El viejo y su oficio…


El viejo se levantó y sintió que le dolía hasta las uñas. Se miró al espejo, se vio idéntico a su abuelo y confirmó que ya era un anciano.Con el dolor de su alma y el peso de noventa años encima, buscó como pudo la mejor ropa que le quedaba y cuando sintió que estaba listo salió a la calle…Y entonces sintió el viento de la nostalgia que le golpeaba la cara y se vio muy joven e ilusionado recorrer esas mismas calles con su grabadora y su libreta en mano….Y recordó a sus jefes, a los dueños de los medios que pactaban con el diablo a cambio de la publicidad, a sus amigos de siempre que de a poco se hacían ricos, porque cambiaban el oficio para hacerse voceros del poder.Caminando por las calles recordó las veces que le ofrecieron plata para callar, trabajos mejor pagados y regalos: Sólo por callar.Pero el era diferente:No se callaba y por eso lo dejaban sin trabajo. Él fue fiel al noble oficio. Él no vendió su conciencia, nunca trabajó para las logias ni se inclinó a ningún poder, viniera de donde viniera…Estaba fatigado el viejo, pero ya casi llegaba adonde iba. Escuchó la música y se emocionó al llegar. Varios lo vieron entrando y vinieron a su encuentro. Lo saludaban con admiración y respeto. RESPETO: Algo que la plata nunca podría comprar y ningún vendido tendrá.Se sentó en el sitio de privilegio que lo esperaba y el acto empezó cuando el presentador dijo:»Bienvenidos al Acto Central de homenaje en el Día del Periodista Boliviano…»Y entonces, pese a sus achaques de viejo, el viejo periodista sonrió satisfecho y agradecido con la vida y el oficio que eligió desde muy joven…EL ESCRIBIDORnpetvFuente: El Escribidor