A menos que el periodista Jaime Bayly tenga razón, es decir, que Luis Almagro ande consumiendo algo extraño, resulta por demás perturbadora su conducta errática en relación al presidente Morales. No hace mucho, el secretario general de la OEA fustigó duramente las intenciones del mandatario boliviano de repostularse ilegalmente utilizando nada menos que un instrumento legal interamericano destinado a proteger los derechos humanos. Sin embargo, el uruguayo se reunió recientemente con el líder cocalero y se deshizo en halagos y expresiones de admiración. Es posible que Almagro asuma esa posición, aparentemente esquizofrénica, con el ánimo de hacer ver que, así como puede ser muy duro, también es capaz de comportarse como una madeja de algodón. En la semana previa a la principal reunión anual de la ONU, el diplomático expuso su posición más extrema sobre la crisis de Venezuela y afirmó que a Maduro hay que sacarlo a como dé lugar, postura que cada vez va cobrando más fuerza en la comunidad internacional, al punto de que ni siquiera Evo Morales salió a criticarla.
Fuente: eldia.com.bo
