El MAS decide jugar -por vez primera- no a la estrategia de popularidad, sino a la estrategia de poder puro y duro. El MAS se dio cuenta que si tocan a sus ministros es el principio del fin.
La temperatura política
En una escala del 1 al 10, donde 1 significa mucha estabilidad política y 10 una alta inestabilidad, ¿cómo calificaria la situación actual en Bolivia?
Los problemas están en un 8. La cosa está que quema por el tema corrupción.
I. La semana pasada
La semana pasada trajo varias noticias políticas. Por ejemplo, el pataleo de los prefectos en Sucre ante la justicia. Ya lo dijimos. Prefectos: el gobierno ha decidido meterlos presos. ¿Esta claro? Lo hará –por supuesto– por razones políticas. Y eso no tiene mayor relevancia, es apenas una anécdota. Lo importante es saber si el gobierno puede meterlos o no (por la razón que sea). Vale decir, lo relevante es ver si el gobierno, más allá de sus ganas, tiene la fuerza política suficiente para encarcelarlos. Por eso, en vez de hacerse los desentendidos y los “yo no tengo la culpa”, a ver si Uds -prefectos- se ponen a hacer política. Lo cual, no significa dedicarse a patalear contra el MAS de modo disperso, sino que significa estar con la gente en los temas de la gente. Sólo la gente en Tarija puede salvar al prefecto tarijeño y lo mismo en Santa Cruz. Y el contacto prefectos-gente se llama política: mensaje, estructura y plata. Si no tienen esas tres cosas, lo mejor es que los señores prefectos se busquen las obras completas de Tolstói y se alisten para un tiempo largo en San Pedro.
También, la semana pasada, trajo otras noticias interesantes: los anuncios de varios candidatos andinos de correr a la Presidencia (Joaquino, Mesa); la metida de pata tan televisiva -como siempre- del alcalde Fernández; el arresto de un universitario autonomista; o Chávez, interviniendo las inversiones privadas de arroz. (Los compañeros venezolanos van a comer decretos: decretos en su salsa, decretos con mayonesa, decretos, banderas e himnos).
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Pero sin duda, hay una noticia que opaca a todo lo mencionado, porque significa un cambio tremendo en la estrategia del MAS. La noticia es esta: el gobierno decidió defender a capa y espada a unos ministros supuestamente relacionados con el caso de corrupción de YPFB. Eso es un cambio drástico en la estrategia del MAS. Drástico y muy peligroso en año electoral.
Veamos. El gobierno, crucificó a Santos Ramírez: el indigenista -que no el indígena- más importante del MAS después de Morales. Pero ahora, el mismo gobierno defiende con todo a unos ministros también supuestamente relacionados con el caso Santos Ramírez. ¿Por qué a unos sí y a otros no?
En otras palabras, ¿por qué el gobierno mete las manos al fuego por estos compañeritos, contra toda lógica política y contra todo principio ético?
Recordemos que el acto de impedir una investigación sobre políticos sospechosos de corrupción es muy impopular, y por eso, es un acto muy antipolítico. Y recordemos también, que la impunidad de los poderosos es ejemplo milenario y clásico de lo contrario a la ética. ¿Por qué, entonces, el gobierno se la juega a fondo con esta decisión tan antipolítica y tan antiética? ¿Por qué el gobierno se arriesga a pagar un costo tan alto en popularidad y prestigio moral?
Por una sencilla razón: porque puede costarle aún más caro, el dejar que investiguen a sus ministros. Lo cual indica que los ministros son impunes porque merecen serlo; o sea, el silencio de los ministros vale oro para el gobierno. Y por eso el MAS decide jugar –por vez primera– no a la estrategia de popularidad, sino a la estrategia de poder puro y duro. En efecto, el MAS pela capucha y dice sin complejos: me importa un bledo perder unos puntos de popularidad entre mis electores, pero a mis ministros nadie los toca, porque si los tocan es el principio del fin: nos caemos todos, carajo. Muy bien. El MAS está aprendiendo.
I. La semana QUE HOY COMIENZA
Esta semana, es posible que -por fin- se politice el tema del dengue. ¿Cómo es que una ciudad del taco de Santa Cruz se esté pudriendo de enfermedades y los políticos no entiendan que eso es un tema de alta preocupación para los ciudadanos? Ojalá se politice el tema, así, tras unos días de acusaciones y peleas, los políticos comenzarán a moverse para solucionar la cuestión.
También, esta semana veremos avances en la persecución del gobierno contra los autonomistas. Cossío y Suárez en la mira. Y desde luego, veremos mucho más sobre corrupción: es el tema estrella.