El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, confirmó el restablecimiento de las relaciones con la agencia estadounidense. Afirmó, además que mantienen contacto con sus pares en Paraguay, Uruguay y Brasil, este último país con el que tienen planeado una serie de acciones
Por Diego Seas

Fuente: eldeber.com.bo
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Bolivia y la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de EEUU restablecieron la cooperación en la lucha contra el narcotráfico con intercambio de información, capacitación de agentes e investigaciones conjuntas para «objetivos criminales de alto valor» que comenzaron hace unos tres meses. La agencia internacional había sido expulsada hace 18 años.
La información fue confirmada a EL DEBER por el viceministro de Sustancias Controladas y Defensa Social, Ernesto Justiniano, durante una entrevista, en la que insistió en que la coordinación con la DEA está orientada a objetivos criminales de alto valor.
“Estamos trabajando con la DEA, realizando investigaciones conjuntas. Es un trabajo enfocado en operativos contra objetivos criminales de alto valor”, afirmó la autoridad.
El 1 de noviembre de 2008, el expresidente Evo Morales dispuso la suspensión indefinida de las actividades de la DEA en Bolivia. En ese entonces, la acusó de injerencia política y de apoyar un supuesto complot de la derecha contra su Gobierno.
Sin embargo, el escenario cambió con la llegada al poder de Rodrigo Paz Pereira, tras imponerse en el balotaje frente a Jorge Tuto Quiroga. Desde su asunción, el mandatario impulsó una agenda de coordinación en materia económica y de seguridad con la administración de Donald Trump.
En ese contexto, en marzo Bolivia se incorporó al Escudo de las Américas, un plan hemisférico de seguridad contra el crimen transnacional promovido por Trump. Días después, la madrugada del 13 de marzo, la Policía Boliviana, en coordinación con inteligencia estadounidense, capturó en Santa Cruz al uruguayo Sebastián Marset, uno de los criminales más buscados del continente. Posteriormente, fue entregado a la DEA y trasladado a Estados Unidos para ser procesado.
Durante la entrevista, la autoridad encargada de la lucha antidroga en Bolivia señaló que la relación con la agencia estadounidense es “fluida”, con un trabajo coordinado “casi a diario en diferentes áreas”. Asimismo, indicó que también mantienen contacto con instancias antinarcóticos de Paraguay, Uruguay y Brasil, país con el que se prevé desarrollar talleres conjuntos.
“El mayor intercambio es con la DEA, porque tiene presencia en distintos países. Con Brasil vamos a intensificar la cooperación; tenemos talleres programados próximamente. Estamos trabajando con el mundo”, destacó Justiniano.
