Viernes Santo: Fe y tradición congregan a los fieles en Bolivia para recordar la pasión y muerte de Jesús


Entre oración y devoción, los creyentes recuerdan la pasión y muerte de Jesús, fortaleciendo su fe y participando en actividades como la caminata a Copacabana.

El Viernes Santo en Bolivia se mantiene como un espacio de encuentro entre tradición y fe. Foto: APG Noticias



Fuente: Unitel

Entre oración y devoción, los creyentes en Bolivia se congregan este Viernes Santo para rememorar la pasión y muerte de Jesús, fortaleciendo su fe a través de actividades que mezclan tradición y recogimiento espiritual.

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El inicio de la jornada estuvo marcado por la caminata hacia la iglesia de la Virgen de Copacabana, donde los fieles participan en ceremonias que mantienen viva la memoria de la crucifixión.

La tradición reunió a feligreses de distintos puntos de La Paz en la iglesia de La Exaltación, donde realizaron vigilia y adoración ante la imagen de la Virgen de Copacabana.

Tras varios días de peregrinación, cientos de fieles llegaron finalmente a la iglesia de la Virgen de Copacabana, completando así un recorrido que simboliza esfuerzo, esperanza y entrega.

Muchos compartieron que esta experiencia fortalece su espiritualidad y les permite pedir por el bienestar de sus seres queridos.

En Santa Cruz, el Viernes Santo es un día de luto y silencio, donde la jornada contempla la Meditación de las 7 Palabras al mediodía en la Catedral, seguida a las 18:00 por la solemne procesión del Santo Sepulcro alrededor de la plaza principal, donde se mezclan actos de fe y representaciones culturales vivientes que evocan la pasión de Cristo.

Mientras que en Cochabamba, en la parroquia Guadalupe, los devotos vivieron el vía crucis, acompañando con solemnidad cada estación y reflexionando sobre el sacrificio de Jesús.

“Es un momento para acercarnos a Dios y pedir por nuestras familias, por salud y trabajo”, comentó una de las fieles que participaba con profunda emoción.

El Viernes Santo en Bolivia se mantiene como un espacio de encuentro entre tradición, donde la comunidad refleja su compromiso con la fe.