 7 de octubre» y que las capacidades del grupo no impedirán una respuesta israelí.
Más de un millón de desplazados
La zona ubicada entre la frontera israelí y el río Litani —que desemboca en el Mediterráneo unos 30 kilómetros al norte— abarca casi una décima parte del territorio libanés. Desde el inicio de la ofensiva israelí contra Hezbolá, el 2 de marzo, más de 1,2 millones de personas han sido desplazadas. El Ministerio de Salud del Líbano reporta 1.268 fallecidos, entre ellos 125 niños y 52 trabajadores sanitarios.
Autoridades occidentales han instado a Tel Aviv a evitar una escalada, y en particular una operación terrestre de mayor alcance. El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó la ocupación israelí de territorio libanés como «violación de su soberanía territorial» y afirmó que Ottawa la «condena». Desde Beirut, la ministra de Asuntos Sociales del Líbano, Haneen Sayed, advirtió que la operación israelí, que describió como una «apropiación de tierras», incrementa el riesgo de desplazamiento prolongado de la población.