Servicios Aeroportuarios Bolivianos (Sabsa) ha experimentado una pérdida de 40 millones de bolivianos en todo este tiempo de cuarentena, según una proyección realizada por la empresa hasta el 30 de abril de este año.
El gerente de Sabsa, Roberto Cortez, explicó que este cálculo se lo hizo en base a los ingresos registrados por la empresa en el mismo período estacional del año pasado.
“Hemos reducido nuestras actividades en 98 por ciento, y calculamos que, consecuentemente, nuestras pérdidas han ido en el mismo porcentaje”, dijo Cortez refiriéndose a una pérdida promedio de un millón de bolivianos por día.
Uno de los porcentajes más elevados es el referido a las tasas aeroportuarias de los pasajeros, que llegan a ocupar casi el 40 por ciento de los ingresos, explicó. Otro 25 por ciento proviene de las empresas que ofrecen servicios dentro de las terminales aéreas (restaurantes, cafeterías, y otros), y el restante de los arrendamientos de las líneas aéreas.
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Según Cortez, el primer caso es uno de los más preocupantes, pues es el que mueve todos los demás. Por ello, en lo primero que se pensó es en dar confianza a los pasajeros y que, una vez se levante la cuarentena o se permitan los vuelos, tengan las garantías de salud con la aplicación de al menos 14 medidas de bioseguridad y control en cada una de las terminales aéreas, con el uso de barbijos, control de temperatura, distanciamiento social y otras medidas tanto para el usuario como para los funcionarios del aeropuerto.
En el segundo y tercer aspectos, Sabsa decidió no cobrar por los servicios de arrendamiento, considerando que, por este tiempo, estas empresas no generaron ningún ingreso.
“El caso de los cafés, restaurantes y similares el caso es más crítico. Hemos decidido condonarles completamente los alquileres durante todo el tiempo que dure la cuarentena, porque si no lo hacemos, muchas de estas empresas ya no van a volver”, dijo Cortez.
Con relación a su reactivación económica, Sabsa aún se encuentra en la fase de diseñar su plan de retorno a las actividades con las medidas de bioseguridad y replanteamiento de la modalidad de trabajo, además de tener que hacer cuentas con sus egresos e ingresos.
Al no tener un trabajo normal durante este tiempo, se ha tenido que eliminar muchos gastos, como las horas extras de personal, recargos nocturnos, productos de varios proveedores y otros servicios e insumos que no hacían falta durante la cuarentena.
“En este momento, estamos trabajando en sanear nuestras finanzas y en caso de necesidad nos vamos a acoger a alguno de los programas que está estableciendo el Gobierno para cubrir temas como el pago de salarios y otros”, explicó Cortez.
El 40 por ciento de los ingresos provenía de los pasajeros por los derechos de uso de la terminal aeroportuaria
RECUPERARSE PUEDE TOMAR 18 MESES
El retorno a la normalidad de viajes aéreos (al menos en un 70 por ciento) será un proceso gradual que tomará al menos ocho meses, calculó el gerente de Sabsa, Roberto Cortez.
Inicialmente, se retomarán los vuelos nacionales. Los internacionales tardarán algo más, en vista de que países limítrofes han optado por ampliar sus cuarentenas.
Además, se prevé que los vuelos tampoco vayan llenos y que, por normas sanitarias, se ocupen sólo dos tercios de su capacidad.
Por todo ello, el balance a final de año será de cifras negativas.
Fuente: lostiempos.com
