
Tres investigaciones y siete pericias aún no logran resarcir el daño por el puente colapsado el 22 de octubre de 2015 en la avenida Independencia y 6 de Agosto, a ocho meses de su inauguración. Los procesos avanzan con lentitud y nadie se pronuncia sobre el futuro de la obra.
Existe una investigación que realiza el Ministerio Público a denuncia del exasambleísta Henry Paredes y posteriormente de la Alcaldía. Ésta busca el encarcelamiento de los responsables.
“Como ciudadano, he denunciado el tema del puente colapsado. A cualquier cochabambino que pasa por el puente le duele, porque son recursos del municipio”, expresó Paredes.
Otra investigación, realizada por la Contraloría General del Estado, busca el resarcimiento del daño económico. Ambas llevan dos años y cinco meses sin establecer responsabilidades.
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Ante esta situación, la empresa constructora Álvarez inició un proceso contencioso administrativo hace tres meses. Esperan que con este tipo de investigación se enfoque en el resarcimiento y reposición del puente.
“A nadie le importa el puente. Sólo piensan en encarcelar, cuando lo que debería determinarse es un hecho fortuito, porque nadie lo hizo con dolo. El diseñador no pensó en hacer el diseño para que se caiga. Y nosotros no construimos para que colapse”, reflexiona el propietario de la empresa, Francisco Álvarez.
El proceso penal cuenta con siete pericias. Una de ellas buscó establecer si hubo actos que podían direccionar el proceso de contratación. Mientras, el resto analiza elementos técnicos de las posibles causas del colapso.
La auditoría al proceso de contratación develó una irregularidad. Señala: “El señor Nelson Vega, proyectista del paso a desnivel, contratado como supervisor de la misma, contravino la normativa según el Decreto Supremo 181, los artículos 43 y 44”. Antes se observó que se haya adjudicado dos obras simultáneas a Álvarez.
Según los fiscales, Vega no podía ser contratado como supervisor. Eso generaba conflictos de interés, ya que fue quien lo diseñó.
“Es como poner al ratón a cuidar el queso. Pero el señor Vega es un experto en puentes, entonces nadie dudó en ese momento”, agregó Álvarez.
Sin embargo, los abogados del municipio cuestionaron que se adjudicara la construcción del puente a una empresa que también estaba ejecutando el puente gemelo Panamericana a la vez. Álvarez manifestó en reiteradas oportunidades que tenían la capacidad. Sin embargo, fue otra de las cuestionantes.
En lo que refiere a los informes técnicos, se tienen seis: el realizado por el Instituto de Investigación Forense (IDIF), otro por una consultora Cons Cajuata, la Universidad Policial, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y dos técnicos ingenieros internacionales.
Los peritajes señalan numerosas causas como posibles causas del colapso. Sin embargo, sólo la del IDIF aterriza en un hecho específico.
Señala: “Comenzaron a desprenderse las cuñas debido a que la fuerza de tesado especificada en el diseño no fue suficientemente grande para acuñar totalmente las mismas”.
Concluye: “Las cuñas de sujeción comenzaron a vibrar producidas por efectos dinámicos, hasta llegar a su aflojamiento, desprendimiento y colapso”.
Se trata del único peritaje que menciona un aspecto específico del diseño como la causa del colapso. Aun así, no se avanza en ninguno de los procesos. (Ver infografía).
29-4-2018_pag6_puente_caido.pdf
29-4-2018_pag6_puente_caido.pdf
Créditos:
Descripción:
11,7 millones de bolivianos
costó la construcción del puente que colapsó a ocho meses de su inauguración en la avenida Independencia y 6 de Agosto.
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Fuente: lostiempos.com