Mimy Ortiz de Valdivia, más solidaria, más activista y más feminista


Voluntaria ejemplar. Es integrante y fue dirigente de decenas de instituciones femeninas cruceñas. Afirma que siempre fue madre antes que mujer.

AIDA DOMÍNGUEZ P.



Si no dice que acaba de cumplir 80 abriles nadie le pone las ocho décadas que celebró a todo dar el 13 de septiembre en los jardines de su hogar; su vigor, energía, fortaleza y agilidad mental son los de una dama con muchos menos años. Delgada, fina, educada y siempre elegante, con los delgados labios teñidos de un labial rosa intenso, los ojos perfectamente delineados y las uñas de las manos impecables, nos recibió en una acogedora sala llena de retratos y recuerdos. Es Mercedes Ortiz Saucedo de Valdivia, más conocida como Mimy.

Siendo muy joven inició su labor en las agrupaciones solidarias y de voluntariado, lo que sin duda le permitiría ostentar el récord de ser la dama que pertenece y ha presidido las más importantes instituciones femeninas del departamento. 

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Muy activaEs imposible dejar de mencionar los datos más relevantes de su extenso currículum: presidió el Comité de Damas Leones (1970-1972), el Comité Cívico Femenino (1972-1974), la Cruz Roja Boliviana Filial Santa Cruz (1976- 1978), el Voluntariado Materno Infantil Davosan (1978-1979), el Costurero del Niño (1979-1981), el Comité Cívico Femenino (1986-1988), la Confederación de Instituciones Femeninas Conif (1988-1990), la Fundación Boliviana para el Desarrollo de la Mujer-Fumbodem- (2000 al 2007), institución afiliada al Women’s World Banking (Banco Mundial de la Mujer).

Además, fue representante de la Asociación Internacional de Esfuerzos Voluntarios (IAVE) en Bolivia durante 12 años. Fundadora y primera vicepresidenta del Centro Boliviano de Filantropía (Cebofil). Vicepresidenta nacional de la Fundación Boliviana de Alianzas para la Responsabilidad Social (FARS). Miembro del directorio de la Federación de Mujeres Bolivianas, del directorio de la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche, fundadora y parte del directorio de la Orquesta Sinfónica Juvenil.Fue presidenta de Prosalud (asociación civil boliviana privada de protección a la salud) desde el año 2008 hasta el 2014, miembro de la plataforma ciudadana de la Uagrm  y miembro del Tribunal de imprenta.100% líder  Tal vez es en el escenario donde se hizo más conocida y  sobre esa experiencia habla con mucho orgullo: “Hace más de 50 años, muy joven aún, llegué al seno del Comité Cívico Femenino de la mano de la doctora Elffy Albrecht Ibáñez, máxima líder del civismo de las mujeres cruceñas. Ella fue quien propuso mi nombre para sucederla en ese sitial tan alto que yo muy poco conocía. Y así me guio, me enseñó y junto a esas matronas valientes y generosas pude realizar la labor más hermosa de mi vida. Soy hechura de mujer maravillosa y muy privilegiada de haber tenido a todas esas damas como amigas, consejeras y maestras”.

Con estas lideresas cívicas recorrió los barrios y formaron comités en los cuatro cuadrantes de la ciudad, donde la prioridad fueron las mujeres, los jóvenes y los niños. Con ellas aprendió que civismo es amar tu pueblo, tu ciudad y tu país, respetando sus leyes, su religión y sus costumbres. Y difundió esas enseñanza a otras mujeres.

“Estoy convencida de que la mujer ha sido y sigue siendo el pilar fundamental en la construcción de la sociedad cruceña”, afirma con toda seguridad. Doce años después volvió a presidir el gobierno moral de la damas cruceñas, mientras no se daba pausa en las otras instituciones de ayuda social que integraba o dirigía con tesón y sin descanso, logrando campañas educativas y de salud; organizando ferias, promoviendo programas pilotos y colaborando en todo lo que estaba dentro de la acción solidaria con amor y generosidad.

Fueron muchas las instituciones a las que pertenece y en todas ellas ha dejado su huella.

Siempre activista

También se desempeñó como directora de Desarrollo Social de la Prefectura del departamento (hoy Gobernación), del 2003 al 2005, teniendo a su cargo las carteras de salud, educación, deporte, hogares, minusválidos y jubilados.

Fue conductora del programa televisivo de empoderamiento femenino Conversando con Mimy, transmitido por canal 4. También hizo teatro, tuvo un papel en la obra La Casa de Bernarda Alba.Escritora a cabalidad. Sus publicaciones Mujeres de mi pueblo y la alegría de servir  y Mujer, sociedad en marcha son testimonios de una de las protagonistas del aporte de la mujer cruceña al desarrollo del  departamento. Como refiere la historiadora Paula Peña en el prólogo de una de las obras: “En el modelo cruceño, las mujeres han puesto su marca con las agrupaciones que han formado con el objetivo final de apoyar a mejorar las condiciones de vida de la gente. Ese trabajo es invisible y no se consigna en ningún presupuesto público, es invaluable y sin él no hubiera sido posible paliar el impacto del desarrollo en los grupos carentes”.Ese es un resumen exacto de la vida de nuestra entrevistada, una mujer cruceña, líder cívica y voluntaria silenciosa. Pero no olvida a las mujeres de su equipo,por ello escribió esos libros y las columnas en esta revista que por muchos años fue la palestra de esas damas anónimas y así contribuyó a que no se las relegue de la historia y a la vez sirvan como ejemplo para que las nuevas generaciones sigan esa misma marcha y aporten con su tiempo y su capacidad a que la vida de los que tienen menos, sea mejor.“Ella descubrió que es libre, por eso escribe”, fueron las líneas que le dedicó su esposo, René Valdivia, en su libro Mujer, sociedad en marcha. Este caballero, odontólogo de profesión, la conquistó hace poco y se convirtió en su compañero de sueños en esta etapa de sus vidas. “Es amigo de mis hijos y nos conocíamos desde hace muchísimo tiempo. Después de diez años de viudez me convenció de llevar una relación serena, madura, con respeto y compañerismo, la pensé mucho, porque antes de ser mujer, soy madre”, comenta de su pareja.Sus hijos son Carlos Eduardo e Ingrid Eliana Gasser, que le han dado siete nietos y una bisnieta. Su clan vive en torno a ella, construyeron sus residencias en zonas aledañas a la casa grande. 

Distinciones y reconocimientosMedallas, escudos, galardones, nominaciones, insignias, plaquetas, premios y reconocimientos de diversas instituciones departamentales, nacionales e internacionales engalanan sus paredes y se destacan en lugares que distinguen ese espacio de la casa solariega en el centro de la ciudad de los anillos.Silenciosamente ella sigue escribiendo y asesorando a las nuevas voluntarias, porque su lucha en favor de  los desprotegidos no cesa, así como su labor por que la misión de las féminas no pase despercibida. Por ello, volverá a escribir en esta revista su columna tan esperada. “No conocer lo que la mujer aporta al país es ignorar lo que la mujer vale”, afirma como la matriarca feminista que es.

Fuente: eldeber.com.bo