
En una rueda de prensa ofrecida en Bengasi, la capital de la Revolución, Abdulyalil insistió en que Sirte tiene de plazo hasta el fin de la fiesta del Aid, con la que culmina el mes de ayuno del Ramadán. «Las negociaciones prosiguen con los líderes de la ciudad para tratar de lograr la rendición sin combates», explicó.
Al tiempo que Abduljalil lanzaba su advertencia, las fuerzas rebeldes proseguían este martes con su cerco a los alrededores del bastión de Gaddafi, donde según algunos rumores podría esconderse el propio coronel. Las fuerzas revolucionarias colocaron un nuevo puesto de control al oeste de la localidad de Ben Jawad, que marca la posición más avanzada del frente. A partir de ese punto, la circulación de todo vehículo ha sido prohibida. La calma en la zona es la nota positiva, sólo rota por algunos disparos esporádicos.Una misión ‘necesaria’
Otra nota positiva es que las autoridades rebeldes reabrieron este martes el puerto de Trípoli y se disponen a reanudar «en unos días» el tráfico aéreo en la capital, aunque solo para necesidades humanitarias.
Por otra parte, la OTAN continuará su misión en el país africano porque sigue siendo «necesaria» ante la amenaza de las fuerzas gadafistas, dijo aseguró la portavoz de la Alianza Atlántica, Oana Lungescu. Un portavoz militar en el cuartel general de Nápoles, el coronel Roland Lavoie, señaló que las fuerzas oficialistas han abandonado Trípoli pero «mantienen su presencia en algunas zonas costeras» de Libia.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Fuente: www.elmundo.es