La marcha de miles de indígenas de tierras bajas que partirá desde la Amazonia para impedir que un camino cruce la principal reserva forestal de Bolivia tuvo un sorpresivo apoyo ciudadano en La Paz.
Al llamado por medios electrónicos de organizaciones de defensa del medio ambiente, decenas de personas marcharon por el centro hasta la residencia presidencial y se concentraron después ante la embajada de Brasil para protestar contra el proyecto.
"Estamos aquí, la gente de la ciudad, apoyando la defensa de nuestros hermanos indígenas que luchan por su hábitat, por sus derechos y el medio ambiente", declaró a Ansa María Amparo Carvajal, de la asamblea de derechos humanos en La Paz.
La manifestación se produjo cuando está rotó el diálogo entre los indígenas de tierras bajas que rechazan un proyecto vial y el gobierno que considera que habría "móviles políticos" detrás de la marcha que iniciarán el lunes desde la Amazonía.
El ministro de la presidencia, Carlos Romero, declaró hoy "sorprende esta insistencia a la movilización", pero reconoció "legítima" la preocupación indígena porque "va a cambiar su vida colectiva" y les pidió "elaboren con nosotros el estudio de impacto ambiental".
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Su colega de obras públicas, Walter Delgadillo, los llamó a cuidar el proceso porque "cuando suceda algo" no será "la gente del gobierno que sufra. Serán ustedes, todos los indígenas que nunca más se levantarán cuando la derecha vuelva".
Entre esas posiciones enfrentadas, cerca de mil personas respondieron hoy en La Paz al llamado de 20 colectivos mediante las redes de Facebook y salieron a marchar y recolectar ropa, alimentos secos y medicinas para apoyar la marcha indígena.
La marcha partirá de Trinidad, a 680 kilómetros al noreste de La Paz, en busca de evitar la construcción de un camino que partiría en dos el Parque Nacional Isiboro Sécure que fue declarado territorio indígena en 1990, tras una marcha similar a la que comenzarán mañana.
ANSA