La zona en la que está enclavada la laguna es ventosa, por lo que las toxinas producidas por las cianobacterias son suspendidas en el aire y se desplazan hacia la población del sur.

PLANTAS ACUÁTICAS PROLIFERAN EN EL LADO SURESTE DE LA LAGUNA ALALAY. DICO SOLÍSEl biólogo cochabambino y actual catedrático de la Universidad de Évora de Portugal, Eduardo Morales, advirtió que las cianotoxinas que son producidas por las cianobacterias que se hallaron en la laguna Alalay son precursoras de cáncer.En una entrevista que Morales dio a OPINIÓN, en enero de la gestión pasada, refirió que las cianobacterias están presentes en el agua y los lodos de ese espejo natural de agua.Ayer, durante la emisión del programa radial Contacto OPINIÓN, Morales explicó que las toxinas que liberan esas bacterias tienen “diferentes formas químicas” y cada una genera un efecto en la salud humana. “A nivel de la piel, conjuntivas, sistema nervioso, órganos como el hígado, riñones e intestinos; siendo precursores, en pequeñas cantidades, de estados cancerosos”.El 10 de marzo de 2016, ocurrió la mortandad de al menos una tonelada de peces que habitaban la laguna Alalay, además de otras especies acuáticas, debido a la contaminación del agua.Morales indicó que, como la zona en la que está enclavada la laguna Alalay es ventosa, hay la posibilidad de que las células tóxicas sean suspendidas en el aire y afecten a la salud, especialmente, de los habitantes del sur del municipio.Actualmente, Morales está en Portugal, con el objetivo de desarrollar una metodología para determinar la toxicidad de la cianotoxinas que están en el aire.Una vez que se consolide una técnica eficaz, se podrá dar una atención temprana a la población y proteger su salud de esas toxinas.PROYECCIÓN En septiembre, Morales presentará la metodología que desarrolló respecto a las cianobacterias y la misma será validada o corregida por otros científicos del mundo. “Estamos en pleno proceso, pero hay cierta seguridad de que vamos a lograr una técnica rápida de cuantificación de las toxinas halladas en las muestras de aire, a través de técnicas moleculares”.Añadió que las técnicas moleculares identifican la presencia de genes que permiten a las cianobacterias producir toxinas. “Luego, se podrá cuantificar las toxinas en un determinado volumen de aire”.SIN PECES Durante un recorrido que OPINIÓN realizó a la laguna Alalay el mes pasado, constató que en la zona sureste hay un manto verde de algas convencionalmente llamadas lentejas. La Alcaldía indicó que el crecimiento de esas plantas acuáticas era controlado.Al respecto, Morales indicó que esa alga se caracteriza por producir “mucha materia orgánica” que luego se descompone en elementos tóxicos como sulfuro de hidrógenos y metano, que producen olores fuertes y también pueden generar consecuencias en la salud.Añadió que esos organismo vivos crecen demasiado y, por las noches, “chupan el oxígeno del agua”, por lo que, si las lentejas proliferan, en su criterio, reduce la posibilidad de repoblar la laguna de peces u otros animales acuáticos.
Casos
En noviembre de 2016, estudiantes de la unidad educativa Fidel Aranibar, que está cerca de la laguna, optaron por usar barbijos para protegerse de las cianotoxinas.Fuente: www.opinion.com.bo