El gerente de Mi Teleférico, César Dockweiler, presentó el viernes la Rendición Pública de Cuentas 2018 de la estatal de transporte. Su balance fue positivo: cinco líneas inauguradas, 84% de ejecución presupuestaria, más de 200 millones bolivianos recaudados y 69,5 millones pasajeros transportados.El informe fue aplaudido por la audiencia integrada por mineros auríferos, de interculturales, de organizaciones provinciales, de miembros del Comité de Defensa de Mi Teleférico, vecinos y otros. Después, Dockweiler conversó con Página Siete.¿Mi Teleférico tuvo ganancias en 2018? No se expuso ese dato.Tenemos utilidad operativa todos los años; acumulada la utilidad operativa tenemos un excedente de 89 millones de bolivianos. De esos excedentes en dinero, en caja, aportamos al bono Juancito Pinto. Guardamos para mantenimientos mayores, hemos hecho un cambio de cable por ejemplo el año pasado en la línea Amarilla. Lo que significa que nunca hemos tenido un hueco que nos obligue a pedirle dinero a papá Estado en términos de subvención. En el mundo no hay ninguna empresa de transporte público autosostenible y nosotros los bolivianos la tenemos, eso deberíamos destacar. Bolivia ha logrado el modelo de una empresa pública exitosa.Pero la empresa debe pagar varios créditos adquiridos.La deuda no es del teleférico, la deuda es del Tesoro General del Estado con el Banco Central de Bolivia. Esas son las formas en las que el Estado establece cómo va a financiar los proyectos sociales; sino, ¿cómo se van a construir los hospitales, por ejemplo?Según el Sicoes, en el último año en inauguraciones y festivales Mi Teleférico ha pagado más de un millón de bolivianos. ¿Cómo se explica este gasto?No es gasto es inversión. Mi Teleférico es una empresa de servicios, eso está claro, el servicio que brindamos es transporte. Pero a diferencia de una telefónica donde no se entra en contacto con el usuario, nuestro servicio es vivencial y similar al de la hotelería o los restaurantes. En el momento en que los pasajeros tienen una experiencia interpersonal y ahí nace Cultura Teleférico, que es un programa de concientización ciudadana, de promoción de valores para que la gente se apropie de tal manera que cuide la infraestructura pública.Cultura Teleférico busca concientizar, empoderar y desde un punto de vista económico reducir costos en mantenimiento. En ese programa están los festivales. Los hicimos con el objetivo de acercarnos a los jóvenes y transmitirles valores. En los conciertos no permitimos alcohol. El DO-RE-MI busca darles escenarios libres de violencia a los nuevos talentos, pensamos que de aquí debería salir la Shakira boliviana.Genial, pero esa no es labor específica de la empresa pública¿Por qué no? La misión del teleférico es transportar vidas con seguridad, sostenibilidad, eficiencia e inclusión social para Vivir Bien. El Vivir Bien abarca todos los ámbitos de la sociedad.Entonces, ¿es inacabable la labor del teleférico?Es inacabable. Es tratar de aprovechar este instrumento que es más que transporte. A nosotros como empresa de transporte se nos ha asignado incluso más tareas porque somos el mejor instrumento para la recuperación cultural. Somos empresa de transporte, de gestión social y también de promoción turística.¿Cuánto cuestan los recitales? ¿Cuánto cuesta levantarle la autoestima al joven? Los resultados que hemos obtenido son impresionantes. En el Ch’ukuta Fest, con todo y sus varios escenarios, los ingresos de publicidad pagan el evento, se paga solo. En 2018 ya pasó eso y este año va a crecer. Nosotros no tenemos la intención de crear utilidad pero no perdemos nada. Es usar el instrumento para generar un festival con costos cubiertos que genera apropiación de la población del sistema, movimiento cultural y turístico, apropiación de espacios públicos.¿Han tenido observaciones de Contraloría por esos eventos?Tenemos varias observaciones, estamos aprendiendo porque somos empresa nueva. Les hemos explicado, así como a ti, en qué consistía el programa y la misión de la Gerencia de usuario y Cultura teleférico que es parte sustancial de la empresa. Está aclarado.Mi Teleférico figura como empresa pública estratégica, ¿no debería ser empresa social?Es buena la observación. También hay que hacer énfasis en que la Ley 466 no ha entrado en vigencia a plenitud. Estamos en proceso para esa graduación de empresa y estamos proponiendo algunos ajustes a la misma Ley 466.“Nunca hemos tenido un hueco que nos obligue a pedirle dinero a papá Estado en términos de subvención. Bolivia ha logrado el modelo de una empresa pública de transporte exitosa”.“ A Mi Teleférico como empresa de transporte se ha asignado incluso más tareas, porque somos el mejor instrumento para la recuperación cultural y la promoción turística”.Fuente: paginasiete.bo