
Los empleados seguramente buscarán la forma de “hacer billete” todos esos artículos y lo más probable es que les cueste un poco. Es así que quien recibió zapatos en pago tendrá que buscar al que tiene chompas y el que está lleno de puertas, procurar que su amigo que tiene un televisor demás, le pase uno en un trato conveniente. Sin darnos cuenta, todos habremos vuelto a la era del trueque, como sucedía en tiempos primitivos de nuestra historia y como ocurre en estos días en Venezuela, donde la gente comenzó recibiendo pagos extraordinarios y muchas otras ventajas del régimen populista y hoy está obligado a cambiar su silencio y su resignación a cambio de una bolsa de alimentos que le proporciona el Gobierno para mantenerlo calmado.
Fuente: El Día