En una entrevista lograda por Nuevo Sur, el periodista y escritor Emilio Martínez declaró que el rostro indigenista del Gobierno de Morales se cae y empieza a aparecer el verdadero, es decir, el cocalero.
Una de las motivaciones para la entrevista fue que Martínez tiene una serie de libros publicados bajo el título de “Ciudadano X”, el principal, con una serie de entrevistas sobre la problemática del país y el actual Gobierno.
Martínez llegó a Tarija para un seminario organizado por la Federación de Profesionales de este Departamento.
La presencia de esta personalidad no podía desaprovecharse.
NUEVO SUR: Señor Martínez, usted que ha escrito los libros “Ciudadano X” qué criterio se ha formado sobre el presidente de los bolivianos, Evo Morales Ayma.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
EMILIO MARTÍNEZ: Algo que hemos visto a lo largo de los años es que la máscara indigenista que se intentó construir este Gobierno se ha ido resquebrajando y finalmente tenemos el rostro verdadero del régimen, un rostro cocalero. Es decir, que se utilizó la imagen, el marketing del indigenismo para acceder al Poder, para consolidarse en el Poder a través de una reforma constitucional y una vez que se logró esa consolidación estamos viendo que se muestra el verdadero rostro de Evo Morales, como lo estamos viendo en este momento en el conflicto del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Securé), donde el discurso indigenista quedó agotado completamente y vemos que lo que realmente conduce a esta administración es el interés de los sectores cocaleros del Chapare.
N S: ¿Qué criterio se ha formado del Gobierno boliviano en general?
E M: Bueno, me parece que es un Gobierno que funciona bajo esos intereses de sectores de la economía extralegal, los cocaleros, creo que hay toda una especie de geopolítica de la coca que se ha puesto en funcionamiento todos estos años, una expansión sistemática de la expansión cocalera que no se explica solamente por la tolerancia del Gobierno. Parecería haber un plan sistemático, hay una invasión cocalera en los parques nacionales, en las áreas protegidas, en el Choré, en el parque Amboró, ahora en el TIPNIS. Al parecer se buscaría articular geográficamente al Chapare con zonas fronterizas. El tema de esta carretera del TIPNIS, que el ex candidato a la presidencia del Brasil, José Serra, había bautizado como la autopista de la cocaína, y que la revista “Veja” del Brasil bautizó como la transcocalera, sería un intento de articular al Chapare con la Amazonía brasileña. Aparentemente, la toma de Pando habría sido también el intento de articular con otra zona fronteriza con Perú y Brasil. Recordemos que después de la toma de Pando hubo un incipiente intento de colonización cocalera en Pando que no ha cuajado del todo, pero sí hubo un incremento muy fuerte de las actividades del narcotráfico en ese Departamento. Entonces, en el fondo parece que hay en este régimen esa intención de desplegar esa suerte de geopolítica de la coca y todo lo demás es instrumental, es decir, la reforma constitucional fue una herramienta para perpetuarse en el Poder y lograr desplegar ese objetivo.
N S: ¿Qué perspectiva le asigna a Bolivia en ese ámbito?
E M: La situación de Bolivia es preocupante, estigmatizada en ese circuito de coca y cocaína, ya actualmente fuera del país están empezando a hablar de narco-Estado. En el reportaje del canal Univisión que se ha visto por todo el planeta se califica a Bolivia como un narco-Estado, donde ya hay presencia de los cárteles narcos mexicanos, los peores del planeta. Concretamente, el reportaje habla del cártel de Sinaloa y de su líder, que según el reportaje habría tenido contactos con altos funcionarios de este Gobierno. Entonces ese estigma no solamente es para el Gobierno, sino que queda como una marca para todo el país, eso es preocupante.
N S: A propósito de ese espinoso tema, el General Sanabria tenía que ser sentenciado en Estados Unidos, ¿habrá personalidades del Gobierno involucradas en narcotráfico?
E M: La sentencia quedó postergada para dentro de tres semanas y este reportaje de Univisión que mencionaba sería un primer trascendido, una primera filtración de las confesiones de Sanabria. Esa investigación se habría hecho a raíz de este primer trascendido. Se dice que habrían 64 a 65 personas mencionadas por Sanabría en sus confesiones y que entre ellos estarían altos funcionarios de este Gobierno. Lo cierto es que hay un nerviosismo fuerte en el Gobierno, que es muy evidente, sintomático. Vemos al presidente Morales salir periódicamente en los medios a descalificar a la DEA diciendo que esta agencia antinarcóticos busca implicar en narcotráfico a los líderes nacionales, entonces esto es claramente una apertura de paraguas antes de que llueva, se está descalificando a quien puede acusar o implicar a figuras del Gobierno. Hay que tomar en cuenta también que la jueza norteamericana que está a cargo del caso Sanabria, la jueza Ungaro, es la misma magistrada que condenó por narcotráfico al ex presidente de Panamá, Manuel Noriega, y al ex presidente de Nicaragua Anastasio Somoza; por tanto, es una magistrada que se ha especializado en condenar “narco Gobiernos”, entonces parece que esto le debe haber encendido una alerta roja al régimen de Evo Morales.
N S: Usted tiene varias entrevistas en sus libros, en algunas habla de la autonomía, ¿usted cree que el Gobierno actual es autonomista en Bolivia?
E M: No, de ninguna manera. Si bien la autonomía ganó como un ideal, porque creo que nadie en Bolivia, ni siquiera el Gobierno, discute la autonomía como idea, como realidad no está plasmada en la práctica. Sólo podrá ser posible con otro Gobierno porque la autonomía exige democracia. La única forma de implementarla es con un Gobierno plenamente democrático. Nunca un Gobierno con tintes autoritarios, sea de izquierda o de derecha, va a ser autonomista. Un Gobierno con tintes autoritarios siempre va a ser centralista porque busca concentrar el poder, entonces creo que Bolivia en este momento tiene autonomía solamente en el papel, en la práctica tenemos un régimen centralista.
N S: Consecuentemente no hay democracia.
E M: Bueno, creo que se ha degradado mucho la democracia en Bolivia en los últimos años. La revista inglesa The Economist, que publica todos los años un ranking de la democracia en el mundo y que hace años colocaba a Bolivia como una democracia plena, ahora la ubica como un régimen híbrido, una mezcla entre democracia y dictadura, a mitad de camino entre una cosa y otra. La democracia en Bolivia a desmejorado bastante, creo que es un Gobierno con una intención autoritaria cada vez más evidente.
N S: Usted en sus entrevistas, en el “Ciudadano X” a ahondado en el caso “Porvenir” de Pando y el caso “Rosza” en Santa Cruz, ¿han sido prefabricados estos casos por el Gobierno boliviano?
E M: En el caso Porvenir creo que hubo una incitación a la violencia premeditada, se construyó un escenario de violencia, obviamente que en el enfrentamiento hubieron responsabilidades de ambas partes, pero la incitación y la construcción del escenario vino desde el Gobierno. La prueba más contundente son las declaraciones de (Juan Ramón) Quintana previas a ese hecho, donde amenazaba al prefecto (Leopoldo) Fernández de enviarlo a convivir con los gusanos. En el caso Rosza, hasta que no haya una justicia independiente en Bolivia o una investigación internacional será difícil decir realmente qué es lo que pasó, pero hay indicios muy fuertes que se han ido conociendo a lo largo de los últimos años, de posibles lazos o comunicaciones entre Rosza y personajes del Gobierno. Creo que esto merece investigarse, pero en definitiva solamente va a poder ser esclarecido cuando la justicia deje de estar digitada por el Poder político.
Nuevo Sur – Tarija