Telescopios gigantes de costos astronómicos


Se necesitan muchos millones para ver mejor al espacio.

El telescopio extremadamente grande, en construcción en el Observatorio Cerro Armazones en Chile. (|ESO/L. Calçada/ACe Consortium



Por Dennis Overbye

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Otra vez es el momento de la verdad para los astrónomos que quieren erigir un telescopio gigante en Mauna Kea, el enorme volcán en la Gran Isla de Hawai.

La Suprema Corte de Hawai acaba de escuchar argumentos orales en Honolulú en torno a aprobar un permiso de construcción para el telescopio, que sería el más grande y el más costoso del Hemisferio Norte.

Este mismo tribunal rescindió el permiso del telescopio hace dos años y medio por motivos de procedimiento, luego de que una serie de protestas había evitado su construcción en lo alto de la montaña.

Algunos ambientalistas y grupos hawaianos nativos señalan que la propagación de observatorios en la cumbre contaminó la montaña, interfiriendo con prácticas culturales y religiosas tradicionales.

El Telescopio de Treinta Metros (bautizado así por el diámetro de su espejo recolector de luz) lleva 15 años de planificación. Sería uno de los tres telescopios gigantescos actualmente en desarrollo que podrían transformar la astronomía del siglo XXI. Si no obtienen autorización para comenzar a construir en Mauna Kea pronto, los astrónomos del Treinta Metros dicen que lo construirán en las Islas Canarias, frente a las costas de África.

El drama de Mauna Kea eclipsó otra problemática: la mayor parte del financiamiento de la siguiente generación de telescopios extremadamente grandes, como se les llama genéricamente, aún no está resuelta.

Tanto el Gigante de Magallanes como el Telescopio de Treinta Metros están lejos de sus metas de financiamiento por cientos de millones de dólares. Algunos astrónomos dicen que el Telescopio de Treinta Metros, con un costo estimado originalmente en 1.400 millones de dólares, ahora necesitará unos 2 mil millones de dólares para concluirse.

La capacidad de recolección de luz de un telescopio es determinada por el área de su espejo principal. Los telescopios de la clase del Treinta Metros que están en desarrollo serán 10 veces más poderosos que los telescopios terretres más grandes actualmente, que tienen espejos primarios que se extienden 10 metros de diámetro.

El Telescopio Gigante de Magallanes, en construcción en el Observatorio de Las Campanas en Chile. (,Mason Media Inc. )

Siguiendo el modelo de los Telescopios Keck en Mauna Kea, el espejo principal del Telescopio de Treinta Metros será un mosaico de cientos de espejos hexagonales más pequeños colocados juntos como azulejos en el piso de un baño. En contraste, el Gigante de Magallanes obtiene su potencia al combinar siete espejos de 8 metros de diámetro.

Sin embargo, el Gigante de Magallanes iniciará con sólo cuatro de los espejos instalados, en 2023, convirtiéndolo temporalmente en el telescopio más grande en la tierra.

Será eclipsado un año después por el Telescopio Extremadamente Grande europeo, que está siendo construido por el Observatorio Europeo del Sur, también en Chile. Originalmente iba a ser un mosaico de 100 metros de diámetro; fue reducido a 42 metros de diámetro y ahora a 39. Cuando entre en operación, en 2024, será el telescopio óptico más grande del mundo.

Ni el Telescopio de Treinta Metros ni el Gigante de Magallanes han recibido mucho apoyo de la Fundación Nacional de Ciencias, que tradicionalmente financia la astronomía en tierra en EE.UU..

Ahora hay una propuesta en marcha para solucionar esto: de acuerdo con el plan, la Fundación Nacional de Ciencias aportaría una cuarta parte del costo de cada uno de los dos telescopios a cambio de acceso a tiempo de observación para astrónomos externos.

Los proyectos de los telescopios Gigante de Magallanes y Treinta Metros iniciaron a unos cuantos kilómetros uno del otro en California, con ideas muy diferentes respecto a cómo proceder. Los esfuerzos crecieron hasta convertirse en enormes consorcios internacionales, rivales acérrimos por recursos.

“Ambos proyectos al fin cayeron en la cuenta de que están siendo aplastados por el telescopio europeo de 39 metros”, dijo Matt Mountain, presidente de la Asociación de Universidades para Investigación en Astronomía.

Mountain y David Silva, director del Observatorio Nacional de Astronomía Óptica, concluyeron que los dos proyectos tendrían una mayor probabilidad de éxito si unieran fuerzas.

© 2018 The New York Times

Fuente: clarin.com