
En el contrato difundido hoy por el FMI se especifica que la sucesora de Strauss-Kahn -quien dimitió tras ser acusado de un ataque sexual a una empleada de un hotel en Nueva York hace poco más de un mes- deberá seguir «los más altos estándares de conducta ética», con «integridad, imparcialidad y discreción», y deberá evitar cualquier «apariencia de conducta inapropiada».
Ninguna de estas exigencias aparecían en el contrato que firmó Dominique Strauss-Kahn, a quien se le exigía como única condición «seguir los estándares de conducta aplicables al personal del FMI».
A Lagarde también se le hace esta recomendación, pero además se le insta a participar «de vez en cuando en los programas de entrenamiento ético» que son obligatorios para el personal.
Strauss-Kahn firmó con un salario anual de 420.930 dólares, al que se sumaba un complemento de 75.350 dólares. Ahora, cinco años después, esta suma se ha visto elevada a 467.940 dólares, y la consignación adicional a 83.760 dólares.
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Fuente: www.canalrcnmsn.com