Las tropas, provenientes de Chad, iniciaron operaciones en Puerto Príncipe en medio de alta tensión y crisis humanitaria

Las tropas de Chad iniciaron operaciones en Puerto Príncipe en medio de una crisis humanitaria y de seguridad sin precedentes (AP Foto/Odelyn Joseph)
Fuente: infobae.com
Haití recibió a los primeros soldados extranjeros de la nueva Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión creada por las Naciones Unidas para enfrentar la violencia armada que domina al país. Las tropas, procedentes de Chad, llegaron a Puerto Príncipe en medio de un ambiente tenso y de alta incertidumbre.
La GSF asume el control operativo en Haití con un total previsto de 5.500 efectivos. Su llegada reemplaza a la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, también organizada por la ONU, cuyo accionar no logró frenar el avance de las bandas armadas.
El liderazgo de la nueva misión está en manos de Jack Christofides, representante especial que ya se encuentra en territorio haitiano para coordinar las tareas iniciales de la fuerza.

Jack Christofides lidera la Fuerza de Supresión de Pandillas de Naciones Unidas en Haití
La situación en Haití es compleja. En los últimos meses, las bandas han extendido su dominio más allá de la capital y ahora controlan zonas en el interior del país, como los departamentos de Centro y Artibonite.

Las pandillas controlan el 90% de Puerto Príncipe, según datos de Naciones Unidas (Europa Press)
La violencia ha dejado un saldo trágico: más de 5.500 personas asesinadas y más de 2.600 heridas desde marzo del año pasado hasta enero, según datos de Naciones Unidas.
El poder de las pandillas se refleja en el control del 90% de Puerto Príncipe y en el desplazamiento forzado de más de 1,4 millones de personas, en un país que tiene casi 12 millones de habitantes.
El despliegue de la fuerza internacional ocurre en un contexto especialmente delicado. Apenas días antes de la llegada de las tropas de Chad, se produjo una masacre en Artibonite, atribuida al grupo armado Gran Grif.

En los últimos meses, las pandillas extendieron su dominio a los departamentos de Centro y Artibonite (EFE)
Este ataque, que dejó al menos 70 muertos, fue denunciado por organizaciones civiles y por la propia ONU, que acusan a las autoridades haitianas de no responder de manera efectiva ante la gravedad de los hechos.
La llegada del contingente africano fue precedida por reuniones entre autoridades haitianas y altos funcionarios de la ONU, quienes acordaron el apoyo logístico necesario para el funcionamiento de la misión.

La ONU aprobó la creación de la Fuerza de Supresión de Pandillas en septiembre del año pasado (Foto: @RDenONU)
La Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití puso a disposición de la GSF espacios residenciales, oficinas, atención médica, suministros, agua, energía, combustible y transporte, con el objetivo de facilitar el despliegue y las operaciones iniciales.
A diferencia de la misión anterior, la nueva fuerza internacional tiene la potestad de arrestar a presuntos integrantes de las pandillas, una atribución que busca fortalecer la capacidad de respuesta ante el avance criminal.

Las pandillas en Haití imponen toques de queda y restringen la circulación en barrios enteros de la capital (Dieu Nalio Chery)
El impacto de la crisis haitiana se siente también en la región. La República Dominicana, que comparte la isla con Haití, desplegó miles de soldados a lo largo de la frontera para reforzar la seguridad.
Además, el gobierno dominicano ofreció cooperación logística a la fuerza internacional, limitada exclusivamente al tránsito de personal, equipos y servicios médicos, según detalló la Cancillería en un comunicado.
En línea con eso, el canciller dominicano Roberto Álvarez mantuvo un encuentro con representantes de la ONU para definir los alcances de ese apoyo, mientras en territorio dominicano se establecen gabinetes y centros de apoyo para facilitar las operaciones de la GSF.

El canciller Roberto Álvarez negoció la cooperación logística de República Dominicana con la misión internacional (EFE)
El escenario en Haití sigue siendo de extrema fragilidad. La violencia desatada por las bandas armadas impacta en prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana, desde el acceso a los servicios básicos hasta la libre circulación.
La población enfrenta desplazamientos internos, carencias alimentarias, falta de atención médica y una sensación de inseguridad permanente.

La crisis de seguridad ha agravado la escasez de alimentos en varias regiones de Haití (AP Foto/Odelyn Joseph)
Las organizaciones humanitarias advierten que la capacidad de respuesta local está sobrepasada por la magnitud de la crisis, y el gobierno haitiano recurrió formalmente a la comunidad internacional en busca de ayuda.
La llegada de las tropas de Chad representa el primer paso concreto de una estrategia internacional que prevé el arribo de más contingentes en las próximas semanas.