Tensión: Policías en medio para evitar choque entre indígenas que defienden su territorio y colonos leales a Evo. Crece apoyo a indígenas; en Yucumo colonos los hostigan con dinamita. Gobierno afina su estrategia de consulta sólo a disidentes.
La Razón – C.Corz,P.Cuiza – La Paz-Yucumo
LA POLICÍA EVITA QUE INDÍGENAS Y COLONOS SE ENFRENTEN
La marcha indígena y la contramarcha de colonos estuvo a 100 metros de contacto físico. Lo uniformados se apostaron en medio de los dos grupos de marchistas.
Un contingente de 400 policías enarboló una bandera blanca y se apostó en dos frentes de la carretera Yucumo-San Borja, con lo que evitó que la marcha indígena y la contramarcha de colonos haga contacto físico y derive en posibles conflictos.
Movilización. Un grupo de indígenas observa a los policías apostados a su frente para evitar que pasen y choquen con los colonos.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Anoticiados del reinicio de la marcha indígena y de similares preparativos por parte de colonos de Yucumo, los policías se instalaron en la zona de San Miguel de Chaparina, a unos metros de distancia del puente que los colonos bloquean para evitar el paso de la marcha indígena.
El contingente se dividió en dos grupos y se apostaron en dos frentes de la carretera. La marcha de los colonos de Yucumo llegó a la zona a las 10.30 y fue contenida por uno de los grupos policiales, aunque ello no evitó que hagan detonar cachorros de dinamita y petardos.
A las 13.10 arribó al punto de ‘contención’ la marcha indígena que partió de Limoncito tras escuchar una misa. El comandante del contingente, coronel Enrique Nogales, habló con ambos bandos y el mensaje común fue: “No vamos a permitirles el paso… es para evitar un enfrentamiento entre hermanos bolivianos”.
El jefe policial estuvo acompañado por otro uniformado que llevaba una bandera blanca, como señal de paz. El dirigente de los indígenas, Adolfo Chávez, informó que permanecerán al borde de la vía, y que reiniciarán su marcha una vez que concluya el paro cívico de 48 horas de Yucumo.
“Aquí vamos a dormir esta noche, y dormiremos todas las noches hasta que se tenga que levantar todo el bloqueo (de los colonos)”, afirmó el dirigente indígena Fernando Vargas, mientras que sus ocasionales adversarios también advertían que las medidas que iniciaron no se suspenderán.
Los dirigentes de Yucumo declararon el lunes estado de emergencia, un paro cívico y el inicio de una contramarcha para frenar a la columna de indígenas que exige la atención de un pliego de 16 puntos, entre ellos el rechazo a la carretera entre Cochabamba y Beni, que pasará por el TIPNIS.
El dirigente de los colonizadores, Gustavo Aliaga, aseguró que la marcha indígena no pasará por su territorio a no ser, planteó, que excluyan de su pliego puntos como los relacionados a carreteras, tierras fiscales, fondo indígena, exploración petrolera y la administración del fondo verde.
Chávez respondió que la exigencia debe ser presentada al Gobierno, y propuso al presidente Evo Morales reinstalar el diálogo en Quiquibey, lo que implicaría que los dejen pasar por Yucumo.
GOBIERNO. El contingente policial está en medio de ambos bandos para evitar eventuales conflictos. El director de Régimen Interior del Ministerio de Gobierno, Boris Villegas, está con los efectivos policiales, sin embargo evitó el contacto con la prensa.
El presidente en ejercicio Álvaro García informó en La Paz que la presencia policial sólo tiene el objetivo de evitar enfrentamientos entre los marchistas, a quienes pidió instalar un diálogo.
“Hay que buscar que dialoguen, buscar que se encuentren. Nuestro pedido a los hermanos que están en Limoncito, nuestro pedido a los hermanos que están en Yucumo, por favor siéntense a dialogar”, sostuvo García.
Aliaga informó a Erbol que convocará a un ampliado de emergencia para extender el bloqueo carretero a todo el norte del departamento de La Paz para frenar a los indígenas.
Un riachuelo motivó protesta indígena
Una vez que paró la marcha, los indígenas gritaban ¡agua!, ¡agua! frente al contingente policial, porque pretendían acceder a un riachuelo que está detrás del grupo de uniformados.
Algunos dirigentes solicitaron a los policías retroceder su posición de tal manera que puedan acceder a la fuente de agua. El pedido fue rechazado, porque implicaba acortar la distancia entre indígenas y colonos.
La Razón observó que las mujeres y niños de la marcha fueron acogidos en los predios de la estancia ‘Villa Yenny’, ubicada en la vereda del camino, mientras que el resto de los marchistas instaló varias carpas en cercanías de la carretera.
La barrera policial, sin embargo, fue abierta para que pase un grupo de estudiantes que se dirigía al norte paceño para participar de un encuentro deportivo. La Policía escoltó a la comitiva.
El dirigente de los colonos, Gustavo Aliaga, reiteró por su parte que no permitirán que Organizaciones No Gubernamentales (ONG) envíen ayuda a los indígenas. Explicó que responde a esta determinación el hecho de que hayan retenido un vehículo que transportaba apoyo a la marcha.
El apoyo a la marcha llega vía carretera San Borja-Yucumo. Los indígenas permanecerán en la zona hasta tanto se extienda el paro cívico declarado en Yucumo como parte de las acciones en contra de la movilización.
Crece apoyo a indígenas; en Yucumo los hostigan
Indígenas paceños toman oficinas del Gobierno; suyus de Oruro amenazan.
Un indígena impedido de pasar, ayer, cerca de Yucumo. – Apg Agencia
Chaparina, Beni | Los Tiempos
Por Michel Zelada Cabrera
"No van a pasar. Mi obligación es proteger la vida de todos los bolivianos", gritaba ayer un oficial de Policía al momento de salir al frente para detener la columna de más de 1.000 marchistas indígenas que caminan hacia la ciudad de La Paz.
Pese a las explicaciones de los líderes de tierras bajas que comandan la marcha, la decisión del Gobierno, transmitida por los policías, fue tajante: "de aquí no pasan".
La misma contundencia tuvo la respuesta de Fernando Vargas, presidente de la Subcentral del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).
"Entonces nos quedamos aquí mismo hasta que decidan respetar nuestros derechos constitucionales", dijo el líder indígena, sobre el puente de Chaparina, a tres kilómetros del municipio de Yucumo.
Mientras los oficiales y los dirigentes indígenas debatían sobre el puente, a 200 metros hacia el sur (Yucumo), se escuchaban las explosiones de dinamita de la contramarcha organizada por la Confederación de Comunidades Interculturales de Bolivia (CCIB), que reunió a unas 300 personas afines al Gobierno.
Los marchistas, con una patrulla de ocho indígenas con arcos del Tipnis al frente de la marcha, se apostaron primeros sobre la carretera y en el transcurso de la tarde fueron montando su campamento en la hacienda ganadera Yenny.
Los dirigentes ratificaron que su medida es pacífica y que su intención no es bloquear la carretera ni enfrentarse con otro grupo de indígenas.
Como ya lo anunciaron días antes, los marchistas reanudaron la marcha a las 12:30 de ayer y en una hora con 20 minutos ya estaban en el lugar donde fueron retenidos por unos 200 policías al mando del director de Régimen Interior del Ministerio de Gobierno, Boris Villena.
Luego de la discusión con los policías, los presidentes de las organizaciones indígenas tuvieron una asamblea en la que determinaron que la única posibilidad de diálogo con el Gobierno sea en la localidad de Quiquibey, a 42 kilómetros de Yucumo, y con la condición de que el Gobierno permita el paso de la marcha.
El presidente interino, Álvaro García Linera, señaló ayer que pueden negociar en San Borja u otro sitio, pero volvió a justificar el bloqueo de los colonizadores al indicar que las demandas de los indígenas los perjudican. Incluso llegó a decir que los marchistas no quieren que haya Renta Dignidad ni bono Juancito Pinto, lo que no está incluido en el pliego.
Agregó que la Policía fue a Yucumo no a reprimir ni a impedir la marcha sino a “impedir que haya enfrentamiento entre hermanos indígenas de tierras bajas con hermanos indígenas de tierras altas”.
García Linera defendió la carretera a través del Tipnis por motivos sociales, históricos, económicos y geopolíticos.
También respondió al Defensor del Pueblo, Rolando Villena, quien dijo que el contrato entre OAS y ABC es inconstitucional. El Presidente interino dijo que el documento fue aprobado en la Asamblea.
Presión
En Chaparina, el presidente de la Subcentral del Tipnis, Fernando Vargas, reclamó a la Policía tratar a todos por igual y criticó que a los colonizadores que amedrentan con dinamita y bloquean una carretera durante ya tres semanas no se les reprime, pero una marcha pacífica que a nadie perjudica es reprimida y detenida inconstitucionalmente.
La discusión se prolongó por varios minutos y, ante el reclamo de los dirigentes, los policías dijeron que no estaban ahí para discutir temas que competen a otras instancias de Gobierno.
Hubo momentos de tensión. Uno de ellos fue cuando los uniformados optaron por impedir incluso que los marchistas se aprovisionaran con el agua del río Chaparina, pese al intenso calor y a la necesidad de los indígenas de tomar el líquido.
Luego del repliegue a sus respectivos grupos, tanto de los oficiales de policías como de los dirigentes, la tarde transcurrió en calma. Sin embargo, la Policía ejerció un estricto control a todos los viajeros que pasaron por el lugar requisando sus equipajes y pidiéndoles identificación.
Pare el defensor del Pueblo de Santa Cruz, Hernán Cabrera, quien junto al representante de Beni y La Paz, acompañaron ayer a los marchistas, el Gobierno está vulnerando derechos constitucionales de los ciudadanos que marchan en esta protesta.
“Aquí en Yucumo se está permitiendo que exista abuso policial. El Gobierno está abusando del poder que tiene. Permite donde le conviene la realización de bloqueos y reprime ahí donde no le conviene”, dijo Cabrera.
En tanto, la representante de Derechos Humanos, Ligia Pinto, indicó que está preocupada por la situación por la que están atravesando los indígenas. “Están en una completa y total desventaja frente a la fuerza pública, frente al poder político y la intolerancia”, añadió.
Evo minimiza demandas contra su Gobierno
El presidente Evo Morales minimizó ayer, durante una entrevista con la cadena internacional CNN en Español, las dos demandas de medidas cautelares interpuestas contra su Gobierno ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA por el conflicto del Tipnis.
Al ser consultado por el tema, el Mandatario respondió: “Muchas fuerzas sociales presentaron demandas, oportunamente hemos apelado respetuosamente en esta organización y hemos aclarado, nunca demostraron que ellos tenían la razón, la última demanda ha sido de periodistas de Bolivia que no hay libertad de expresión”, dijo. Reiteró que la marcha indígena es una “conspiración” de Organizaciones No Gubernamentales.
En tanto, Björn Arp, representante del consorcio jurídico que apoyó la solicitud a la CIDH para evitar enfrentamientos en Yucumo, informó a Los Tiempos desde Washington que en cualquier momento la Comisión podría pronunciarse sobre la demanda y a favor de la petición de un grupo de indígenas.
TOMAN OFICINA Y ANUNCIAN BLOQUEO
Varias organizaciones indígenas aumentan la presión en apoyo a la marcha de los pueblos de tierras bajas. La Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap) inició ayer la toma pacífica de las oficinas del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) y anunció bloqueos de caminos.
Según un reporte de Erbol, la Central Regional Tsiman Mosetén, que preside Clemente Caime, procedió a tomar las oficinas de la reserva de biósfera y tierra comunitaria de origen Pilón Lajas, entre La Paz y Beni.
Los cuatro suyus de Oruro también amenazan con medidas, mientras que la Central Regional Amazónica de Bolivia (Cirabo) programa un bloqueo de caminos en la carretera La Paz-Cobija.
En Santa Cruz, el pueblo guaraní dio un plazo hasta hoy para que los colonizadores de Yucumo levanten el punto de bloqueo, caso contrario anunciaron que radicalizarán sus medidas de presión.
“Nos vamos a ver obligados nuevamente a tomar la carretera y el punto de bloqueo no sólo será en Urundaiti (Camiri) sino en otros puntos”, dijo Ernesto García, presidente del consejo de capitanes de Santa Cruz a Radio Parapetí.
MEDIOS
ANP pide garantías
La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) manifiesta su preocupación y protesta por las agresiones verbales y físicas sufridas por periodistas de periódicos, radioemisoras y canales de televisión en la zona de Yucumo, en Beni, y exige al Gobierno las garantías constitucionales para el cumplimiento de la tarea informativa.
En un comunicado, la ANP señaló que los enviados de medios informativos sufrieron restricciones en su desplazamiento por la zona en conflicto.
El bloqueo instalado por organizaciones interculturales impidió el paso de los periodistas y en más de un incidente, sufrieron agresiones físicas, verbales, persecución y destrozo de cámaras fotográficas.
POR ROBO
Fobomade se querella
La Paz | Anf
El Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade) presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público en la sede de Gobierno por el delito de robo agravado contra los colonizadores de Yucumo, quienes retuvieron el domingo pasado una vagoneta que llevaba víveres para los marchistas indígenas.
“El vehículo sigue secuestrado, ellos se han apropiado del vehículo, lo han retenido, eso implica delito de robo, porque hubo violencia contra las personas y las cosas, además lo han hecho en cuadrilla, es decir, la denuncia es por robo agravado”, informó el presidente del Fobomade, Ramiro Otero, a la Cadena A.
EN EL TIPNIS
Denuncian asentamiento
La Paz | Anf
Activistas y grupos de ecologistas que defienden el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) denunciaron que más de 15 familias de colonos se asentaron en la zona de San Pedro, al sur del área protegida, aprovechando la marcha de los indígenas.
El voluntario y miembro de la campaña del Tipnis Pablo Rojas afirmó que el Gobierno mantiene un doble discurso, porque por un lado insiste en el diálogo y por otro los colonizadores ya se estarían “repartiendo” la reserva natural.
“La invasión de los colonos se dio más allá de la línea roja establecida por ley. Los colonizadores ya han hecho el respectivo cuadriculamiento y parcelamiento, lo que es una clara muestra de que el Tipnis ya está hipotecado”, señaló.
La marcha llega a Yucumo y colonos refuerzan el bloqueo
Advierten que habrá un bloqueo en todo el norte paceño. Actitud. Los colonizadores cuentan con cartuchos de dinamita y ayer hicieron detonar varios de ellos para amedrentar a los originarios que están cerca de Yucumo.
Espera. Desde la llegada de los indígenas a San Juan de Chaparina la posibilidad de enfrentamiento crece. La Policía no desalojó a los bloqueadores de Yucumo, Foto El Deber
Página Siete, Nancy Vacaflor / La Paz – 21/09/2011
La tensión en la zona de la VIII marcha indígena aumentó ayer porque los originarios están a 10 metros del cerco policial, mientras los colonizadores suspendieron una contramarcha, pero advirtieron que bloquearán todo el norte paceño.
Los marchistas reanudaron ayer su movilización y decidieron pernoctar en el sector del puente Chaparina, a unos pasos del primer cerco policial que tiene el instructivo de no permitir que indígenas y colonizadores se encuentren, es decir, evitar que la marcha continúe.
Paralelamente, los afiliados a la Confederación de Comunidades Interculturales, más conocidos como colonizadores, protagonizaron una contramarcha y en horas de la tarde decidieron retornar a su punto de bloqueo; sin embargo, amenazaron con otras medidas de presión.
“La Federación de La Paz se reunirá con dirigentes regionales para ver la posibilidad de un ampliado de emergencia con un solo punto para masificar y bloquear todo el norte paceño desde Caranavi hasta Yucumo”, declaró ayer a radio Erbol el dirigente Gustavo Aliaga.
Los marchistas optaron por mantener una actitud pacífica. “Nos vamos a quedar a pernoctar aquí y a hacer vigilia”, dijo desde esa zona el mallku del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu, Rafael Quispe.
La Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB), que inició el 15 de agosto la movilización desde Trinidad, suma adherencias de diferentes sectores sociales y activistas.
El hecho fue cuestionado por Aliaga. “A los mineros, profesores, estudiantes y universitarios que quieren intervenir el bloqueo, queremos decirles que se atengan a las consecuencias y ni siquiera lo intenten”, dijo.
Alegaron ser propietarios de ese territorio, y en consecuencia dijeron que exigirán respeto de los foráneos y de los dirigentes marchistas “intransigentes” que no facilitan el diálogo.
Los colonizadores sostienen hace 20 días un bloqueo que fue justificado por el Gobierno, presuntamente porque la plataforma indígena atenta contra sus intereses. Otro bloqueo instalado por el pueblo guaraní fue intervenido el lunes por la Policía.
La Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP) inició otro frente de movilización con la toma de oficinas y el bloqueo de caminos.
La Central Regional Tsiman Mosetén tomó las oficinas de la reserva de biosfera y tierra comunitaria de origen Pilón Lajas (Beni), en apoyo a la marcha de los indígenas, informó la red televisiva PAT.
El presidente del TIPNIS, Fernando Vargas, volvió a pedir a las autoridades gubernamentales que la fuerza pública que impide el paso de los marchistas retorne a la ciudad de La Paz.
“Queremos denunciar que el presidente Evo Morales ha firmado un contrato para la construcción de la carretera en 2008, pero recién ahora quiere hacernos la consulta”, dijo ante la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) y la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).
En este escenario de tensión, el diálogo sigue estancado. El Gobierno ratificó tres posibles escenarios de encuentro: Cochabamba, La Paz o San Ignacio de Moxos, y los indígenas plantearon que sea en Quiquibey.
Indígenas frente a colonizadores
Bloqueos El pueblo guaraní exigió al Gobierno que levante el bloqueo de Yucumo o de lo contrario reiniciará similar medida en otras regiones del país.
Cambio Las posiciones entre indígenas y Gobierno siguen enfrentadas por el TIPNIS.
Reanudación Los indígenas no adelantaron si continuarán su marcha pese al impedimento policial o esperarán hasta mañana.
Temor Los marchistas avanzaron con cautela porque en la marcha existen mujeres, niños y ancianos.
Colonos Los colonizadores no ceden en su posición; por el contrario, amenazan con otras medidas de presión.
El Gobierno afina su estrategia de consulta sólo a disidentes
El Ejecutivo recurrió a la descalificación y luego frenó la marcha.
TIEMPO. El Gobierno inició la consulta para obtener el consentimiento de los habitantes del TIPNIS para la construcción de la vía Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
Página Siete / La Paz – 21/09/2011
A más de un mes del inicio de la marcha indígena en defensa del TIPNIS, el Gobierno afina una tercera estrategia para realizar una “consulta previa” para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
El presidente Evo Morales ratificó anoche que está “en proceso” la consulta a los habitantes de las 66 comunidades del área natural. Para la autoridad, de las 66 comunidades, sólo diez están marchando hacia La Paz demandando la paralización del tramo II de ese proyecto vial.
El pasado viernes, el Presidente se reunió con pobladores del TIPNIS en la comunidad de Santo Domingo, quienes le habrían pedido que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos “pase por sus puertas”.
“Eso no es posible, pero tendrían que hacerse ramales para que lleguen a las comunidades”, dijo ayer el Jefe de Estado.
Con esta consulta, Morales pretende obtener el consentimiento, no obstante no respeta la organización natural de la TCO TIPNIS, su presidente Fernando Vargas y la directiva del territorio indígena están en la marcha y además una TCO, según la Constitución, es un territorio indivisible.
Esta es una tercera estrategia gubernamental con el que pretende neutralizar el conflicto con los originarios, otrora aliados del Gobierno.
Cuando comenzó la marcha, desde el Ejecutivo se lanzaron al menos diez acusaciones: traficantes de madera, tierra, opositores, aliados de EEUU, conspiradores contra el Gobierno, que los dirigentes reciben recursos de ONG y programas como el Fondo Verde; no obstante, los ataques no lograron debilitar la marcha indígena que siguió avanzando con dirección a la ciudad de La Paz.
Ante el fracaso de esa primera estrategia gubernamental, se instruye que los policías impidan el paso de los indígenas en Yucumo bajo el concepto de “preservación” de la seguridad y del derecho a la vida del sector.
En este sector ya se realizaba un bloqueo de caminos por los colonizadores, aliados del MAS. Esta segunda estrategia actualmente contuvo a los indígenas en ese sector y no tienen posibilidades de sortear ese cerco para avanzar hacia La Paz.
Para destacar
EEUU El Gobierno acusó a dirigentes indígenas como Rafael Quispe de recibir presuntas llamadas telefónicas de la embajada de EEUU.
Traficantes Asimismo se acusó a los indígenas de traficar tierras y madera junto a ONG y empresas.
Oposición También se les acusó de ser opositores.