Deutsche Bank y Commerzbank aseguran que no hay garantía de que se vaya a realizar una transacción

Un coloso bancario
Olaf Scholz y su Secretario de Estado, el exjefe de Alemania para Goldman Sachs, Jörg Kukies, habían reiterado en repetidas ocasiones que Alemania necesita bancos fuertes. El Gobierno Federal estaba «abierto a opciones económicamente sensatas”, según el ministerio de Finanzas germano.Según la agencia alemana DPA, Kukies se reunió casi dos docenas de veces el año pasado con los principales representantes del Deutsche Bank. Según estas informaciones, Scholz y Kukies habrían instado a los jefes de los dos bancos, Christian Sewing (Deutsche Bank) y Martin Zielke (Commerzbank), a considerar la posibilidad de una fusión, idealmente antes de las elecciones europeas de finales de mayo. El propio ministro Scholz confirmó a comienzos de la semana pasada que habían empezado unas negociaciones informales.Después de tres años de pérdidas consecutivas, Deutsche Bank ganó 341 millones de euros en 2018, pero el banco está todavía muy lejos de alcanzar los beneficios del pasado. Commerzbank, por su parte, ganó el año pasado unas dos veces y media más que Deutsche Bank (865 millones de euros), pero aún no ha alcanzado su objetivo de reestructurar el grupo.La fusión de los dos bancos convertiría a la nueva empresa en el cuarto prestamista más grande de Europa con un balance de 1,81 billones de euros, según informa Bloomberg. En conjunto, Deutsche Bank y Commerzbank emplean a unas 140.000 personas, más de la mitad de las cuales se encuentran en Alemania.Los representantes de las plantillas de los dos bancos avanzaron ya hace días su rechazo a la fusión, ya que temen un fuerte recorte de la plantilla en hasta 30.000 empleos. Der Spiegel informó ya a mediados de semana de la oposición de los representantes de los trabajadores y del propósito de votar en contra en caso de que el asunto se aborde en la reunión del consejo de supervisión la próxima semana.
Fuente: elpais.com