
La madera extraída de manera ilegal de los bosques de Cocapata y el Trópico abastece, mayormente, al “mercado interno”, como centros poblados en el departamento y en algunos casos, a otros departamentos.El director regional de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), Filomón Hinojosa, indicó que ambas regiones aún son consideradas “ricas” en recursos forestales. “Son los municipios de los que más se extrae”. En el Trópico, hay recurso maderable en Shinahota, Entre Ríos, Puerto Villarroel, Chimoré y Villa Tunari.La madera ilegal, generalmente, es distribuida en los aserraderos que están en los centros poblados, en su mayoría, en Quillacollo, Sacaba y en el Valle Alto. Otro va a mercados de Oruro y Potosí, que son los menos favorecidos con el recurso forestal y los más cercanos a Cochabamba. “Son municipios que no tienen mucho producto (madera) y, en su mayoría, requieren para la elaboración de mobiliario y para la construcción”.Añadió que a Cochabamba también entra madera de procedencia ilegal de La Paz y Santa Cruz.Hinojosa dijo que, generalmente, son las comunidades indígenas las proveedoras de madera. “Son utilizadas por personas que se dedican a lo ilegal”. Señaló que, en esas regiones, también hay bosques autorizados para la extracción del recurso.Acotó que en el departamento existen 50 centros de comercialización, barracas, empresas y centros artesanales de carpintería que se dedican a la elaboración de muebles. En cada uno, hay cerca de 50 miembros. “Tienen madera en tronca que vienen cortando y sacando al mercado”.Destacó que uno de los objetivos de la ABT es que los artesanos se afilien a la entidad para la adquisición de madera legal a través de un plan de manejo y desmonte forestal que cumpla las normativas.SUBE EXPLOTACIÓN Hinojosa señaló que este primer semestre incrementó la tala ilegal de madera en comparación con la gestión pasada.Detalló que la ABT, de enero a junio del año, decomisó 63.195 pies tablares de madera aserrada de diferentes especies y 115.25 metros cúbicos de madera en rola (en estado natural).En 2017, se confiscó 95 mil pies tablares de madera y 89.57 metros cúbicos de madera en rola. “En su mayoría, las especies fueron tejeyeque, trompillo, verdolago y cedro”.A nivel nacional, se decomisaron 860.910 pies tablares de madera aserrada. “Los departamentos con mayor explotación del recurso forestal son Santa Cruz, Beni, La Paz, Pando y Cochabamba.Señaló que, a la fecha, hay un incremento del 70 por ciento en volumen de madera decomisada, respecto a los datos de 2017. “A fin de año se podrá realizar una comparación más precisa”.Añadió que la explotación de madera se ajusta a las inclemencias del tiempo. En época de lluvia aumenta la tala, debido a que la ruta para el traslado es por los ríos y luego por vía terrestre. “Depende la altura de los afluentes. Cada semestre es diferente”.EN EXTINCIÓN La madera mara es una especie en extinción y se prohíbe su exportación. “Solamente cuando hay en abundancia se autoriza la extracción para el mercado interno”, dijo Hinojosa.La exportación del cedro está permitida previo cumplimiento de los requisitos exigidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de especies amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre (CITES).Las especies permitidas para comercialización son el tejeyeque, crespito, trompillo, verdolago y ocho, entre otras. En Oruro y Potosí la madera más requerida es el cedro, en cambio, en Cochabamba es el roble.Hinojosa explicó que el roble es el más demandado por su durabilidad y por la maleabilidad en el acabado del mueble.La Chiquitanía tiene una de las maderas con valor comercial más alto, como el morado.DECOMISADO La madera de procedencia ilegal que es decomisada tiene tres destinos: remate administrativo, venta directa y uso por convenio de municipios y gobernaciones.Señaló, que mayormente se realiza la transferencia de manera gratuita para beneficiar al sector educativo y salud. “Se les entrega y se encargan de la elaboración de mobiliarios”.SANCIONES Hinojosa añadió que, cuando un comerciante es “atrapado” con madera ilegal, se procede de acuerdo a lo establecido en la Ley Forestal No. 1700. El delito se sanciona, inicialmente, con procesos administrativos y, en última instancia se dicta el encarcelamiento.Lo que se hace es decomisar la madera y sancionar con el doble del valor comercial en el mercado. Si lo confiscado cuesta 50 mil bolivianos, el pago será de 100 mil bolivianos.En caso de reincidencia y después de tres procesos administrativos ejecutoriados, el vehículo que trasporta la carga ilegal pasa a propiedad del Estado.Hinojosa dijo que, generalmente, las sanciones son administrativas. “Son multas ejemplarizadoras, es el doble”. A la fecha, no hay una persona en la cárcel por este delito.
70 por ciento Incremento
El director regional de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), Filomón Hinojosa, señaló que, hay un incremento del 70 por ciento en la tala ilegal de madera, respecto al 2017, en el que decomisaron 95 mil pies tablares.
Medidas
El pie tabla es la unidad que se usa para medir la madera aserrada. Se toma en cuenta el volumen, espesor, longitud y ancho.
Tres tráilers llevaban madera a China
El director regional de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), Filomón Hinojosa, informó que, en un operativo, se logró incautar tres tráilers que transportaban madera de la especie morado. El destino era China.Señaló que son pocos los casos en los que se pretende sacar producto ilegal a otro país.“El recurso forestal se mueve en los mercados del departamento y país”.Indicó que es frecuente que las empresas, para esquivar los controles en las trancas, declaren un tipo de carga, cuando es otro. En algunos casos, la madera es camuflada en frigoríficos u otros cambian la especie del producto forestal para “burlar” el cumplimiento de los requisitos.Ejemplificó que, una vez, encontraron camiones que llevaban madera, mientras tenían un manifiesto de carga de aceite. “Abrimos los precintos de seguridad para verificar la mercadería y resulta que no correspondía a lo que se había declarado”.Comentó que, constantemente, realizan operativos “sorpresa” en carreteras, inspecciones en bosques y en aserraderos. “Es todo un trabajo de inteligencia”.En ocasiones se logró incautar recurso forestal ilegal a denuncia de pobladores.Acotó que, de Cochabamba, generalmente, la madera de procedencia legal sale a la exportación en productos concluidos como muebles y pisos que se comercializan en Europa, Norteamérica y Asia.Fuente: www.opinion.com.bo
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