Entrevistado en la clandestinidad en las afueras de Asunción, Cossío afirma haber sido derrocado el pasado 16 de diciembre “con un golpe de Estado promovido por la dictadura de Evo Morales”, como pago de factura por su lucha histórica a favor de la autonomía de cuatro departamentos del sur y oriente, los más ricos de su país.
Hugo Ruiz Olazar, ABC, Asunción, Paraguay.
“Fui derrocado por la dictadura de Evo Morales”
MARIO COSSIO, GOBERNADOR DEL DEPARTAMENTO BOLIVIANO DE TARIJA, REFUGIADO EN EL PARAGUAY.
Mario Cossío, gobernador defenestrado del departamento de Tarija, Bolivia, fronterizo con el Paraguay, electo en abril por más del 50% de los votos, se refugió en nuestro país, al no soportar una sistemática persecución promovida por el gobierno de Evo Morales. Entrevistado en la clandestinidad en las afueras de Asunción, Cossío afirma haber sido derrocado el pasado 16 de diciembre “con un golpe de Estado promovido por la dictadura de Evo Morales”, como pago de factura por su lucha histórica a favor de la autonomía de cuatro departamentos del sur y oriente, los más ricos de su país.
“El presidente Morales está en camino de instalar un régimen de dictaduras”.
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–¿Por qué decidió salir de Bolivia?
–Fui derrocado con un golpe de Estado promovido por la dictadura de Evo Morales. No es posible entender mi presencia en el Paraguay si es que no entendemos cuál es el fondo político y el problema de base que está soportando la región, y de manera particular, Bolivia. Hoy, algunos países de América Latina debaten dos opciones: sostener su democracia con todas sus imperfecciones o la propuesta de dictadura que están impulsando algunos presidentes con rostro democrático. Yo quiero decirle que en Bolivia, el presidente Morales está en camino de instalar un régimen de dictaduras. Para lograrlo, lo que está haciendo es descabezar, destruir todos los liderazgos opositores alternativos que existen. Públicamente ha señalado que él se quedará toda la vida en el Palacio de Gobierno. Solamente los dictadores son los que deciden quedarse toda la vida en el gobierno. Para este propósito ha empezado un plan de derrocamiento de aquellas autoridades electas de manera democrática por el voto popular, que están asentadas en diferentes espacios del territorio nacional…
– ¿Cuándo lo eligieron a usted?
–En abril fui reelecto.
–¿Por qué porcentaje?
–Por 50% de los votos.
–¿Cuál es el plan del presidente Morales?
–Es muy simple. Es copar todos los espacios de poder. Hoy existen diferentes gobiernos departamentales y municipales que no están en manos del partido de gobierno y, frente a ellos ha empezado un proceso de derrocamiento antidemocrático y anticonstitucional.
–¿Cuántos ya fueron derrocados?
–Son seis ya los alcaldes que han sufrido este derrocamiento. El más emblemático es el caso del alcalde de Potosí que ha sido derrocado hace pocas semanas. Está el alcalde de Sucre. El alcalde de La Paz está a punto de ser derrocado. Se habla de otros alcaldes que están a punto de sufrir el mismo destino.
–¿Cuántos gobernadores?
–Somos tres los primeros de la lista. Han empezado conmigo. He sido objeto de un derrocamiento en la madrugada del 16 de diciembre. Este derrocamiento se inscribe en esta lógica, en esta estrategia.
–El gobierno dice que es legal…
–Con el propósito de borrar a todos sus adversarios y toda posibilidad de disidencia ideológica, lo que ha hecho el gobierno fue establecer una estructura del sistema judicial que se encargue de hacer la tarea. Por ejemplo, la Corte Suprema de Justicia debió ser elegida por elección popular. Hoy esa Corte ha sido designada a dedo. El tribunal constitucional debió ser elegido por el voto popular. Está designado a dedo. El contralor general de la República debió haber sido nombrado por dos tercios de la asamblea nacional. El designado no solo no fue nombrado por dos tercios, sino, al contrario, es un diputado oficialista del MAS, vulnerando todas las formas constitucionales. El fiscal general ya ha concluido hace más de un año su mandato y está prorrogado porque el gobierno le dijo que se quede. Esta estructura nacional del sistema judicial está reflejada en las regiones, donde han sido nombrados en los cargos de autoridades delegados políticos del partido oficialista. Hay un señor Medina que ha expulsado a cerca de 30 jueces y nombrado a otros 30, obviamente afines a su nucleamiento político.
–¿En qué se basa para decir que le han ejecutado un golpe de Estado?
–El instrumento es el sistema judicial: jueces y fiscales. Hay grabaciones de los encuentros (de conspiración) en los que han participado ministros de Estado, senadores, diputados y dirigentes del partido de gobierno en las que se les escucha hablar del golpe de Estado al gobernador de Tarija. Decían que tenían en sus manos al Poder Judicial. jueces y fiscales para concretar el golpe. Involucra directamente al presidente quien, en vez de actuar como dice la Constitución denunciando el delito de sedición, ha alentado el golpe inconstitucional.
Como ve, los instrumentos de un golpe convencional ya no son los tanques como antes, ya no son las balas. Hoy, el instrumento del golpe es el Poder Judicial a través de sentencias políticas preestablecidas.
–Le acusan de haber desfalcado millones…
–Eso es lo que ellos quieren hacer creer, para detenernos a discutir un supuesto hecho de corrupción cuando el problema es enormemente más grande. Yo fui electo por segunda vez en abril y fui electo con respaldo del 50% de la población. Hoy, lo que ha hecho el gobierno (de Morales) es vulnerar la voluntad popular, derrocar al gobernador legalmente constituido y poner a dedo, a la fuerza, a una persona de su partido. El mismo anunció su nombre mucho antes de perpetrar el golpe.
–¿Cómo lo hizo?
–Lo dijo en conferencia de prensa. La figura que le dan es otra. Ellos dicen que yo fui suspendido a partir de un caso concreto de tipo legal. Ese caso no tiene ninguna trascendencia. Se trata de la compra de 2.900 toneladas de asfalto que hizo una entidad desconcentrada de la gobernación, que lo hizo 3 ó 4 años atrás, en un proceso de contratación en el que yo no participé. No está mi firma ni nada. Esas unidades concentradas administran de manera directa sus propios recursos.
–El vicepresidente de Bolivia (García Linera) dijo que cualquier autoridad puede ser suspendida en caso de ser acusada de corrupción…
–La Constitución de Bolivia dice claramente que ninguna autoridad podrá ser suspendida si no tiene sentencia penal ejecutoriada. Es un principio universal. Lo que hacen las constituciones y los principios es presumir la inocencia de los acusados. A una persona solamente se le suspende en su derecho de ejercer un cargo cuando la sentencia ejecutoriada, penal, condenatoria, le dice que tiene culpa.
–¿La ley que lo sacó del cargo viola la Constitución?
–Ellos, dentro del plan golpista y totalitario generaron una ley al margen de la Constitución. Esa ley es un artículo inmerso en la ley marco de autonomías, que fue introducido de contrabando.
–¿Qué dice exactamente la ley?
–(lee) “Cualquier gobernador podrá ser suspendido en el cargo a simple acusación de un fiscal”. Esa ley fue hecha para suspender a los opositores. Los diarios ya publicaban en su momento lo que iban a hacer (muestra un diario de su país y lee): “El gobierno sacó una ley para suspender a Cossío, Costas (Santa Cruz) y Suárez (departamento del Beni), los tres gobernadores de la oposición”. (Lee otro): “El oficialismo da por definitiva salida de los gobernadores” de oposición. No hay un opositor en Bolivia que no tenga denuncias…
–¿Usted tiene orden de captura?
–No tengo orden de captura. Vine libremente al Paraguay. Simplemente fui derrocado.
–¿Qué le impulsó a salir de Bolivia si no tiene orden de captura, si no lo persigue el gobierno?
–¡Cómo que no!
–Bueno, no le persigue físicamente.
–¡Me persigue físicamente! Otra cosa es que no me haya encontrado para capturarme. Yo estoy saliendo de la clandestinidad después de varios días. En Bolivia, uno no sabe si tiene captura hasta el momento que se la muestran. La pueden generar cuando quieren. Está claro que no me derrocaron para verme tomar café en la plaza. Me derrocaron para tomarme preso.
–¿Evo tiene además alguna inquina personal contra usted?
–Yo soy uno de los principales líderes de oposición de Bolivia. Fui uno de los principales líderes de la lucha de las regiones por la autonomía que obligó al gobierno de Morales a aceptar unas reformas que para él implicaba la pérdida de poder, la pérdida de control. Como tal, yo he sido muchas veces amenazado de manera pública por el gobierno, por sus dirigentes. El gobierno nos amenazó con cárcel hace ya varios meses atrás. Lo que han hecho ahora es dar el paso primero. Obviamente esta lucha (por la autonomía) ha generado un enfrentamiento intenso con el presidente, y sin ninguna duda, las relaciones políticas con él están absolutamente deterioradas.
–¿Por qué el exilio? ¿Por qué no quedarse a luchar desde adentro?
–Porque no existe ninguna garantía para mi vida, mi seguridad y mi libertad si permanezco en Bolivia.
–¿Es el primer político que sale en tiempos de Evo Morales?
–Hay más de 100 refugiados en Brasil. Hay otros tantos en Perú, en Estados Unidos…
–¿Líderes políticos?
–Líderes políticos. Gran parte de los líderes de la oposición está afuera. Algunos están en Brasil, Perú, Estados Unidos.
–¿Va a pedir una mediación internacional?
–Yo lo que busco es, no que me defiendan a mí sino que se defienda la libertad y la democracia. Hay un país de América Latina, Bolivia, que está cayendo en manos de una dictadura. Si hoy estoy aquí es para manifestarles eso, manifestarles que estoy siendo objeto de una arremetida infame que quiere mostrar que esto se trata de temas legales cuando en realidad yo soy un perseguido político a ojos de todo el mundo. El gobierno no ha respetado la Constitución, no respeta los derechos humanos y, finalmente, el gobierno está a la cacería de la oposición, porque eso es parte de su proyecto, acabar con todas las voces disidentes, acabar con todos los liderazgos alternativos probables, de hoy y del futuro. Obviamente ha empezado por mí. Yo soy el primer gobernador derrocado de los tres opositores que estábamos en pie.
–¿Qué va a hacer a partir de ahora?
–He pedido formalmente refugio. De momento he pedido protección del Consejo Nacional de Refugiados. Ahora estoy esperando que se pronuncie. He recibido un refugio provisorio.
–¿El hecho de salir de su país no debilita a la oposición, en vez de quedarse a enfrentar el embate?
–El gobernador de Pando (Leopoldo Fernández) está 3 años preso por sus ideas autonomistas y su lucha conjunta con nosotros. Hasta el día de hoy no tuvo una audiencia para hacer saber sus ideas. Por eso, mi opción ha sido esta: permanecer libre para seguir diciendo lo que pienso, para denunciar, para advertir que en Bolivia hay una dictadura en ciernes…
–¿Sus bienes están a buen recaudo?
–Es lo que menos me importa. Yo no he empleado mis años para construir bienes. Yo creo que mi caso es un botón de muestra del principio del fin de la democracia.
–¿Hay ambiente para que los bolivianos se dejen seducir por un plan autoritario?
–Por supuesto que sí. Todos los que nos quedamos en pie y que enfrentamos con valentía al régimen autoritario, lo único que estamos consiguiendo es un lugar en la cárcel. Los bolivianos somos sufridos, pero luchadores. Lo que pasa hoy es que se han vendido muchas ilusiones. La gente se ilusionó de que Evo Morales iba a llevar a Bolivia al paraíso, un país marcado por la pobreza –60%, 70%– cansado de los viejos regímenes políticos. El camino del bienestar no es el camino que plantea Evo, hacer dictadura y luego concretar el cambio. Hoy, en democracia es posible lograr el bienestar, como lo estaba haciendo Tarija. Hemos demostrado que es posible.
En mi departamento, toda la población puede acceder a la salud en forma gratuita e igual para todos. Nuestra política de nutrición cubre a los niños hasta los 2 años, a las madres embarazadas, a los abuelos. Está la educación…
–¿Es una campaña regional “bolivariana”, como dicen o un caso aislado?
–Yo le voy a hablar de Bolivia. En Bolivia el plan es instalar una dictadura. Se están destruyendo y derrocando autoridades electas de oposición. Soy el primer gobernador en la lista y la campaña continuará hasta que Morales termine con el último opositor en Bolivia para tomar todo el poder. Están en el Ejecutivo. Han tomado el Legislativo. Ya controlan el Poder Judicial. Han tomado la Contraloría, la Fiscalía. Ahora van rumbo a los únicos espacios que quedaban de oposición en las regiones.
–¿Cuál es su diferencia fundamental con Morales?
–Son diferencias profundas de carácter ideológico y sobre todo de cómo encarar el proceso de cambio político. El cree que el proceso de cambio es con dictadura y yo creo que el proceso es con democracia. El piensa en el pueblo y yo también. El quiere menos pobres y yo también. El quiere igualdad y yo también, pero en Tarija hemos demostrado que el camino es la democracia. Se pueden hacer revoluciones pacíficas en democracia y nosotros lo hemos demostrado con decenas de programas que han servido para que la gente viva mejor. La riqueza se ha distribuido de una mejor manera de modo que llegue a todos. Tarija es el departamento de mayor igualdad social, de menor mortandad materno-infantil, de menor deserción escolar, según Naciones Unidas.
–El vice dijo que el gobierno está decidido a combatir la corrupción y que no le va a importar quién esté enfrente, por usted…
–Lo primero que debería hacer el vicepresidente para demostrar que está comprometido en luchar contra la corrupción es enjuiciar al presidente. Debería explicarnos a todos si no es corrupción que el presidente se compre un avión de 40 millones de dólares, sin licitación y de segunda mano. Le doy apenas un ejemplo del libro gordo de hechos de corrupción que tenemos del gobierno nacional. No puede haber tanto cinismo. A mí me persiguen porque mis funcionarios supuestamente no han notificado una resolución para la ejecución de una boleta –que sí fue ejecutada oportunamente, es falso lo que están diciendo– pero al presidente no lo juzgan porque se compró un avión usado por 40 millones de dólares sin cumplir con las normas de licitación y contratación. Como eso, le puedo mostrar 500 casos, o los 33 camiones de contrabando de un ministro de gobierno, hace poco, que tuvo que renunciar. Puedo hacerle una lista muy larga. Si es que a los gobernadores nos quieren enlodar con 5 ó 10 denuncias, si se tratara de hacer denuncias, yo creo que el gobierno saldría perdiendo. Tendríamos que necesitar muchas páginas para poder escribir denuncias que jamás han sido procesadas. Obviamente están absolutamente encubiertos. No hay autoridad moral para hablar.
–El vicepresidente afirmó que el combate a la corrupción no discrimina ni a funcionarios oficialistas y citó un caso…
–Ese caso del que habla no tenía ninguna opción. Fue pillado in fraganti recibiendo coima. Mataron hasta a una persona. No podían ocultar.
–¿Mataron a alguien?
–Mataron al empresario que les estaba llevando la coima. La entrega de la coima fue in fraganti. Por eso no tuvieron otra opción, no por otra razón.
–Para la gente del gobierno está todo claro el desfalco del que le acusan.
–Quien hizo la compra no fue la gobernación. Fue el Servicio Departamental de Caminos, un ente autárquico. Yo no he firmado ningún contrato para comprar un excedente de asfalto que es de lo que me acusan. Ellos han licitado, adjudicado, firmado el contrato. Cuando entraron en contradicción con la empresa sobre si correspondía que ellos o la prefectura resuelva, la ley dice que pueden hacer un recurso jerárquico. Por eso vino el recurso ante mí, y yo dispuse efectivamente que esa resolución sea como corresponde, a través de la asesoría jurídica para que se haga lo que corresponde, resolver el contrato y preservar el interés de la institución. No participé de ningún hecho de corrupción. El fiscal me acusó de no haber sacado la resolución a tiempo
–¿Cuánta es la suma en realidad? Mucha gente puede estar creyendo que sí desfalcó…
–Del servicio de caminos no salió un solo centavo, más allá del único pago que hicieron. Aquí no se objeta el valor, ni un sobreprecio del asfalto.
–¿Por qué eligió Paraguay?
–Tengo muchos amigos políticos, empresarios.
–Además de un plan para suprimir la oposición, ¿qué interés especial tiene Tarija para que el gobierno haya decidido golpear en la gobernación?
–Tarija es un departamento muy rico, muy fuerte. El propósito de Morales es tomar un control físico sobre el territorio. Políticamente Tarija es un departamento enlace, visagra entre Oriente y Occidente (de Bolivia).
–¿Como queda la gobernación, con usted fuera del país?
–Yo sigo siendo gobernador. Me sacaron del cargo, pero yo sigo siendo gobernador. Me sacaron físicamente el cargo, pero ante la Constitución y ante la voluntad popular yo sigo siendo el gobernador. Lo que hay en Tarija hoy es un interventor impuesto por la dictadura, digitado por el presidente de la República, por el Gobierno central. Eso es lo que hay en Tarija.
–¿Qué espera de las instituciones internacionales?
–Que su vocación sea de acompañamiento a la democracia y no a la dictadura, porque ese es el debate que se abre en este caso. Existen todas las pruebas de que este caso mío es una acción de la dictadura en la lógica de acabar con las manifestaciones de oposición para el control absoluto del poder.
A mí nadie me ha cambiado. Yo no he renunciado.
–¿Cómo pueden ser destituidos los gobernadores?
–Por renuncia, por muerte o por sentencia penal ejecutoriada. Yo no tengo nada de eso. Ellos me han ejecutado un artículo de una ley inconstitucional. Este es un coletazo de la lucha por la autonomía. Es el hilo conductor. Estoy pagando la lucha que hice para llevar a Bolivia a la autonomía. El gobierno nunca perdonó. Morales nos dijo frente a los diplomáticos que observaban el diálogo: “Esto ustedes lo van a pagar”. Nosotros fuimos los que propusimos el diálogo. Yo fui a buscar al presidente a La Paz. Casi me matan sus gentes. Y estuve dos días en el Palacio negociando para que se abra un espacio de diálogo. Logramos que se hiciera el diálogo en Cochabamba en presencia de los diplomáticos. Frente a ellos, Evo dijo: “Yo estuve preso 5 años, y ustedes van a estar presos también”.
–Los acusan de querer partir Bolivia en dos.
–Después de 200 años de República y 70% de pobreza hay que intentar construir Bolivia de otra manera…
26 de Diciembre de 2010