Los habitantes de San Antonio de Lomerío, en Santa Cruz, volvieron a sus saberes ancestrales para enfrentar al Covid-19. Ellos comenzaron a recurrir al “kutuki”, una planta medicinal con la cual elaboran una infusión que era consumida por sus abuelos.
“El kutuki era la medicina de nuestros abuelos y los jóvenes ya no lo consumían porque tiene un sabor y olor fuerte, pero con esta enfermedad que apareció y afectó a muchos en la Chiquitania, tuvimos que buscar cómo sanarnos”, dijo Miguel Parapaino, un cacique mayor quien, junto a su familia, decidió producir y envasar el macerado.
La receta de Parapaino para obtener un litro de jarabe de kutuki consiste en: dos raíces de kutuki, cuatro hojas de toronjil, cuatro hojas de ratico, dos ramitas de paraíso, cuatro pedazos pequeños de cáscara de copiapó, un limón, tres dientes de ajo, una cabeza de cebolla, tres centímetros de jengibre, tres ramitas de wira wira blanca y alcohol.
“Un médico de la ciudad consumió el jarabe y fue quien incentivó su consumo y producción por lo que muchas familias empezamos a sembrar kutuki y hoy en todas las casas se ha hecho costumbre beber la infusión como parte de nuestra alimentación diaria para prevenir enfermedades, especialmente el Covid-19”, indica el productor.
Fuente: lostiempos.com
