El triunfo del Che, 50 años después




Quienes le rinden culto al Che Guevara se molestan cuando les recuerdan que murió en su ley, como un invasor extranjero que llegó al país a sembrar la violencia. Más se enojan todavía al tener en cuenta que quienes lo obligaron a rendirse (“no me maten soy el Che” ¿qué quiso decir? ¿soy especial? ¿maten a cualquiera menos a mí? ¿soy el “sangre azul” de los guerrilleros? ¿tengo miedo de morir?) y lo capturaron, eran soldados bolivianos comandados por oficiales nacionales, que demostraron valentía, capacidad estratégica y gran habilidad para derrotar a un enemigo que vino con altas credenciales de buen combatiente, cosa que se desdibujó por completo. Del otro lado, los militares bolivianos suelen tener sentimientos encontrados cuando les dicen que la Guerra del Ñancahuazú es la única que han ganado contra un extranjero, después de la Batalla de Ingavi, en 1841. Por eso es que suena trágico para Bolivia que sean justamente las Fuerzas Armadas las que encabecen los actos de homenaje al Che.

Fuente: eldia.com.bo