Bolivia. El día en que la Selección mundialista de 1994 dio una fiesta de solidaridad en el Siles


Los seleccionados nacionales del Mundial de EEUU se reencontraron ayer después de 17 años. Evo fue silbado por la tribuna.

Respaldo. El lance terminó 3 – 2 a favor del equipo histórico. No importó el resultado, tampoco que al frente estuvo un combinado con jugadores de clubes paceños. Anoche ganó Bolivia, ganó La Paz y se impuso la solidaridad para que se favorezcan más de 6.000 personas.

image



    => Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

    Foto APG

    Y un día se reencontraron. No estuvieron todos pero nunca antes coincidieron tantos como anoche. Los últimos bolivianos en llevarnos a una Copa del Mundo, y jugarla, se pusieron la camiseta de la Selección y salieron al verde césped para ponerle el hombro a la solidaridad.

    El partido terminó 3 – 2 a favor del equipo histórico pero eso no es lo más importante. Tampoco que al frente estuvo un combinado armado con jugadores de clubes paceños. Anoche ganó Bolivia, ganó La Paz y se impuso la solidaridad para que se favorezcan los más de 6.000 damnificados que dejó el deslizamiento más grande en la historia reciente de La Paz.

    La gente no fue indiferente a la invitación. La tentadora posibilidad de volver a ver juntos a los ídolos indiscutibles de hace dos décadas llevó a más de 30.000 personas al Siles, al templo de aquellos domingos. Todos pusieron diez bolivianos que servirán a cubrir las grandes necesidades que tienen los refugiados. En el equipo inicial sólo estuvo uno que no fue parte del equipo que jugó en el partido inaugural del Mundial del 1994 contra Alemania. Era el presidente Evo Morales, quien por esos días ya era dirigente cocalero y le faltaba poco para volverse conocido.

    En el partido de ayer, el mandatario le sacó la 10 al Diablo pero no pudo quitarle el cintillo al capitán Carlos Borja. En el fútbol no valen las credenciales.

    El espectáculo dio la talla desde el principio. Antes de que se cumplan los cuatro minutos de juego, Ramallo volvió a volar para conectar el gol de cabeza y marcar el primero de Bolivia. Fue un centro desde la derecha de Luis Cristaldo para el movimiento acrobático de quien fue conocido como el Goleador de América. Todo el estadio, con las barras de Bolívar y The Strongest presentes, apoyaba a los de la camiseta verde. Prueba de ello fue que los goles de Yuri Villarroel o Mauricio Baldivieso (hijo de Julio) pasaron desapercibidos; en cambio todas las atajadas de Carlos Trucco fueron ovacionadas.

    El arquero fue, de lejos, el más aclamado de la noche. Cuando fue sustituido, en el segundo tiempo, su nombre retumbó desde los cuatro sectores del Hernando Siles. Él lo devolvió regalando al público sus guantes.

    Otro de los más reconocidos fue el Diablo Etcheverry. Él pagó con amagues (dejó sentado a un rival en uno de ellos), un zurdazo que pegó en el travesaño y la habilitación para el segundo a Ramallo a los 14 minutos.

    Ramallo convirtió dos goles, pero complicó a la defensa rival en muchas más oportunidades. Desde la punta izquierda o el centro rompía la línea de fondo del combinado paceño para recibir los balones profundos de especialistas como Julio Baldivieso, Milton Melgar, el propio Etcheverry o Erwin Sánchez. El tercero de Bolivia fue precisamente del ex técnico de la Selección. Una combinación entre el Presidente y el Diablo dejó libre a un Sánchez que definió con categoría por encima del arquero.

    En el segundo tiempo no hubo más goles y bajó el ritmo de juego. Evo Morales no volvió a la cancha y tampoco al banco de suplentes. Mientras estuvo trató de participar en las jugadas como delantero pero nunca pudo compaginar con un equipo que se conoce desde hace tres décadas. El público le pasó la factura y silbó cada vez que la tocaba.

    El cierre del partido fue igual de emotivo que el principio. “Es una fiesta muy linda porque es por una cuestión de solidaridad”, recordaba Marcos Sandy. Mientras que en Emperador Baldivieso liquidaba el partido declarando al ganador. “El gol fue de la gente que vino a apoyar, nosotros no podíamos defraudarlos”.

    Desde el estadio Hernando Siles

    Animadores. Como siempre estuvieron el Escudo Humano y El Chasqui acompañando a la Selección. Sin embargo, el animador que se llevó todos los aplausos anoche fue el Conejo Ricky. En cierto momento el público pidió la salida del jugador que usaba la camiseta número 10 y clamó por el ingreso del carismático personaje paceño.

    Cariño. Uno de los más emocionados después del partido fue Marco Antonio Sandy, quien soltó lágrimas frente a los medios de comunicación por el cariño recibido y la muestra de solidaridad.

    Imperdonable. Mauricio Baldivieso, atrevido en la cancha y autor de un gol, se animó a probar con remates de larga distancia, como lo hacía su padre. Le falta mucho para llegar a lo que era Julio, su remate pasó muchos metros por encima del arco. “El Emperador” miró a un costado después de que su hijo quiso emularlo.

    Hijos. Miguel Ángel Rimba y Julio César Baldivieso tuvieron a sus hijos al frente. También habría estado el hijo de William Ramallo, pero Rodrigo tenía una lesión que le impidió jugar. Cuando menos pudo ver como hacía su padre para quebrar defensas.

    Ovaciones. Trucco fue el más ovacionado por el público. Respondió regalando sus guantes al público. También posó para fotos con periodistas, policías y autoridades. No le dieron tiempo ni de volver al vestuario en el entretiempo.

    Incomodidad. Los protagonistas del partido preliminar se quedaron en el campo de juego y obstaculizaron la visión del público del sector de preferencia.

    Azkargorta envió un mensaje

    “Toda Bolivia debe estar unida, cada uno con su identidad, con su pensamiento, pero todos trabajando en una misma dirección, creo que eso es muy importante”, aseguró el ex seleccionador de Bolivia, Xabier Azkargorta, quien habló ayer con el Panamericano Deportivo.

    El entrenador que encaminó a la Verde a la clasificación para el Mundial de 1994 dijo además que “me hubiese gustado estar en La Paz, pero no se pudo por el trabajo”, explicó.

    Azkargorta dijo que realiza un trabajo social “en favor de las mujeres madres guaraníes bolivianas”, quienes irían a España.

    Evo fue silbado por la tribuna

    El presidente  Evo Morales fue abucheado por la tribuna de general cuando no podía dominar la pelota en varias jugadas del encuentro. Evo jugó sólo el primer tiempo del encuentro solidario y lució la casaca 10.

    En el segundo tiempo y al final del encuentro  no se observó la presencia del Mandatario que también dijo presente a la jornada de solidaridad que se cumplió anoche en el estadio Hernando Siles de Miraflores

    Página Siete, Boris Miranda / La Paz