¿Qué pasa con nuestras reservas forestales?


Hugo Salvatierra Rivero

HUGOSALV Las reservas forestales que están destinadas a preservar el clima y el medio ambiente, vienen sufriendo un progresivo deterioro, provocado por la mano del hombre. Por los asentamientos ilegales permitidos desde el gobierno de Evo Morales y alcahueteados por la autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT).

Por si fuera poco, la actual autoridad ejecutiva de la ABT, Cliver rocha, ha reconocido que no existe ninguna política ni estrategia para resguardar estas áreas, por eso no se puede actuar. Claro, cuando no existen recursos económicos de por medio, no existe la voluntad ni la buena predisposición para planificar una estrategia y actuar sobre el tema.



Sin embargo, el ejecutivo de la ABT, se encuentra en plena guerra contra los madereros, barraqueros y aserraderos tratando de implementar medidas sobre toda actividad maderable con el objetivo de controlar y sancionar las actividades ilegales de bosque y tierra no autorizados. Y no es que esté en contra de controlar lo ilegal, sino que las autoridades trabajan en sectores donde se puede sancionar, penar, castigar. O sea, donde se puede sacar multa, donde circulan recursos económicos y se olvidan por completo de actuar con mano dura, contra quienes están afectando nuestro eco sistema y están poniendo en serio riesgo el equilibrio ecológico, como ocurre en la reserva Forestal El Choré.

Considero que la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosque y Tierra (ABT), en primera instancia, debería desarrollar una política y estrategias destinadas a recuperar nuestras reservas forestales, como aviso previo del control a realizar a los madereros, barraqueros y aserraderos. Con esa fuerza moral, sería mucho más fácil para la ABT lograr su objetivo de implementación gradual de dos directrices sobre toda actividad maderable. Sin embargo empezar de atrás para adelante, significa enfrentamiento, por la falta de credibilidad en nuestras instituciones públicas.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

La Reserva forestal El Choré, ha sido perforada por todos lados y no hay autoridad alguna que asuma su responsabilidad. Asentamientos campesinos se dan por todos los lugares e incluso la zona se estaría convirtiendo en Chapare II, el cultivo de la hoja de coca abunda, de acuerdo con informaciones de comunarios de la zona.

Es cierto que una reserva forestal, su administración, vigilancia y protección corresponde a los municipios, pero el nivel central tiene su cuota. Por eso, la llamada a realizar la fiscalización y control social del bosque y tierra, es precisamente la ABT en coordinación con los municipios. De ella depende la defensa de nuestro eco sistema y de la conservación de nuestras reservas.

Como dice un viejo adagio: “Cuando no exista ni un solo árbol de pie, cuando no haya una gota de agua para beber, ni un animal para alimentarse, recién nos daremos cuenta que la plata no se come”.