Personal de la Sociedad Protectora de Animales ingresa al penal de Morros Blancos para curar a los “ compañeros” de los presos y darles tratamientos de higiene.
Internos de una cárcel de España reciben la visita de cariñosos canes. Foto ilustrativa internet.
Nuevo Sur, Tarija, Bolivia
SPAT consigue ingresar a cárcel para atender a animales de internos
Compañeros. Los animales fueron adoptados circunstancialmente y nunca más se fueron o dejaron a sus dueños, creándose un lazo difícil de cortar dentro de este recinto carcelario.
Chimpandolfa, Karina, Candelaria, Chapulín, Putona, Negro, Abuelo, Guardián, Spot, Sangre, Terrible, Manchas, Jetón Oveja, son algunos de los nombres de animales que viven al interior del penal de Morros Blancos, éstos son los compañeros más cercanos de los internos de dicho recinto carcelario, los mismos que desde hace unas semanas reciben una atención especializada de personal de la Sociedad Protectora de Animales (SPAT) para curarles de sus enfermedades y tener tratamientos de higiene.
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Precedente
En el penal de Morros Blancos conviven unos 400 internos, algunos ya cumplen su condena mientras que otros esperan un fallo al estar con medidas preventivas. En su espera, los internos tratan de dejar atrás algunos eventos o situaciones que los llevaron a estar inmersos en un proceso penal, buscando realizar diferentes actividades. En ese lapso muchos de ellos ganaron a un fiel compañero, un perro. Se desconoce cómo ingresaron, pero ya son varios los canes que de una u otra manera viven al interior de dicho recinto, sumando unos 60 aproximadamente, la mayor parte de ellos ya fueron adoptados por los habitantes del penal y hasta ya cuentan con un nombre, como los citados anteriormente. Los nombres de los perros van en base a su contextura física, carácter o similitud con algún interno o personaje de la TV. Pese a que gran parte de los reclusos no cuentan con un sustento económico que les permita mantenerse estables, los animales se mantienen bien alimentados y reciben un trato cordial. Rara es la vez que algún desafortunado perro es víctima de una patada por un ataque de ira de un recluso.
Estos animales anteriormente tenían serios problemas de salud, especialmente la enfermedad de sarna y la falta de higiene; sin embargo, voluntarios de SPAT tras realizar diferentes diligencias, ante la gobernación del penal, el Municipio de Cercado, la Gobernación Departamental y el Servicio Departamental de Salud (Sedes) consiguió el permiso respectivo y la ayuda necesaria para ingresar al penal y curar a los animales de sus diferentes enfermedades y así realizar un tratamiento semanal. Una de las responsables de SPAT indicó en visita a Nuevo Sur que los internos son los primeros en cooperar para que los veterinarios y especialistas curen a los animales. “Ellos (internos) nos ayudan a traer a los perros, los agarran, son muy atentos”, refiere Verónica. Y es que el lazo creado entre el animal y su nuevo dueño en estas circunstancias se hace más fuerte, porque ambos se conocieron en circunstancias difíciles y aprendieron a convivir juntos en ese ambiente.
Gatos
Al interior del recinto carcelario también se encuentran gatos como Martín, Luchita, Chavo, Sasha o Putona, los mismos que también ya fueron adoptados y están recibiendo tratamiento especializado, muchos de estos animales ya fueron esterilizados para que no aumente su población en dicho lugar.
Libertad
Algunos animales ya salieron del penal, pero no se fueron solos, tuvieron que esperar que sus dueños cumplieran la condena o en todo caso, se levante la medida preventiva impuesta, es el caso de un perro llamado Amor que según la voluntaria de SPAT salió una semana atrás junto a su dueño.