
El problema, tal como están las cosas y como apuntan en Bloomberg, es que la fábrica de Tesla debería fabricar tantos coches como la enorme fábrica que tiene Nissan en Tennessee, de la que salen más de media docenas de vehículos y que está considerada una de las más productivas de toda la región. Lógicamente, el procedimiento de fabricación de esos modelos es mucho más sencillo que los de Tesla, cuyo factor batería limita un poco más la producción de los coches.Además, la proyección de una nueva fábrica en China no solucionaría el problema, al menos no el que el CEO de Tesla tiene a corto plazo. Ahora mismo, los inversores han depositado su confianza en dar la vuelta a la tortilla de la situación actual, de forma que Tesla cumpla con los objetivos de fabricación de 2018, además de que sus acciones han caído un 4,5 por ciento desde que el fabricante de automóviles dijo que solo fabricó solo 260 Modelo 3 en el tercer trimestre, muy por debajo de su pronóstico de 1,500 unidades fijado para el objetivo de 2018.
El coche más barato de Tesla está dando a la compañía grandes dolores de cabeza, normales hasta que Tesla pueda generar economía a escalas para abaratar y agilizar la fabricación del coche de forma mucho más rápida y mantener contentos a unos inversores y a un buen puñado de clientes que siguen a la espera de recibir un coche que reservaron hace cerca de un año.Fuente: https://hipertextual.com