Benedicto XVI comienza este lunes una visita de tres días a Cuba. "Queremos ayudar a través de un espíritu de diálogo a evitar traumas y contribuir a una sociedad justa".
Por PATRICIA GROGG
LA HABANA, 26 Mar. (IPS/ANF).- El papa Benedicto XVI comienza este lunes una visita de tres días a Cuba, donde su antecesor, Juan Pablo II, logró un espacio de apertura hacia el catolicismo, que se dinamizó bajo el gobierno de Raúl Castro, un marxista convencido que intenta modernizar su modelo socialista de desarrollo.
Sin embargo, el Papa marcó diferencias en sus primeras declaraciones tras emprender viaje hacia México, primera escala de su viaje a América Latina iniciado el viernes pasado. Según versiones de periodistas que lo acompañan en su avión, comentó que en la época actual la ideología marxista ya no responde a la realidad.
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"Queremos ayudar a través de un espíritu de diálogo a evitar traumas y contribuir a (la creación) de una sociedad justa", agregó Benedicto XVI, en referencia a Cuba.
Castro ha aclarado que el proceso de actualización de la economía emprendido por su gobierno excluye cualquier posibilidad de apartarse del socialismo.
Interrogado respecto de las afirmaciones del Papa, el canciller cubano Bruno Rodríguez reaccionó con ecuanimidad, aunque defendió el proyecto social de su país como democrático, escogido genuinamente y en constante perfeccionamiento. "Escucharemos con todo respeto a su Santidad", puntualizó, tras considerar útil todo intercambio de ideas.
El jefe de la diplomacia cubana realizó breves declaraciones a la prensa acreditada al dejar inauguradas el viernes las salas de prensa en La Habana y Santiago de Cuba para la cobertura de la visita papal, que incluye sendas misas campales en esas dos urbes, las más populosas del país.
Tras finalizar su estancia en México, Benedicto XVI viajará a Santiago de Cuba, ubicada a 861 kilómetros al este de La Habana, donde será recibido por Raúl Castro, por el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, y por el obispo local Dionisio García, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), entre otras autoridades.
El gobernante y los dos altos prelados sostuvieron en mayo de 2010 un inédito diálogo, que derivó en la excarcelación de unos 130 presos, inclusive los 53 opositores del llamado Grupo de los 75 que aún estaban recluidos tras ser condenados a severas penas bajo cargos de conspirar con Washington con fines subversivos.
Las liberaciones aliviaron las tensiones internacionales sobre Cuba, aunque, a juicio de analistas, más importante aún resultó el reconocimiento de la Iglesia Católica como interlocutora válida del Estado para la búsqueda, "entre cubanos", de una solución a los problemas de la nación, sin interferencias ni condicionamientos externos.
Ese clima de entendimiento favoreció el protagonismo de la Iglesia en 2011, con la peregrinación por todo el país de la Virgen de la Caridad del Cobre. Las procesiones, que transcurrieron entre agosto y diciembre, fueron el preámbulo de la celebración este año del cuarto centenario del hallazgo de la imagen de la patrona de Cuba.
La Caridad del Cobre arrastra el fervor de creyentes, pero también de no creyentes que la respetan como símbolo nacional. El icono original de la Virgen, coronada y ataviada con un manto dorado, se guarda en el Santuario del Cobre, localidad cercana a Santiago de Cuba, que será visitado por el Papa el martes 27. De ahí que en la profusa propaganda previa a su llegada se presenta a Benedicto XVI como "peregrino de la Caridad".
"Su viaje a Cuba tiene un marcado carácter religioso, aunque debido al contexto actual no carece de contenido político", comentó a IPS el investigador y especialista en historia de las religiones, Enrique López Oliva.
En opinión de este experto, la Iglesia Católica ha logrado ampliar su espacio de manera importante a partir de la visita de Juan Pablo II, proceso que se "dinamizó" con el diálogo del presidente Castro y la jerarquía eclesiástica. "La Iglesia tiene hoy mayores facilidades para desarrollar su misión", consideró.
Entre otros hitos, el estudioso mencionó la autorización para oficiar misas en las cárceles, la construcción de un nuevo seminario a cuya inauguración asistió Castro, el aumento de las publicaciones propias de la Iglesia, algunas de gran prestigio como Espacio Laical y Palabra Nueva, y una mayor actividad de las parroquias en labores educativas y sociales.
En entrevista otorgada al diario L’Osservatore Romano, del Vaticano, el propio cardenal Ortega reconoció que la Iglesia cubana tiene ahora más agentes pastorales, como sacerdotes y religiosas, en tanto se admite la entrada de misioneros. También existe un mayor acceso a los medios de comunicación, si bien no de manera sistemática, y hay más facilidades para celebraciones públicas.
Para el arzobispo habanero, el Papa visitará una Cuba encaminada a un nuevo tiempo, tanto a nivel social como religioso. "Una época de aperturas que se han de consolidar", remató.
Ortega también se refirió a las reformas económicas que lleva a cabo el gobierno de Castro en materia agrícola, construcción de viviendas, legalización de trabajos por cuenta propia, el crédito, la compra y venta de viviendas y automóviles y la creación de pequeñas empresas privadas, entre otras.
Al finalizar 2011, el gobierno de Castro decidió indultar a casi 3.000 presos en atención a la visita del papa Benedicto XVI y al año jubilar (2012, año santo) por el 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad.
Las excarcelaciones masivas también respondieron a solicitudes de familiares y de instituciones religiosas, incluso la católica.
Un indulto a raíz de la visita de Juan Pablo II permitió entonces dejar libres a 299 presos, aunque las excarcelaciones más numerosas se produjeron tras las reuniones entre emigrados y autoridades de esta isla caribeña, entre el 20 y el 21 de noviembre de 1978, con la salida de unos 3.600 reclusos.
El Papa celebra misa ante más de medio millón de fieles mexicanos
Cientos de miles de personas acudieron a la misa al Parque Bicentenario de la ciudad de Silao, donde Benedicto XVI llegó con un sombrero de mariachi para celebrar una misa donde predicó la libertad religiosa y la unidad en la lucha contra el narco.
Feligresía. Más de 600 mil creyentes oyen la misa celebrada bajo la estatua de Cristo Rey.
El País / Silao (México)
Más de 600.000 personas se reunieron en la mañana de ayer en el Parque Bicentenario de Silao (Estado de Guanajuato) para asistir a la misa al aire libre oficiada por el Papa Benedicto XVI en el último acto oficial de su visita de tres días a México antes de viajar hoy a Cuba. Los tres candidatos presidenciales —Enrique Peña Nieto, del PRI; Josefina Vázquez Mota, del Partido Acción Nacional (PAN), en el poder, y Andrés Manuel López Obrador, del PRD (izquierda)— estuvieron presentes —lo que constituye un hecho sin precedentes— en la celebración de la eucaristía, así como otras personalidades de la vida política mexicana.
En la homilía, el Papa llamó a los mexicanos a renovar su “esperanza” en Cristo porque en los momentos de dolor y dificultad por los que atraviesa en la actualidad este país “no bastarán las estrategias humanas”. Apeló también a la “necesidad de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio” y resistir “la tentación de una fe superficial y rutinaria, a veces fragmentada e incoherente”, cuando la Iglesia católica mexicana y latinoamericana en general se enfrenta a la creciente competencia de los movimientos evangélicos.
Benedicto XVI sobrevoló en helicóptero el santuario de Cristo Rey en el cerro del Cubilete —la segunda imagen crística más grande del mundo tras el Cristo de Corcovado de Río de Janeiro— antes de trasladarse en papamóvil al Parque Bicentenario donde miles de fieles de Guanajuato y llegados de otros estados le esperaban. Muchos de ellos pasaron la noche allí para asegurarse un lugar en la gigantesca explanada donde se celebró la misa. En el trayecto al altar el Papa se colocó un sombrero de charro negro con bordados de plata blanca.Espaldarazo. Pese al éxito de este acto de masas y de que la multitud le gritara durante su estancia en este país “¡Benedicto, hermano, ya eres mexicano!”, la popularidad de Joseph Ratzinger sigue siendo mucho menor que la de Juan Pablo II y su visita ha defraudado a muchos. El Papa no ha recibido a las víctimas del narcotráfico, más allá de los ocho familiares con los que se encontró tras entrevistarse con el presidente Felipe Calderón en la tarde del sábado.
La oportunidad de la visita, a punto de comenzar oficialmente la campaña electoral para las presidenciales del próximo 1 de julio también ha suscitado controversia por su trasfondo político. Actualmente, está abierto un debate parlamentario sobre la laicidad del Estado con la Iglesia presionando a favor de la libertad religiosa. El Papa ha limitado su estancia al Estado de Guanajuato, donde el PAN gobierna desde 1991. Más allá de su posible influencia en las elecciones, el primer viaje de Benedicto XVI ha supuesto un espaldarazo al presidente Calderón.
Víctimas de abuso sexual
Indignación
Víctimas de abuso sexual cometido por el fundador de la Legión de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel, manifestaron su indignación porque el papa Benedicto XVI, de visita en México, no tuviera previsto recibirlos.
Benedicto XVI llega hoy a una Cuba más dialoguista
Cuba está a punto para recibir hoy a Benedicto XVI, el segundo Papa que visita la isla, en un momento de "actualización del socialismo", de mejores relaciones entre Iglesia y Estado y también entre denuncias de la disidencia por la represión a opositores.
"Bienvenido a Cuba su Santidad Benedicto XVI" se lee en cientos de carteles instalados en Santiago de Cuba y La Habana, los dos escenarios de la visita del pontífice, que estará entre el 26 y el 28 de marzo en la isla donde celebrará dos misas al aire libre, visitará el gran Santuario de la Caridad del Cobre, y se reunirá con el presidente comunista Raúl Castro.
Aunque no figura en el programa oficial, es posible que el Papa vea también al expresidente Fidel Castro, de 85 años y retirado del poder desde 2006 cuando una grave enfermedad le obligó a delegar en su hermano Raúl. “Reconciliación” es el lema del viaje.
Hugo Chávez está en La Habana
El presidente venezolano Hugo Chávez anunció que regresará a Caracas el jueves, una vez completado el primer ciclo de radioterapia que se le aplica en La Habana como complemento a una cirugía que se le práctico hace un mes para extirpar un segundo tumor canceroso.
"Aprovecho para informar que me aplicaron la primera sesión de radioterapia (…) Debo regresar a Venezuela el jueves 29 (de marzo)", informó el Mandatario este domingo en un contacto telefónico con el vicepresidente Elías Jaua transmitido por la televisora estatal VTV.
La estancia del dirigente venezolano en la isla comunista coincidirá con la llegada del papa Benedicto XVI, de visita oficial de mañana al miércoles. El Vaticano no ha dado acuse de recibo a ningún pedido formal, pero se especula sobre la oportunidad fotográfica común.
"Son cinco sesiones consecutivas en esta primera etapa, hoy domingo 25 tengo la segunda, el lunes la tercera, el martes 27 la cuarta y la quinta el miércoles 28 por la noche", precisó el líder venezolano. Chávez hizo el anuncio para salir al paso a posibles críticas de que su viaje a La Habana se realizó sin contar con el permiso de la Asamblea Nacional (unicameral), que debe autorizar todas las salidas del Presidente al exterior con una duración mayor a cinco días.
Chávez aspira a ganar una tercera reelección para un nuevo período de seis años en los comicios presidenciales del próximo 7 de octubre, en los que tiene como rival de la oposición a Henrique Capriles Radonski, de 39 años.
La Paz, La Razón