Ocho horas de clase


Más de un maestro de escuela se habrá reído con la nueva propuesta presidencial de “obligar” a los profesores a trabajar ocho horas diarias. La idea es establecer en Bolivia la doble escolaridad, es decir, que los estudiantes vayan mañana y tarde al colegio, una vieja discusión que ya no tiene asidero entre los expertos en pedagogía y educadores, pues los países que han alcanzado excelentes niveles, no solo han reducido horas, sino también número de materias, que en Bolivia pueden alcanzar las 12 o 13, una absoluta barbaridad.

Calidad y no cantidad, esa es la cuestión. En cuanto a las horas de trabajo, los “profes” estarían más que felices si les pagan un sueldo decente por la jornada completa y así no tienen que saltar de un colegio a otro, de la mañana a la noche y encima tener que vender perfumes y cosméticos para ayudarse.

Fuente: El Día