Anahí Cazas / La Paz
«Los recados» -que son lentejas, arroz, granos de quinua y trigo pintados en color plateado y dorado- son las ofrendas claves para atraer la buena suerte, según las comerciantes. Las nueces -que deben colocarse en las esquinas de una casa para garantizar fortuna- son también los elementos infaltables para el tradicional Martes de Ch´alla.
Desde ayer, decenas de yatiris y chifleras preparan mesas de ofrenda especializadas, las más demandadas por los clientes. En los puestos se observan mesas para policías, músicos, militares, peluqueros e informáticos, entre otras profesiones.
«Entre el lunes y martes de Carnaval, la gente busca mesas para el trabajo y el negocio. Hay ofrendas para todas las profesiones, ellos quieren darle ofrenda a la Pachamama para que les vaya bien y para pedir protección», dijo una de las comerciantes, mientras atendía a sus clientes en su puesto entre la Illampu y Santa Cruz.
Otros clientes aprovechan el Martes de Ch`alla para pedirle a la Pachamama éxitos en sus futuros acontecimientos sociales. Para este ritual, las expertas colocan una pieza con la imagen de la puerta de un local de fiestas. «Muchas veces la gente quiere que todo salga bien en su fiesta y evitar las peleas», dijo otra de las comerciantes.
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Además de las figuras hechas de dulce, una mesa está compuesta, entre otros elementos, por la plata y k´oa, para la «protección contra las energías negativas»; luego está el incienso para la «paz, tranquilidad»; también están el pan de oro y plata (láminas) para atraer el dinero y el trabajo.
El precio de las mesas oscila entre 20 y 700 bolivianos. Las más costosas son adquiridas por empresas, mineros y cocaleros, e incluyen los fetos de llama.
Para el Martes de Ch`alla en los negocios la gente compra serpentinas, globos, alcohol y vino. En las casas se agregan los confites, los banderines, los cohetillos, los globos de colores, la mixtura, las frutas y pétalos de flores.
Las bolsas de confites se venden entre los 10, ocho y cinco bolivianos, de acuerdo al tamaño. La serpentina se comercializa en uno y cinco bolivianos.
Fuente: paginasiete.bo

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