Más de 100 policías protagonizaron 24 escándalos en los últimos 10 años


Los escándalos de corrupción y crisis en la Policía Boliviana no son nuevos. Los últimos 10 años, desde 2009, estuvieron marcados por al menos 24 hechos de corrupción e irregularidades que involucraron a más de 100 uniformados. Estos casos afectaron la imagen de la institución, que es, junto a la justicia, la más cuestionada por la sociedad.El último hecho registrado la semana pasada, con la captura por presunto narcotráfico del jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Santa Cruz, Gonzalo Medina, el capitán Fernando Moreira y el presunto involucramiento de otros efectivos, enlodó más a la institución que en los últimos cuatro meses fue golpeada por varios hechos de corrupción y denuncias.Un recuento del diario Los Tiempos muestra que, desde 2009, los escándalos policiales se han dado en todos los departamentos, pero sobre todo en el eje central del país, donde se ha registrado desde atracos dirigidos por policías, extorsiones, narcotráfico y violaciones. Los uniformados que cometieron estos delitos tenían una diversidad de rangos, desde sargentos hasta generales (Ver infografía).

Sin embargo, cabe aclarar que los escándalos en la Policía datan de mucho antes. En 2001, el país se estremeció con el asalto a una remesa de la empresa Prosegur, en La Paz, con un botín de casi 400 mil dólares. Dos policías y un civil murieron.Empero, lo más llamativo fue que días después se descubrió que la banda que perpetró el asalto era liderada por un coronel de la Policía, Blas Valencia, y otros dos uniformados de menor rango. Un total de 17 personas conformaban este grupo irregular, entre policías, funcionarios del Ministerio de Gobierno, ciudadanos peruanos y otros. La banda realizó al menos otros dos asaltos a bancos y joyerías antes de ser desarticulada.Mucho antes, otro operativo policial causó revuelo nacional e internacional: el caso Lonsdale. El secuestro del empresario paceño y dirigente del club Bolívar Jorge Lonsdale en junio de 1990, por parte de la célula guerrillera Comando Néstor Paz Zamora (CNPZ), fue el mayor escándalo político y policial de esa década. Una incursión policial en diciembre de ese año a una vivienda en la zona de Calacoto terminó con la muerte de tres captores y del empresario Lonsdale. Torturas, extorsiones, muchas balas y el silencio de las autoridades policiales y políticas dejaron una sombra de dudas sobre este operativo, que aún hoy no han sido resueltas.El recuento inicia con la intervención policial del caso Terrorismo, en el hotel las Américas de Santa Cruz, en abril de 2019. La incursión policial, que acabó con una presunta célula terrorista que buscaba dividir Bolivia, se zanjó con tres extranjeros muertos. La acción policial fue duramente cuestionada, pues, según declaraciones de testigos, fiscales y uniformados que investigaron el caso, los mismos policías montaron todo el operativo y manipularon las pruebas con objetivos políticos orquestados por el MAS.De los 24 hechos ocurridos en los últimos 10 años, llama la atención que una gran parte de los casos está relacionada con narcotráfico. En 2011, la captura en Panamá del exjefe de la Fuerza Especial de Lucha Conta el Narcotráfico (Felcn) y miembro de la Inteligencia del Ministerio de Gobierno, René Sanabria, por tráfico de 144 kilos de cocaína, causó un terremoto en el Gobierno boliviano.Entre los escándalos también destacan la presencia de varios generales que habrían cometido actos ilícitos, como el caso del excomandante de la Policía, Óscar Nina (2011), que fue enviado a la cárcel en 2015 por ganancias ilícitas.Subordinación política afectó a los comandantesCasi todos los comandantes de la Policía de los 13 años de gobierno del MAS fueron cuestionados por la oposición debido a su presunta cercanía con el Gobierno. Sin embargo, hubo dos casos de comandantes que hicieron público su apoyo al oficialismo.El 16 de diciembre de 2017, el entonces comandante de la Policía Abel de la Barra participó de la proclamación del presidente Evo Morales en un masivo acto en Cochabamba. El general asistió con una polera de colores azul, blanco y negro,de un conocido club de fútbol europeo, similar a las franjas del oficialista MAS.El excomandante aseguró que sólo asistió para velar por la seguridad de los participantes y que la polera fue una casualidad porque es hincha del club.Sin embargo, en sus declaraciones no ocultó su inclinación con el MAS, al señalar que con el MAS “estamos bien” y que le impacta los resultados de las políticas del Gobierno, y que por eso apoya el primer mandatario.El 5 de noviembre de 2018, en un acto oficial en Potosí, el en ese momento jefe nacional de la Policía, Faustino Mendoza, le dijo al presidente Morales que tiene “todo el apoyo de más de 37 mil hombres de la Policía Boliviana a este proceso de cambio, que es histórico y que tenemos que apoyar con la verdad y no con la mentira”.Una lluvia de pedidos de renuncia y de procesos cayeron sobre el general Mendoza, quien no sólo no aclaró sus palabras de respaldo a Morales, sino que ratificó que la Policía está con el proceso de cambio.Exjefes ven 4 cosas que afectan a Policía Los exjefes policiales Gonzalo Quezada (Felcn 2013), Freddy Soruco (comandante de Santa Cruz 2003) y Ciro Farfán (comandante nacional 2011) aseguraron que hay cuatro factores que afectan el trabajo policial y son caldo de cultivo para la corrupción en esta institución: injerencia política, sueldos y jubilaciones bajas, malas condiciones de trabajo y deficiente formación en las instituciones policiales.Quezada aseguró que la injerencia política y las presiones de los sectores de Gobierno ponen en riesgo cualquier buena gestión. Soruco aseveró que los institutos de formación deberían cerrar al menos cinco años. Finalmente, Farfán dijo que los sueldos son tan bajos que deberían equipararse a los de las FFAA.



Fuente: lostiempos.com

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