Ola de cambio en el mundo árabe – Repercusiones en la región
Los manifestantes iraníes montan una barricada en Teherán. La fotografía ha sido proporcionada a la agencia AP por una tercera fuente.- AP
EE UU apoya "directa y claramente" las protestas en Irán contra el régimen
Enfrentamientos entre la oposición y la policía en una manifestación en Teherán.- Al menos un muerto y varios heridos en las protestas.- El Gobierno iraní prohibió la convocatoria, organizada para apoyar los pueblos egipcio y tunecino.- El cónsul español, Ignacio Pérez Cambra, fue detenido durante cuatro horas
ÁNGELES ESPINOSA – Saná (Yemén) – 15/02/2011 – elpais.com
Varios países de Oriente Próximo vivieron este lunes manifestaciones a todas luces inspiradas en los recientes levantamientos populares de Egipto y Túnez. Desde Teherán a Saná, pasando por Manama, centenares de jóvenes desafiaron a la policía o los somatenes para dejar constancia de su descontento con el poder y reclamar Gobiernos representativos. En Irán, donde las autoridades han querido asimilar las revueltas árabes a la revolución islámica que les llevó al poder hace 32 años, los críticos del régimen volvieron a salir a la calle 14 meses después de que la represión acallara sus protestas. Decenas de ellos fueron detenidos, y al menos una persona resultó muerta y varias más heridas por armas de fuego, según la agencia oficial Fars.
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Estados Unidos mostró anoche su "apoyo claro y directo" a los manifestantes que han salido a las calles de Teherán, en palabras de Hillary Clinton. El apoyo de la secretaria de Estado llegó cuando el eco de las protestas aún no se había apagado. Y fue muy directo: "Déjenme que, directa y claramente, apoye las aspiraciones de las personas que están en las calles de Teherán", enfatizó, y añadió: "Lo que hemos visto hoy en Irán es el testimonio del coraje del pueblo iraní y una señal clara de la hipocresía del régimen de ese país, que en las últimas tres semanas ha aclamado constantemente lo que estaba ocurriendo en Egipto. Deseamos a la oposición y el valiente pueblo de Irán que ha salido a las calles en varias ciudades de Irán tenga las mismas oportunidades que ellos han visto que han tenido los ciudadanos de Egipto".
"Según testigos, las fuerzas de seguridad han detenido a decenas de manifestantes en diversas partes de Teherán", informaba anoche Kaleme, la web del dirigente opositor Mir Hosein Musaví . Entre los detenidos, estuvo también, durante cuatro horas, el cónsul de España en Teherán, Ignacio Pérez-Cambra .
Miles de personas desafiaron la prohibición oficial y respondieron a la convocatoria "en apoyo de los pueblos de Egipto y Túnez", lanzada la semana pasada por el propio Musaví y por Mehdi Karrubí. Ambos siguen contestando la reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad en las elecciones de 2009, pero no habían osado convocar una nueva protesta desde que el 11 de febrero del año pasado fracasará su llamamiento a manifestarsepor el aniversario de la revolución. Durante los seis meses anteriores, cerca de ochenta personas resultaron muertas, centenares heridas y miles detenidas en una ola represiva sin precedentes desde los primeros años de la República Islámica.
Ahora Musaví y Karrubí aprovechaban el entusiasmo con el que régimen ha abrazado las revueltas árabes para tratar de recuperar el ímpetu perdido, o al menos poner en evidencia el cinismo de los gobernantes. Desde que triunfara el levantamiento tunecino, muchos jóvenes iraníes han estado preguntándose ¿por qué Túnez pudo, pero Irán no pudo? La respuesta la encontraron. A diferencia de en Túnez y en Egipto , donde los militares decidieron no disparar contra sus ciudadanos, el monopolio de la fuerza en Irán lo ejerce la Guardia Revolucionaria, los temidos pasdarán, una suerte de Ejército ideológico cuya fidelidad al régimen está fuera duda.
Muchos activistas criticaron que la convocatoria se hiciera con tanta antelación. "Les han dado suficiente tiempo para prepararse y abortar cualquier intento", aseguraba el pasado fin de semana una joven profesional que simpatiza con los reformistas. De hecho, las fuerzas antidisturbios esperaban a los manifestantes desde antes de las tres de la tarde y, de acuerdo con testimonios recogidos por las agencias de prensa, los agentes dispararon gases lacrimógenos para impedir que llegaran hasta la plaza de Azadí (Libertad). También constataron que milicianos basiyís en moto recorrían las calles.
"Sobre las cinco cuando salía de mi trabajo en la zona de Fatemí, oí disparos. Algunas personas decían que habían sido al aire, otras que había heridos, e incluso muertos. Yo no lo vi, pero había bastantes antidisturbios", relató a este diario un joven ingeniero al que le sorprendió ver más gente que de costumbre en la calle. "Era como si estuvieran esperando algo", aseguró.
Al principio los manifestantes se fueron congregando en silencio, pero poco a poco empezaron a oírse los gritos de "Muerte al dictador" y "Ya Hosein, Mir Hosein", que se generalizaron durante las protestas de 2009. Algunos incluso quemaron papeleras.
Las fuerzas de seguridad también rodearon los domicilios de Musaví y Karrubí para impedir que pudieran unirse a la manifestación, según informaron sus webs. "Incluso han amenazado a los escoltas de Musaví con no permitirles salir de la casa por todos los medios", aseguraba Kaleme, dando a entender la tensión.
Ambos dirigentes llevan en virtual detención domiciliaria desde las protestas de 2009 , pero el pasado jueves las autoridades reforzaron la seguridad en torno a la casa de Karrubí e incluso le cortaron el teléfono, después de que concediera una entrevista por Internet a The New York Times . El jefe del poder judicial, Sadegh Lariyaní, reconoció que si no se les había detenido era para no convertirles en héroes y que la decisión no estaba en manos de los jueces sino del líder supremo.
Como viene siendo habitual desde las elecciones de 2009, las autoridades iraníes prohibieron a los medios extranjeros acreditados en Irán que acudieran a la convocatoria. De ahí que la información sea muy fragmentaria y resulte difícil estimar el alcance de la protesta. Además de en Teherán, también hubo manifestaciones en Isfahán, Shiraz, Rasht, Mashhad y Kermanshahr, según diversos testimonios. La agencia Reuters informó de "decenas de detenciones" en Isfahán, la tercera ciudad del país. Por la noche, volvieron a oírse los gritos de Allah-u Akbar (Dios es el más grande) desde las azoteas de la capital.
Exteriores protesta ante Irán por el arresto del cónsul español
Ignacio Pérez-Cambra estuvo cuatro horas en una comisaría tras ser detenido cuando daba un paseo por el centro de Teherán mientras se producían las protestas.- "No me han maltratado, aunque ha habido un par de momentos de mucha tensión", afirma
Dos manifestantes trasladan un contenedor en llamas durante las protestas de este lunes en Teherán.- AP
ÁNGELES ESPINOSA – Saná (Yemén) – 14/02/2011 – elpais.com
El cónsul de España en Irán, Ignacio Pérez-Cambra, permaneció detenido este lunes durante cuatro horas en una comisaría para extranjeros de Teherán. El diplomático, que junto al embajador había dado un paseo por el centro de Teherán mientras se producían las manifestaciones de la oposición reformista, prohibidas por el régimen, fue arrestado por nueve hombres de paisano a las puertas de la legación diplomática española en la capital iraní, después de que el embajador se hubiera retirado. El Ministerio de Exteriores ha llamado al embajador de Irán en España para pedirle explicaciones por el "inaceptable" y "muy grave" incidente.
"No he hecho nada erróneo; son ustedes los que están violando el Convenio de Viena", le respondía Pérez-Cambra al coronel que le decía en inglés "You have done something wrong" (Usted ha hecho algo erróneo). La policía iraní acusaba al cónsul español de haber asistido a la manifestación no autorizada de la oposición reformista en el centro de Teherán.
"Es cierto que estuve en la avenida de Enghelab. Fui con el embajador, siempre dentro de la capacidad que nos permite el Convenio de Viena", admite Pérez-Cambra por teléfono, al poco de su puesta en libertad. "A continuación, acompañé al embajador a su residencia y su chófer me trajo a la Cancillería para que recogiera mis cosas y mi coche", relata. No tuvo apenas tiempo de bajarse del vehículo oficial. "Me rodearon nueve policías y me conminaron a que me introdujera de nuevo en el coche del embajador". Tres agentes se subieron con él y obligaron al conductor a llevarles a la comisaría.
Todo indica que los policías habían estado siguiendo a los diplomáticos durante su paseo por el centro de la capital iraní y esperaron a que el embajador se hubiera retirado para detener al cónsul. La medida parece destinada a transmitir un mensaje de malestar, a pesar de que el artículo 5 del Convenio Viena sobre relaciones consulares permite la recogida de información "por todos los medios legales sobre las condiciones y desarrollos de la vida comercial, económica, cultural y científica del país" donde se está acreditado.
Durante el viaje a la comisaría de la confluencia de Vali Aser con Hoda Parashtu, Pérez-Cambra recibió un par de llamadas, una de ellas de su esposa, y pudo informar de su detención. Una vez allí, fue confinado a una salita del cuarto piso. "Aún pude usar el teléfono y llamar al embajador para decirle dónde estaba", cuenta el cónsul que durante todo el tiempo reiteró a sus interlocutores que era un diplomático y que estaba protegido por la Convención de Viena. Finalmente, un oficial le prohibió volver a usar el teléfono móvil y se llevó también al chófer, igualmente detenido, que hasta ese momento le había hecho de intérprete.
Problema con el teléfono
El coronel quiso también requisarle el teléfono. "Me lo pidió en inglés y me negué; entonces le dijo a un agente grande como un castillo ‘cójaselo’ y, al ver que se acercaba, opté por entregárselo", reconoce. Pero Pérez-Cambra, un apasionado de los gadgets tecnológicos, llevaba su móvil bloqueado con un programa de seguridad y los agentes, desconocedores del sistema, no fueron capaces de abrirlo.
Cuando ya llevaba más de tres horas detenido, llegó finalmente el funcionario de protocolo. "Se sentó a mi lado y le dije que lo que estaba sucediendo era ‘intolerable’, que no iba a pasar desapercibido", asegura Pérez-Cambra. Finalmente, no hubo interrogatorio, pero cuando le dijeron que podía irse, quisieron quedarse con su móvil, a lo que el diplomático se negó en redondo. Media hora de tira y afloja después, recobraba finalmente la libertad. "No me han maltratado, aunque ha habido un par de momentos de mucha tensión", confía aún sorprendido por lo ocurrido.
El día era tenso en Irán. Grupos de manifestantes y efectivos de las fuerzas de seguridad se enfrentaban en diversos puntos de Teherán, donde la oposición había convocado una manifestación que estaba prohibida por el régimen. Una persona fue abatida en el enfrentamiento, en el que la policía usó gases lacrimógenos y balas de fogueo para dispersar a la muchedumbre que, de forma silenciosa, había ocupado la plaza Azadí, en el suroeste de la ciudad. El opositor Mir Husein Musaví -que está bajo arresto domiciliario- ha asegurado a través de su página web que ya hay decenas de personas encarceladas. "Los testigos dicen que en algunas partes de Teherán las fuerzas de seguridad han arrestado a decenas de manifestantes", indicado.