Un músico sigue tocando mientras lo operan del cerebro


Un músico de Sudáfrica tenía un tumor cerebral y los doctores hicieron un hueco en su cráneo para intentar retirarlo. Pero le hicieron una solicitud crucial: que tocara la guitarra durante la intervención.

A Musa Manzini, bajista de jazz, lo mantuvieron despierto durante la operación hecha a finales de diciembre; el video del procedimiento (publicado por el sitio noticioso News24) lo muestra tocar algunas notas en una guitarra acústica.

La técnica, llamada craneotomía con el paciente despierto, permite a los cirujanos operar en zonas delicadas del cerebro —como el lóbulo frontal derecho donde Manzini tenía el tumor— sin causar daños. En teoría, si él hubiera tocado la nota equivocada, sería señal inmediata de que los cirujanos estaban interviniendo donde no debían.



“Es muy difícil notar la diferencia entre el tumor y el tejido cerebral normal”, dijo Basil Enicker, neurocirujano encargado de la intervención en el hospital Inkosi Albert Luthuli, en la ciudad de Durban. “Si te acercas a un área crítica lo notas rápidamente porque el paciente te lo hace saber”.

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La cirugía no es inusual. Las primeras craneotomías de las que hay registro datan de la era prehistórica; hay registros fósiles de pacientes a los que se les hicieron hoyos craneales y que sobrevivieron hace tanto como 8.000 años. En los años treinta el neurocirujano canadiense-estadounidense Wilder Penfield modernizó el procedimiento para tratar epilepsia.

Se ha vuelto algo común desde entonces, a decir de Enicker. Pero es importante saber con qué pacientes es posible: es peligroso hacerlo con gente que tiene tos o no puede quedarse quieta por mucho tiempo.

Manzini no es el primer músico al que le piden actuar durante el procedimiento. En 2014, el tenor Ambroz Bajec-Lapajne, de la Ópera Nacional de Países Bajos, cantó “Gute Nacht” de Schubert mientras le retiraban un tumor. En 2015, el saxofonista Carlos Aguilera leyó música y tocó durante una intervención en España. Y a la adolescente estadounidense Kira Iaconetti, quien padecía de una forma extrema de epilepsia, le pidieron cantar mientras la operaban en el Hospital Infantil de Seattle.

Para un músico profesional como Manzini, cuyo trabajo exige actividad coordinada entre distintas regiones cerebrales, había más complicaciones.

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Musa Manzini durante la intervenciónCreditNews24

A los médicos que trataron a Manzini les preocupaba sobre todo que mantuviera su función motriz en la mano izquierda, de acuerdo con Rohen Harrichandparsad, otro cirujano del equipo en Durbán. “Queríamos retirar tanto del tumor como fuera seguro hacerlo, pero que se mantuviera su dexteridad”, dijo.

“Debíamos asegurarnos de que todos los caminos neuronales que usaba para la música fueran preservados”, dijo Harrichandparsad. “No hay un solo camino, sino varios que interactúan”. Por ello, indicó, habría sido imposible hacerlo sin que Manzini tocara la guitarra.

Los médicos le pusieron anestesia intravenosa a Manzini y lo fueron despertando poco a poco ya que estaba expuesto su cerebro. Los nervios que rodean el área en la piel, músculos y membranas fueron anestesiados con inyecciones locales. Pero “una vez que estamos en el cerebro en sí, no hay dolor”, dijo Enicker, porque no hay receptores de dolor propios.

Con electrodos, los cirujanos estimularon varias partes del córtex cerebral para hacer un mapeo cortical. Durante ese proceso, “la mano se movía como automáticamente, por sí sola”, dijo Manzini en entrevista telefónica el 21 de diciembre, cuando se recuperaba de la intervención. “Fue gracioso y extraño”.

Fue entonces que le dieron la guitarra para que tocara. Manzini dijo que fue difícil concentrarse. “Hay mucho ruido como de succión, aunque no sientes ningún dolor”, dijo, en referencia al aparato usado para prevenir que se acumule la sangre en el área donde intervienen los médicos. “Es como estar entre muerto y vivo”.

El tumor de Manzini fue descubierto en 2006 y ya había sido sometido a dos intervenciones con anestesia general. A principios de 2018 empezó a sentir que su mano izquierda se adormecía cuando tocaba la guitarra; las pruebas mostraron que el tumor había regresado y por ello optó por la craneotomía despierto.

Enicker dijo que retiraron alrededor del 90 por ciento del tumor antes de suturar a Manzini, para prevenir extralimitarse con los cortes. El músico permaneció despierto hasta el final de la operación y fue dado de alta unos días después; estaba en recuperación en su casa de Durban a finales de diciembre.

Manzini toca el bajo como instrumento principal. Ha lanzado cuatro álbums y enseña en la Universidad de KwaZulu-Natal. Ni Enicker ni Harrichandparsad conocían la música de Manzini antes de la intervención.

“Ahora espero que nos invite a su primer concierto poscirugía”, dijo Harrichandparsad.

POR KIMON DE GREEFFuente: nytimes.com