El diputado oficialista Víctor Borda afirma que en las elecciones de 2011 sobresalió la vestimenta originaria porque ser indígena representaba puntos; pero ahora -dice- lo que se valoró fue la meritocracia.Uno de los aspirantes, durante la etapa de examen oral en el Legislativo. Foto:Álvaro Valero / Página SieteA diferencia de las judiciales de 2011, cuando hubo candidatos que ostentaron ponchos, sombreros y polleras, ahora, en la vestimenta de los postulantes, ya no se detectan ese tipo de prendas y, más bien, predominan las corbatas, trajes y sacos.El 31 de agosto, la Asamblea Legislativa seleccionó a 96 candidatos, de los cuales 21 se autoidentificaron como indígena originario campesino. No obstante, entre aquellos, ninguno luce un sombrero, poncho o pollera, como se vislumbró en el proceso de 2011.De los 21 candidatos indicados, sólo cinco exhiben -en su indumentaria- un elemento que distingue su autoidentificación, como se constata en el suplemento Elecciones Judiciales 2017, que publicó el Órgano Electoral. En ese documento se presentó la lista de postulantes junto a sus fotografías y perfiles.En esa separata, dos candidatos (uno al Tribunal Agroambiental y otra al Tribunal Supremo de Justicia) lucen una chalina con diseños de la wiphala, mientras que una postulante al Consejo de la Magistratura viste una mantilla verde, característica del norte de Potosí.Los otros dos candidatos -de los cinco mencionados- están en carrera para un alto cargo del Tribunal Constitucional. Uno de ellos viste una chamarra negra con diseños de aguayo; en tanto que el otro luce un chaleco con un bordado típico de Potosí.En la papeleta de sufragio de los comicios de diciembre resaltarán las corbatas y trajes, pues de los 96 candidatos 36 lucen esa indumentaria. El resto de los varones viste con un saco y una camisa, mientras que las candidatas lucen blusas que combinan con sus trajes.En criterio del presidente de la comisión de Justicia Plural, el diputado oficialista Víctor Borda, los ponchos y polleras quedaron desplazados porque no se otorgó puntos a los postulantes que se identificaron indígenas.»Se debe al cambio de reglas. En la primera elección se evaluó más el tema indígena, el idioma, que si bien es vinculante a la característica del Estado Plurinacional no es un elemento constitutivo para valorar la meritocracia; en cambio ahora en el reglamento se priorizó la meritocracia, incluso no se pidió como requisito hablar dos idiomas. Eso evitó que se disfrazaran como otrora», sostuvo Borda.El presidente Evo Morales, en febrero de 2014, afirmó que la retardación judicial y la corrupción son el «cáncer” de la justicia boliviana y consideró inútil incluir ponchos y polleras en el Órgano Judicial, porque no mejoró el sistema. «Creo que en vano incorporamos poncho, pollera, sombrero en la justicia y no cambia nada”, manifestó.Sin embargo, para el senador de Unidad Demócrata (UD) Arturo Murillo, el oficialismo demostró que sólo utilizó como símbolos el sombrero, la pollera y la ojota, porque «cuando sus afines no se subordinan por más indígenas que sean los persigue hasta destruirlos, como fue el caso del magistrado Gualberto Cusi”.En tanto, el jefe de bancada de UD, el diputado Wilson Santamaría afirmó que la sociedad boliviana perdió la confianza en los indígenas por el millonario desfalco al Fondo Indígena y por la mala administración de la justicia en los últimos seis años.»La reserva moral del país estaba confiada al movimiento indígena, en todos sus componentes. En 2011, las filas de postulantes eran indígenas; un 80% de indígenas tomó el control de la justicia y nos encontramos en este desastre”, afirmó Santamaría.Los elegidosObservación. Los candidatos al Tribunal Constitucional Pastor Mamani y Gonzalo Hurtado, que se autoidentificaron indígena originario campesinos en las elecciones judiciales de 2011, hoy no lo hicieron. En criterio de opositores, esta acción es «reprochable”.Autoridades. El 3 de diciembre, los bolivianos acudirán a las urnas para elegir con su voto a 52 altas autoridades judiciales, 26 titulares y 26 suplentes. Para el Consejo de la Magistratura, se elegirán seis consejeros, tres serán titulares. Mientras que para el Tribunal Constitucional Plurinacional y Tribunal Supremo de Justicia a 36 magistrados, nueve serán titulares para cada institución judicial, el resto serán suplentes. En tanto que para el Tribunal Agroambiental se elegirá a 10, cinco serán titulares.Página Siete / Beatriz Layme / La Paz