
Luis Mercado era docente en una prestigiosa escuela de música argentina, hasta que los Kjarkas lo invitaron a unirse a su grupo. Ésta es su historia. En el estudio de Luis Mercado está armada una batería de marca Tama, es una de las tres que tiene. Hay algunas baquetas en el suelo, desgastadas de tanto usarlas. Encima de un armario, en el lado izquierdo de la sala, están tres estuches de sus tambores y cada uno tiene pegados autoadhesivos que son un como un registro de todos los viajes que ha realizado con diferentes agrupaciones importantes del folklore nacional como los Tupay, Llajtaymanta, los Kjarkas (actualmente es su baterista) y también con los internacionales como Jero y Julio Santillán, Nahuel Pennisi y demás.
De fondo se escucha un silbido siguiendo la melodía de un bolero y acompaña la armonía de una guitarra que su padre, Julio Alberto Mercado, interpreta desde la cocina, a unos metros de la sala de estudio de Luis. “Es que siempre he vivido en un ambiente musical. Desde mucho antes de que tenga uso de razón ya diferenciaba algunos ritmos”, dice Luis.
Su padre fue uno de los primeros egresados del instituto Eduardo Laredo. Luego fue guitarrista de la agrupación Canto Vivo, Canto Popular. Luis cuenta que, desde que tiene uso de razón, escuchaba a su padre ensayar y él lo acompañaba con el bombo en las cuecas y sambas.
A sus ocho años se introduce formalmente a la música, en el Laredo. Para entonces, le tocaba el cuarto grado y la flauta dulce era el instrumento obligatorio a aprender. Un año después, cambió al piano, aunque su interés primordial era la percusión. Para primero medio (ahora tercero de secundaria), Luis pasó a la especialidad de percusión, como instrumento principal y piano como complementario. En 2006 concluyó el colegio.
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En 2007 se ganó una beca, a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para estudiar percusión por cuatro meses en La Habana, Cuba.
Esa experiencia despertó interés por continuar aprendiendo y desarrollarse como músico. Retornó a Bolivia el mismo año. Para entonces ya tocaba con distintos grupos y artistas como Tupay, Llajtaymanta, Yuri Ortuño y otros. Lo invitaron a ser profesor de su misma colegio, aceptó la propuesta. Pero en 2012 se retiró porque quería continuar en la búsqueda de su crecimiento personal como músico.
Argentina fue la primera opción. Ahí, la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA) fue la institución que lo ayudó con su formación.
Luis dejó Bolivia y con él se fueron varios egresados del Instituto Eduardo Laredo. El común denominador de la búsqueda se resumía en cumplir los sueños. “Era difícil ingresar al círculo de músicos argentinos porque nadie nos conocía. Nos costó”, recuerda.
Empezó a tocar con uno y otro grupo y dejó que la música fluyera. Hasta que llegó a grabar baterías en el estudio de Popi Spatocco, el arreglista de Mercedes Sosa quien, se convirtió en su gran amigo.
En 2015, Popi organizó uno de los eventos más grandes de Argentina denominado Homenaje a Mercedes Sosa, en el que participaron varios artistas, entre ellos Pedro Aznar, Nahuel Pennisi y otros.
Gracias a esa actividad, sus enlaces musicales se agrandaron más. Tanto así que Nahuel Pennisi lo invitó a ser su baterista.
Egresó de la EMPA en 2015, y ya tenía bastante trayectoria en Argentina. Se postuló para ser docente en la misma. Se ganó el puesto. Hasta que en 2016 los Kjarkas lo invitaron a formar parte de su grupo y eso implicaba retornar a Bolivia. “Fue difícil decisión, pero me arriesgué. Hoy viajamos más que nunca”.
DATOS
Músico cesionista. Luis Mercado no ha cuantificado las veces que ha participado como músico cesionista, pero afirma que fueron centenares de veces.
“La vida es linda”. A finales de 2016, varios músicos bolivianos que estudiaban en la Escuela de Música Popular de Avellaneda realizaron un proyecto que se denominó Bolivian Sound para arreglar la canción “La vida es linda” de Nilo Soruco. En la misma participaron profesores del conservatorio. Luis Mercado, Hugo de la Fuente, Jorge Claros y Mao Kahm realizaron los arreglos musicales del tema, que tuvo más de 18 mil reproducciones en YouTube.
Fuente: lostiempos.com