Para sacar mejor cría…


Paula Peña HasbúnEl viernes 19 de abril, uno de los columnistas permanentes de esta casa periodística (El Deber), de apellido Tineo, escribió en su artículo que los redactores del célebre Memorándum de 1904, pedían inmigración para que los “gringos que llegaran con capital de inversión y terminaran vinculándose con nuestras hermosas mujeres para sacar mejor cría”. Qué fase agresiva, denigrante y grotesca. En la que busca deshonrar a las mujeres cruceñas, a quienes ve como simple objeto de reproducción, a los hombres cruceños a quienes los acusa de trata de personas y, finalmente a los intelectuales cruceños de la centenaria Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos.No me considero una prisionera de lo políticamente correcto, pero la interpretación que hace el articulista sobre el Memorándum, parece que solo busca ofender a la sociedad cruceña en su conjunto. Y no se trata de libertad de expresión, la que no está puesta en duda, sino de provocaciones constantes hacia mujeres y hombres de esta tierra.Cada cual, desde su perspectiva ideológica, puede interpretar la historia. El columnista, por ejemplo, niega las luchas cívicas, las reduce a un simple enfrentamiento entre falangistas y el Control Político del MNR. Niega la Masacre de Terebinto, los muertos, los presos y los torturados en Ñanderoga. Pero bueno, hay quienes niegan el Holocausto judío por parte de los nazis, por ello no asombra que algunos locales nieguen una parte fundamental de nuestra historia contemporánea.Así también niega la descendencia del fundador de esta ciudad, afirma que Ñuflo de Chaves no dejó familia. Cualquier biografía seria de Chaves, nos habla sobre sus cinco hijos, la mayor de ellos, María, se casó con un soldado pobre llamado Diego de Osorio. Se quedó viviendo en Santa Cruz de la Sierra, después de la expulsión de su madre y hermanos de esta gobernación. Su hijo, Francisco Osorio de Chaves, fue uno de los políticos más destacados de Santa Cruz de la Sierra la vieja, en Chiquitos, y la nueva en Cotoca. Un miembro prominente del cabildo cruceño -solo para recordar- el cabildo representaba al poder local y a los intereses de los vecinos y sus reivindicaciones frente al imperio español.El columnista tiene todo el derecho de interpretar nuestra historia a su manera, pero no puede denigrar a la mujer y al hombre cruceños. Y si bien los medios de comunicación no son responsables de las opiniones que publican sus articulistas, si deben resguardar la integridad de una sociedad. Porque esa nefasta columna, solo atenta contra nuestra dignidad como sociedad.El Memorándum de 1904 es un documento fundamental para la historia cruceña y boliviana. Un documento que busca integrar a un país devastado, busca encontrar una ruta alternativa después de haber perdido definitivamente el acceso al Pacífico. Por eso resulta inaceptable que ese columnista, acuse a esos intelectuales, de buscar la colonización y la inmigración, para “sacar mejor cría”; triste y penoso que los que habitan en nuestra ciudad solo ataquen y denigren a la sociedad en la que viven.El 8 de marzo pasado, las distintas plataformas de mujeres marcharon contra la violencia física, el mencionado artículo es una muestra de otro tipo de violencia, la violencia de las palabras machistas contra las mujeres cruceñas, que merece también una protesta. Va la mía.