Es necesario e importante crear una consciencia social respecto al uso de pirotecnias en las fiestas de fin de año
En los niños con TEA, el tacto y el oído son sentidos más sensibles, es por eso que el uso de pirotecnias daña sobre todo sus oídos, porque su audición es más perceptible al ruido, principalmente a los sonidos agudos y fuertes. Al escuchar estos ruidos ellos presentan estrés, alteración en su comportamiento y al final les genera una crisis que el resultado de ello es la irritabilidad, autoagresiones (los niños se golpean), también empiezan a gritar y agreden a las demás personas.
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