Programa municipal rescató a más de 300 niños trabajadores de las calles de la capital del país.
Fuente: correodelsur.com
Leonel trabaja en sus tiempos libres apoyando a su madre en una gomería, mientras que Orlando lo hace por necesidad propia: él vende caramelos, especialmente, para comprase ropa y zapatos. Ambos tienen 10 años y ven al trabajo no como una carga, sino como una oportunidad. En ellos se advierte un gran esfuerzo y mucha voluntad.
Este domingo 12 de abril se conmemora el Día del Niño Boliviano, instituido en 1955 por el presidente Víctor Paz Estenssoro, mediante el Decreto Supremo 04017, con el propósito de promover el bienestar y los derechos de la niñez, coincidiendo con la Declaración de Principios Universales del Niño y rindiendo homenaje a pequeños héroes de la Guerra del Pacífico.
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A nivel nacional, se organizan diferentes actividades con el objetivo de que los niños y niñas pasen un momento agradable y divertido.
NIÑO VOLUNTARIOSo
Si bien en Sucre hay niños que trabajan obligados por sus padres para que lleven dinero a sus hogares, en no pocos casos, mendigando en las calles, otros lo hacen por propia voluntad, para ayudar a solventar los gastos de su familia o ante la ausencia de sus progenitores.
Leonel no tiene la necesidad de trabajar porque vive bajo la tutela de sus padres, que le brindan todas las atenciones; sin embargo, él aseguró este sábado a CORREO DEL SUR que desea ayudar a su madre en su gomería “para que no se sacrifique mucho”.
Calzado de un overol azul con manchas negras pintadas por la manipulación de las gomas de los vehículos, él espera atento a sus clientes en la puerta del negocio. “¿Qué cosita era maestro?, ¿aire o gomita nueva vas a querer? Te voy a hacer precio”, dice cuando una persona se aproxima a la tienda.
Contó que ayuda a su madre desde sus siete años; ahora tiene 10. “Tengo que cuidar a mi mamita, algunas gomas son pesadas”, dijo al aclarar que aprendió incluso a cambiar llantas.
“Mi papá me dice que tengo que aprender a trabajar, porque un día se pueden morir y tengo que estar preparado”, agregó con seguridad.
Aclaró que esto no le afecta en sus estudios en la escuela y que ansía ser una gran profesional o un emprendedor.
“NO SÉ DE MIS PAPÁS”
Con una pequeña cajita llena de turrones en el brazo, Orlando recorre el centro de la ciudad, tienda por tienda, micro por micro, ofreciendo golosinas para ganarse unos pesos que le permitan cubrir sus necesidades. Lucía una chompa y un buzo desgastados, con unas sandalias deterioradas.
“Estoy juntando dinero para comprarme ropa y zapatos. Ya están viejos los que tengo”, respondió al ser consultado por este diario cuando le preguntamos por qué trabaja.
Reveló que no sabe de sus padres y que solo vive con su hermano mayor, quien le ayuda para ir a la escuela. “No sé de mis papás, pero no quiero pedirle mucho a mi hermano, por eso salgo a ganarme mi platita”, remarcó.
Indicó que sale a trabajar solo los fines de semana, ya que los demás días va a la escuela. “Ya no me tengo que aplazar; ya me aplacé un año, por lo que mi hermano se ha enojado”, indicó antes de revelar que en sus mejores días gana hasta 50 bolivianos.
Aseguró también que le gusta trabajar y manejar su propio dinero para comprarse sus cosas, incluso algunos deseos. “De grande quiero ser policía”, confesó entre risas.
TRABAJADORES
En un breve recorrido por el centro de la ciudad la tarde de este sábado, CORREO DEL SUR identificó al menos una decena de niñas y niños trabajadores. Ellos vendían caña, frutas rebanadas de chocolate, dulces y flores.
Programa rescata de la calle a 340 menores de edad
El Programa de Protección Social de la Alcaldía de Sucre rescató en los últimos cinco años a un total de 340 niñas, niños y adolescentes trabajadores de las calles de la ciudad, con la finalidad de brindarles seguridad alimentaria y apoyo psicológico, pedagógico y social.
Así lo informó este sábado a CORREO DEL SUR la secretaria municipal de Desarrollo Humano y Social, Marisol Llanos, al revelar que el año pasado se recuperó a 70 y en lo que va de este 2026, ya suman 40. “Estos 340 menores de edad han sido rescatados de las calles con el objetivo de que dejen de trabajar. Con el Programa, les brindamos todas las atenciones respectivas y también les damos orientación a sus padres”, señaló.
Dijo que continúan realizando operativos, mediante la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, para identificar a los niños trabajadores e insertarlos en dicho Programa.
Llanos afirmó que el problema de los niños trabajadores es más bien estructural, por lo que junto a otras organizaciones, como Aldeas Infantiles SOS y el Proyecto Sarastro, brindan un apoyo integral a toda la familia.
Además de los beneficios de alimentación, apoyo pedagógico y psicológico, en el último año el Programa de Protección Social de la Alcaldía también implementó la formación en robótica y otras capacitaciones.

