Historia que un pejichi no comprenderá…


Era yo un desconocido chico que buscaba su oportunidad y me la dieron una noche, en el viejo Festival Intercolegial de Música Moderna, la noche que lo conocí: Alto, inmenso, con su eterna polera negra y una melena que escandalizaba a los viejos y acomplejaba a los pejichis, en una época de grandes conciertos en La Salle, el Marista o en la Casa de España…

Y claro…Rapsodia, Trilogía Rock y León Heráldico hacían de las suyas.Ufff! ¡Que lujo!Eran noches memorables, no aptas para pejichis y siempre pasaba lo mismo:Todo cambiaba cuando el gordo gigante y clinudo entraba en escena; con esa voz potente, y esa actitud en el escenario propia y digna de un rock Star….Y tocaban, y él ponía un pie en el parlante de retorno o ya volaba por el escenario siempre incansable….¡Entonces el público saltaba al ritmo de la música de León Heráldico!Nos hicimos amigos con el gordo y era extraño, porque esa mole en el escenario, cambiaba y se volvía un tipo tranquilo abajo, con esa sonrisa amable de gigante bueno.Treinta y tres años después de ese Festival de Música Moderna estoy en Potosí con mis libros, casi amanece y hace frío afuera. Pienso en el gordo e imagino su velatorio lleno de talento, con chistes y anécdotas que solo un músico sabe contar y entender. Me duele no estar ahí. Lloro; son muchos recuerdos de un tiempo feliz, cuando había intercolegiales de música y pirañee en Topsi. Un tiempo que se va para siempre con el Gran vocalista, viejo rockero. ¡Grande en todo!Gracias Billy Bilbao. Feliz viaje hermano, gracias por tanto talento…EL ESCRIBIDORnretvFuente: El Escribidor