Sin lugar a dudas la ciencia avanza a pasos agigantados, sobre todo esta última década. Prueba de lo que digo la tienes en como prácticamente a diario nos sorprenden con interesantes novedades que, hasta hace relativamente poco tiempo eran literalmente impensables. En esta ocasión quiero hablarte de un nuevo proyecto en el que ese ha conseguido aumentar la velocidad de aprendizaje de un sujeto en nada menos que un 40%.
Como no podía ser de otra manera, este tipo de proyectos vuelve a estar financiado por DARPA por lo que no solo llegarán al mercado mucho más tarde de lo que sería interesante, sino que antes de hacerlo pasará a estar disponible durante muchos años para las fuerzas militares de Estados Unidos con todo lo que ello puede suponer tanto para la sociedad como a nivel bélico.
Durante las primeras pruebas realizadas a esta tecnología se ha concluido que la misma es un éxito
Como ya hemos comentado en líneas anteriores, lo cierto es que esta técnica ya se utiliza en otros campos de la medicina aunque, en este momento y según ha sido comprobado por numerosas instituciones y laboratorios de Estados Unidos y Canadá en una serie de pruebas realizadas sobre monos, lo cierto es que el uso de la misma, al parecer, incrementa de manera sustancial la capacidad que tenían esos simios para realizar una serie de tareas de una forma mucho más rápida.
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Tal y como ha comentado en sus últimas declaraciones sobre este proyecto Praveen Pilly, investigador principal y encargado del proyecto:
En este experimento apuntamos a la corteza prefrontal con montajes de estimulación no invasivos individualizados. Esa es la región que controla muchas funciones ejecutivas, incluida la toma de decisiones, el control cognitivo y la recuperación de memoria contextual. Está conectada a casi todas las otras áreas corticales del cerebro, y estimularla tiene efectos generalizados.
Aún quedan entre 5 y 10 años para que el uso de esta tecnología pueda ser generalizado
Una vez realizadas las pruebas en monos, los científicos comenzaron a realizar una serie de pruebas en las que estos debían participar. Concretamente las mismas tenían que ver con pruebas basadas en el aprendizaje asociativo que, de concluir satisfactoriamente suponía una recompensa para el animal. El resultado final de las mismas fue muy claro ya que los simios tratados con este tipo de estimulador cerebral fueron muy superiores a los del grupo de control, tan sólo necesitaron de 12 ensayos para conseguir la recompensa mientras que, el grupo de control, necesitó de 21 ensayos.
A pesar de que ya se han realizado pruebas y demás de todo el proyecto con resultados más que interesantes, lo cierto es que de momento la investigación se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo por lo que los investigadores que se encuentran al cargo de la misma no dudan en su afirmación de que todavía queda mucho trabajo por hacer, más o menos entre cinco y diez años, para que el uso de esta nueva tecnología pueda ser generalizado.
Fuente: actualidadgadget.com
