Activistas instan a denunciar casos de violencia machista


En lo que va del año en el departamento hubo tres feminicidios. Éstos fueron brutales y hubo indiferencia de la gente, que no denunció la violencia.

El viernes, la Policía atendió dos casos. El primero se trata de una mujer que fue asesinada con 30 puñaladas, en Quillacollo, y en el segundo, ocurrido en La Chimba, la mujer fue matada a golpes, además tiene quemaduras en el rostro y los brazos.



Ambas vivían en cuartos en alquiler, pero los vecinos sólo reaccionaron ante el mal olor que desprendían los cuerpos a una semana del asesinato y no al llamado de auxilio de las víctimas.

Los acusados están prófugos. En ambos casos los vecinos manifestaron que las mujeres sufrían violencia.

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Una integrante del colectivo Ni Una Menos, María Julia Valdivia, indicó que todos somos responsables en la lucha contra la violencia y presume que las víctimas debieron pedir ayuda antes de ser asesinadas, pero nadie las ayudó.

“La gente grita, pide ayuda, es imposible que los vecinos no hayan escuchado nada, pero no se involucran y ese es el problema que tenemos, por más que escuchen ruidos prefieren hacerse de la vista gorda. La ayuda  puede ser la diferencia entre la vida y muerte de una mujer”, afirmó.

Valdivia explicó que la ley contra la violencia hacia la  mujer determina que la población puede denunciar un hecho de violencia e instó a la sociedad a sumarse a esta lucha.

“Todos somos responsables, la falla está en la sociedad en su conjunto, nosotros como ciudadanos no estamos apoyando y denunciando la violencia. Estamos esperando que venga la Policía y no nos damos cuenta que esos minutos pueden ser vitales”, dijo la activista.

La titular del colectivo Mujeres de Fuego, Ángela Nogales, señaló que  la mujer encontrada en Quillacollo, Máxima Marca Rojas (33), tenía 30 puñaladas cerca del corazón. Ella tenía medidas de protección (su expareja no podía acercase), pero la Policía no hizo cumplir esta restricción.

El segundo caso es de  una mujer de 31 años que fue hallada en su cuarto en una vivienda de La Chimba, tras que los vecinos percibieron un olor putrefacto que salía de la habitación de la víctima.

BUSCAN A LOS ACUSADOS

En ambos casos la Policía se rehúsa a dar el nombre y otros datos de los acusados por temor a que huyan.

“La Policía nos  ha prohibido dar datos de los acusados, porque podría entorpecer la investigación”, dijo la titular del colectivo Mujeres de Fuego, Ángela Nogales.

Pero en otros países, como Perú, la Policía difunde la fotografía del  acusado para que la población ayude a dar con el sospechoso e incluso ofrece una recompensa.

Fuente: lostiempos.com