Evo Morales: el gran impostor vestido de oveja


Mauricio Ochoa Urioste

 Se dice en el lenguaje popular que hay personas que son hasta “diabólicas” y vestidas de oveja, para referir que detrás de las imágenes que parecen hablar bien, esconden los más temibles intereses. El mejor ejemplo de un impostor vestido de oveja es Evo Morales Ayma.

Repitiendo al fiel estilo chavista que la derecha pretende un golpe de Estado, Evo Morales pretende socavar la legitimidad de la protesta generalizada en todo el país, aspecto que es una nueva burla contra el conjunto de la ciudadanía boliviana. Una protesta, dicho sea de paso, que ya tiene heridos, como el emblemático caso del rector de la UMSA, Dr. Waldo Albarracín.



Frente a estas nuevas infamias y calumnias contra el conjunto del pueblo boliviano, es necesario decirle al mundo, que la resistencia civil y la desobediencia, son formas republicanas y soberanas de defensa frente a una dictadura que controla los tres poderes del Estado y es capaz de llevar sus estragos con persecución política, represión, injusticias y muertos.

Pero el pueblo boliviano ya dio su ultimátum a Evo Morales Ayma por la legítima y legal razón que no ganó en las elecciones, mucho menos en primera vuelta, hubo fraude generalizado, y lo peor, que pretende prorrogarse en el mandato con violencia y pasando por alto la Constitución boliviana. En efecto, la CONALCAM – el brazo paramilitar de Morales Ayma – pretende defender al líder cocalero, cuando bien sabemos que la producción excedentaria de hoja de coca es abismalmente mayor que en anteriores gobiernos de turno.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Y sin el ánimo de repasar más ideas ya por todos conocidas, es preciso decirlo una vez más: el único responsable de futuros enfrentamientos será Evo Morales Ayma, atornillado en el poder como Calígula.

Bolivia no lo va a permitir. Anclados en este tránsito opaco de la historia, huelga decir a la comunidad internacional, a la OEA, a la ONU, a la Unión Europea, que los dirigentes cívicos, la CONADE, los partidos políticos, los exiliados, el legítimo Presidente Carlos Mesa, así como todos los hermanos bolivianos sin distinción alguna, no vamos a ser otra Venezuela, ni otra Cuba.

Bolivia, es tierra de paz, de libertad, pero también tumba de tiranos.

Fuente: Mauricio Ochoa Urioste