El director de la unidad, Diego Prudencio, diferencia la crianza ética y científica de la actividad mercantilista tras la intervención de un establecimiento clandestino en la zona de Cala Cala.
Milen Saavedra
Fuente: Red Uno
Tras el reciente hallazgo de un recinto de reproducción canina en la zona de Cala Cala, la Dirección de Zoonosis de la Alcaldía de Cochabamba aclaró los requisitos indispensables para que estas actividades sean consideradas legítimas. El director de la unidad, Diego Prudencio, fue enfático al señalar que cualquier criadero que no cuente con el aval del Kennel Club Boliviano (KCB) y la supervisión técnica de Zoonosis es tipificado como ilegal.
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Ciencia y arte vs. mercantilismo
Prudencio marcó una línea clara entre quienes se dedican a la preservación de las especies y quienes lucran con la reproducción indiscriminada. Según la autoridad, un verdadero criador es aquel que aplica «la ciencia y el arte» para mejorar una raza mediante una rigurosa selección fenotípica y genotípica, respetando siempre los estándares raciales y el origen de los animales.
«Un pseudocriador, como el caso que se ha visto hace dos días, es una persona que simplemente busca perros pintorescos con la finalidad de generar una actividad meramente mercantilista», explicó el director.
Requisitos para la legalidad
Para que un establecimiento de este tipo pueda operar dentro de la norma en el municipio, debe cumplir con pilares fundamentales:
Afiliación oficial: Es obligatorio estar inscrito en el Kennel Club Boliviano para garantizar el registro genealógico de los ejemplares.
Bienestar animal: El lugar debe contar con condiciones zoosanitarias adecuadas que aseguren que nunca se vulnerará la salud ni la integridad de los animales.
Propósito de crianza: Debe existir un objetivo de mejora de la raza y no una reproducción descontrolada «sin norte alguno».
Vigilancia sanitaria
Zoonosis advirtió que no habrá permisividad con quienes intenten camuflar actividades comerciales bajo la fachada de criaderos sin cumplir con las normas mínimas de sanidad y espacio.
«Para ser un criador, primero tiene que nacer desde la conciencia qué se quiere hacer con una raza y cómo la van a mejorar», complementó Prudencio, instando a la población a no fomentar el comercio de animales provenientes de lugares que no garantizan el bienestar físico y emocional de los cachorros ni de sus progenitores.
